La Junta de Paz para Gaza negó este miércoles las especulaciones que apuntan a que Hamás recibirá financiamiento de la entidad durante la segunda fase del plan de paz.
A través de un comunicado dado a conocer en sus redes sociales, Nikolai Mladenov, director ejecutivo de la organización internacional impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, señaló que todas las cuentas están abiertas “a una auditoría completa por parte de los gobiernos donantes”.
“Las acusaciones relativas a un acuerdo financiero entre la Junta de Paz y Hamás son falsas. No se ha debatido, negociado ni considerado ninguna propuesta de este tipo, ni figurará en la agenda en el futuro”, aseveró.
En su publicación, el diplomático búlgaro señaló que la Junta de Paz se estableció en el marco del plan de Trump para Gaza, “en conformidad con la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU”.
“Ambos documentos son públicos y claros: Hamás no desempeñará ningún papel en la gobernanza de Gaza ni tendrá acceso a fondos”, remarcó.
A su vez, detalló que los fondos del Consejo de Paz no se canalizan a través de la agrupación islámica, aseverando que cada contrato se somete a revisión y aprobación.
“Todo trabajo se verifica antes del pago y todas las cuentas están abiertas a una auditoría completa por parte de los gobiernos donantes”, manifestó.
“La fuerza internacional de estabilización tiene como objetivo apoyar el desarme y el establecimiento de una administración civil en la que Hamás no desempeñe ningún papel. Esta ha sido nuestra postura desde el principio y se mantiene inalterada”, puntualizó.
Mladenov dijo que la hoja de ruta actúa como marco para un acuerdo entre el Consejo de Paz y Hamás mientras continúan las conversaciones con Israel.
“No se exige a Israel que confíe o que adopte medidas irreversibles antes de que se implementen medidas verificadas sobre el terreno. El objetivo sigue siendo el desmantelamiento total del armamento y garantizar que Gaza nunca vuelva a representar una amenaza del tipo que Israel sufrió el 7 de octubre”, expresó.
“Las alternativas son que Hamás permanezca en el poder y reconstruya sus capacidades militares, o que Israel retome el control de toda la población de Gaza a un costo humano, militar y económico extremadamente elevado. El Consejo de la Paz propone una tercera opción: desmilitarización total, administración civil, una presencia de seguridad internacional bajo mando estadounidense y mecanismos de supervisión y verificación”, escribió.
“Ya existen suficientes desafíos reales en esta empresa; no hay necesidad de inventar otros”, concluyó.