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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Delincuentes causaron daños por sobre el millón y medio de pesos en la capilla católica Santa Teresa de Los Andes en Osorno. Destrozos en puertas, vidrios y robo de hostias dejaron consternada a la comunidad. A pesar de medidas de seguridad previas, ataques anteriores y la instalación de rejas metálicas no pudieron prevenir el vandalismo.

Daños estimados por sobre el millón y medio de pesos provocaron delincuentes que ingresaron a la capilla católica Santa Teresa de Los Andes en villa Sofía en el sector sur de Rahue Alto en Osorno, región de Los Lagos.

Fue en momentos que los miembros de la comunidad pretendían utilizar las dependencias de calle San Agustín 755, cuando advirtieron varios destrozos, de acuerdo con su tesorero, Claudio Coronado.

“Ingresaron, sacaron una puerta, les sacaron los fierritos a la bisagra, e inclusive hicieron pedazos, a fierrazo, desarmaron la chapa”, detalló.

“Quebraron un vidrio lateral de sacristía y lo peor de todo, abrieron donde se guardan las hostias. Eso para nosotros como comunidad cristiana nos sentimos bien vulnerados porque el sector está abierto para todos, un lugar de oración”, agregó.

No es la primera vez

Coronado agregó que el recinto católico ya fue vandalizado anteriormente por desconocidos y en función de ello, invirtieron en protecciones metálicas que no impidieron nuevos destrozos.

“No es primera vez. Destrozaron puertas, las hicieron pedazos, entraron por la parte posterior, escalaron, subieron, nos hicieron pedazos muchas cosas y nos robaron muchas cosas”, contó.

“Por eso como comunidad hemos invertido en rejas metálicas por todos lados, pero aparentemente eso no es nada. Tenemos cámaras también y vamos a buscar todo lo posible, videos, para que en este minuto la autoridad correspondiente nos pueda ayudar, por favor”, finalizó.

La comunidad católica de la capilla Santa Teresa de Los Andes, perteneciente a la parroquia San Leopoldo Mandic, condenó el hecho delictual, señalando que se trata de un espacio abierto al servicio de toda la comunidad y no únicamente de sus fieles.