Las autoridades de Turquía han anunciado este miércoles el derribo por parte de sistemas de defensa aérea de la OTAN de un misil balístico disparado desde Irán que “se dirigía a su territorio de espacio aéreo” tras sobrevolar Irak y Siria.
El Ministerio de Defensa turco ha indicado que el misil fue “neutralizado” por “elementos del sistema de misiles y defensa aérea de la OTAN desplegados en el Mediterráneo oriental”, antes de confirmar el impacto en Dortyol, en la provincia de Hatay, de una de las municiones usadas para derribar el proyectil.
“No hay fallecidos o heridos por el incidente”, ha manifestado en su comunicado, en el que ha recalcado que “la determinación y capacidad para garantizar la seguridad del país y sus ciudadanos están en su nivel más alto”.
En este sentido, ha sostenido que “mientras Turquía apoya la estabilidad regional y la paz, es capaz de garantizar la seguridad de su territorio y sus ciudadanos, sin importar de dónde venga la amenaza”. “Todo paso para defender nuestro territorio y espacio aéreo será dado de forma decidida y sin dudarlo”, ha adelantado.
“Recordamos que nos reservamos el derecho a responder a cualquier actitud hostil hacia nuestro país. Pedimos a todas las partes que eviten acciones que puedan propagar aún más el conflicto en la región”, ha dicho la cartera de Defensa turca, que ha reseñado que “seguirá manteniendo consultas con la OTAN y otros aliados”.
Hay que señalar que, como parte de su respuesta tras los ataques de Israel y EEUU, Irán ha bombardeado bases militares en países de Oriente Medio, e incluso Europa.
Entre los afectados están Kuwait, Emiratos Árabes, Qatar, Arabia Saudita y Omán. A eso se suma la base británica de Akrotiri en Chipre.
Debido a esto último, Reino Unido, Francia y Grecia se desplegaron militarmente en aquella zona, con el objetivo de defender la isla.