Irán estará atento a una eventual resolución sobre su programa nuclear que pueda llegar a emitir la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Desde el régimen iraní advirtieron este lunes que la república islámica “reaccionará en consecuencia” de lo que decida el OIEA en su reunión que comienza este lunes.
“Estamos esperando ver qué sucede en la próxima reunión de la Junta de Gobernadores y reaccionaremos en consecuencia”, señaló el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Ismail Baghai.
A su vez, arremetió contra el ultimo informe de la semana pasada del OIEA, el cual reportó que la cantidad de uranio enriquecido de Irán ha aumentado en más de un 50% en los últimos tres meses.
Tras acusar este “significativo” incremento, el director general de la agencia nuclear de la ONU, Rafael Grossi, manifestó su “grave preocupación”, ante lo cual Baghai le exigió “actuar de acuerdo con sus funciones”.
“Entendemos que este movimiento se da en el marco de las reivindicaciones de algunos países occidentales, lo que indica que el origen de tales informes se basa más en cuestiones políticas”, dijo el portavoz iraní en aquella oportunidad.
A su vez, aseguró que Irán “ha demostrado en numerosas ocasiones que dicho programa se lleva a cabo de conformidad con los marcos internacionales”, así como “con el Acuerdo de Salvaguardias y el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP)”.
Cabe señalar que desde Teherán han insistido en que no tienen entre sus planes la fabricación de bombas nucleares, sino que dicho desarrollo tiene “objetivos energéticos”.
En febrero de 2023 el OIEA reveló que desde noviembre del año anterior Irán había aumentado un 40,5% sus reservas de uranio enriquecido con una pureza de hasta un 60%, un nivel cercano al necesario para fabricar bombas atómicas (entre el 80 y 90%).
En tanto, EFE detalla que en noviembre pasado el régimen iraní respondió a una resolución del OIEA en su contra con la instalación de más centrifugadoras para enriquecer uranio al 60%, del que acumula ya más de 274 kilos.
Irán y las seis potencias mundiales -China, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Rusia y Alemania- firmaron en 2015 un acuerdo para limitar el programa nuclear de Teherán a cambio del levantamiento de sanciones.
No obstante, tres años después, bajo el primer mandato de Donald Trump, Washington abandonó el pacto unilateralmente y reimpuso las sanciones contra el país persa, el que dejó de cumplir con sus compromisos.