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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Irán anunció la instalación de minas en el estrecho de Ormuz para detener el tránsito marítimo, afectando militar y económicamente. Esta acción elevó el precio del crudo a más de 100 dólares por barril y generó inestabilidad en los mercados internacionales. Según The New York Times, las minas buscarían paralizar el tráfico marítimo y debilitar la economía global. Irán posee diversos tipos de minas, desde flotantes hasta adhesivas, con el objetivo de causar daños a las embarcaciones. Desminar el área es una tarea compleja y puede llevar meses. EE.UU.

Fue a inicios de esta semana cuando Irán anunció que desplegaría minas en el mar en el estrecho de Ormuz, con el objetivo de detener por completo el paso de navíos por la zona, donde transita el 20% del petróleo a nivel mundial.

Lo antior dejó efectos inmediatos, tanto a nivel militar como económico. Estados Unidos y la nación islámica han tenido enfrentamientos en esa área del Golfo Pérsico, con ataques a barcos iraníes y explosiones en petroleros internacionales, en una ofensiva que ya se conoce como la ‘Batalla de Ormuz’.

Asimismo, las acciones de Irán hicieron que el valor del crudo volviera a dispararse, por sobre los 100 dólares por barril, además de bajas en los mercados internacionales.

Un reportaje de The New York Times apunta a que esta estrategia de minado sería la clave del ex ‘Imperio Persa’, que apunta detener por completo el tránsito por el estrecho y debilitar la economía global. Parar este mecanismo, al menos en el papel, será muy difícil.

De acuerdo al citado medio, los sistemas de defensa por medio de minas en el mar no son nuevos. Es más, han sido utilizadas en las dos guerras mundiales y la Guerra Fría, precisamente para hacer frente a desembarcos o invasiones por medio de los océanos.

Irán en particular posee cuatro tipos de minas, todas orientadas a estallar cuando estén en contacto con embarcaciones. Militarmente, según explican, la idea es provocar daños totales en los barcos, aunque rara vez estos se hunden después de las explosiones.

La más básica es la mina flotante, la cual queda a la deriva en el mar y genera detonaciones al chocar con los buques. Son sencillas de advertir, pero su presencia es una señal que indica que bajo la superficie existen muchas más amenazas.

En segundo lugar está la mina con anclaje. Su sistema de explosión es idéntico a la primera, sólo se diferencian en que ésta contiene un soporte en el lecho marino, que le permite posicionarse varios metros bajo la capa principal del océano.

Las minas más sofisticadas de Irán son las ‘De Fondo’ y de ‘Lapa’. La primera de ellas tiene un peso suficiente que le permite mantenerse en el fondo marino. Además, posee sensores que le permiten identificar barcos y submarinos, explotando cuando ellos se encuentran a pocos metros de distancia.

La última, en tanto, son minas que se pueden adherir a las embarcaciones y generar detonaciones muy fuertes. No obstante, mantienen una gran desventaja: deben ser colocadas por buzos especializados.

Sistema de minas de Irán
Sistema de minas de Irán | The New York Times

“La mayoría de estas minas están diseñadas para provocar lo que los militares denominan ‘inutilizaciones de misión’, lo que significa que un barco no se hunde, pero sufre daños suficientes como para no poder continuar realizando las tareas que se le han asignado”, detallan.

Se estima que Irán posee una capacidad de 5.000 minas marinas. Las principales son aquellas que se pueden esconder en el mar (segunda y tercera en esta nota).

“Quitar las minas de Irán es complejo”

Si bien Donald Trump había anunciado, días atrás, que su país estaba en condiciones de escoltar barcos por Ormuz, lo cierto es que desminar el mar es bastante complejo, según el análisis de NYT.

Históricamente, los sistemas incluyen sistemas de sensores para detectar cargas activas, tras lo cual se procede a desactivarlas y hacerlas explotar de forma controlada.

No obstante, aquella tarea puede tardar varios meses en completarse. “Las señales no siempre funcionan, lo que aumenta la probabilidad de que queden minas sin explotar en el agua”.

Hasta ahora, países como EEUU o Francia ven más factibles encontrar rutas sin minar en Ormuz, antes que proceder a una erradicación total de los implementos.

“La reapertura del estrecho de Ormuz no requeriría la eliminación de todas las minas. Los equipos de desminado podrían encontrar rutas a través del campo minado lo suficientemente anchas para que los barcos puedan pasar con seguridad, y señalizar esos canales con boyas”, concluyen.