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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un acto humano malintencionado es la principal hipótesis en el descarrilamiento de un tren regional en Francia, dejando al menos 44 heridos, incluida una joven grave. El suceso ocurrió entre Tourville y Elbeuf-Saint-Aubin, cercano a Cléon. El tren viajaba de Ruán a Caen con 186 pasajeros. Se halló un fragmento de riel en las vías, sugiriendo intervención externa. La evacuación urgente de la joven herida destaca entre las 43 atendidas. Amplio operativo con bomberos, equipos médicos y cortes ferroviarios.

Un acto humano malintencionado es la principal hipótesis que manejan los investigadores tras el descarrilamiento de un tren regional en el norte de Francia, accidente que dejó al menos 44 personas heridas, entre ellas una joven de 18 años en estado muy grave.

El siniestro ocurrió cerca de las 19:45 horas del viernes (hora local) entre Tourville y Elbeuf-Saint-Aubin, a la altura del municipio de Cléon, en el departamento de Seine-Maritime.

El tren regional TER realizaba el trayecto entre Ruán y Caen y transportaba a 186 pasajeros al momento del descarrilamiento.

Según informó EFE, el canal francés BFMTV, citando a una fuente policial, indicó que la principal pista apunta a un acto humano malintencionado, figura jurídica utilizada en Francia que puede abarcar desde un sabotaje hasta actos vandálicos.

En paralelo, AFP informó que los investigadores encontraron un fragmento de riel sobre las vías, hallazgo que llevó a analizar una posible intervención deliberada de terceros.

Por ahora, las autoridades no han establecido oficialmente quién pudo estar detrás del hecho ni las circunstancias en que se habría producido.

Joven de 18 años en estado muy grave

La Fiscalía de Ruán informó que una pasajera de 18 años debió ser evacuada en urgencia absoluta, mientras que las otras 43 personas heridas fueron atendidas bajo un nivel de urgencia relativa.

Los primeros policías que llegaron al lugar también realizaron pruebas de detección de alcohol y otras sustancias al maquinista del tren, todas con resultado negativo, según el Ministerio Público.

La Policía Judicial de Ruán quedó a cargo de las diligencias para esclarecer las circunstancias del accidente.

Uno de los pasajeros, identificado como Louis, de 24 años, relató al canal público Ici que inicialmente sintió algunas sacudidas que parecían normales, pero que “a los dos o tres segundos se volvió cada vez más fuerte”.

Ya no me sostenía en mi asiento, tuve que agarrarme al asiento de adelante. Empezamos a descarrilar, las ventanas explotaron parcialmente, sobre todo en la parte delantera del vagón”, relató.

“Las piedras de la vía salieron volando por todo el vagón. Había cristales rotos por todas partes (…) Todavía estoy temblando”, agregó.

Amplio operativo tras descarrilamiento

La emergencia obligó a desplegar 140 bomberos, cinco equipos médicos y 80 vehículos, mientras las autoridades activaron un protocolo para incidentes con múltiples víctimas.

SNCF Réseau, responsable de la infraestructura ferroviaria francesa, suspendió el tránsito en la línea y cortó el suministro eléctrico de las vías para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.

El descarrilamiento también provocó importantes alteraciones ferroviarias, con retrasos de hasta tres horas en algunos servicios que llegaban a la estación parisina de Saint-Lazare.

SNCF expresó su solidaridad con los pasajeros afectados y sus familias y aseguró que colaborará con “plena cooperación” y “total transparencia” en las diligencias destinadas a esclarecer lo ocurrido.