En entrevista con BioBioChile, la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, cuestionó la gestión del Gobierno de José Antonio Kast en materia de política exterior, seguridad y economía. En este contexto, acusó falta de voluntad política y un foco para enfrentar el crimen organizado y criticó el manejo de las relaciones con Argentina y Estados Unidos. Asimismo, aseguró que los discursos del presidente son “erráticos” y que lo que la gente quiere son acciones, no palabras.

La senadora del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic, abordó los principales temas que han marcado la agenda política durante los últimos días, entre ellos la interpelación al canciller Francisco Pérez y las recientes polémicas diplomáticas con otros países.

En conversación con nuestro medio, defendió la interpelación al secretario de Estado y cuestionó la gestión de la Cancillería frente a las intervenciones de autoridades extranjeras. En ese sentido, sostuvo que “se ha hecho mucho escándalo” por ejercer esta facultad y advirtió que “no hay límites claros” respecto de las declaraciones que puedan emitir presidentes y embajadores extranjeros.

Junto con ello, criticó las intervenciones del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, señalando que su rol “no es ser un opinólogo de la política chilena”, y cuestionó la demora de Cancillería en citarlo por sus dichos sobre la política nacional.

Asimismo, la timonel del PS cuestionó la reforma constitucional de seguridad impulsada por el Gobierno, acusando una falta de propuesta clara y de voluntad política para enfrentar problemas como el crimen organizado. A su juicio, las normas presentadas no atacan el problema real y están mal construidas.

Finalmente, respecto de la gestión del Gobierno, afirmó que la situación económica actual “tiene que ver con políticas que ha adoptado este Gobierno” y cuestionó los discursos del Ejecutivo, los que calificó de “erráticos”.

La interpelación al canciller Pérez y los roces diplomáticos recientes

—La interpelación al canciller Francisco Pérez incluye un amplio temario de 13 puntos, ¿qué esperan con este requerimiento?

Esta interpelación es una facultad constitucional que tienen los diputados. Es el diputado Nelson Venegas (PS) quien va a realizarla a nombre de la Cámara. Como toda interpelación, tiene la finalidad de esclarecer ciertos actos y que se expliquen las políticas frente a la ciudadanía.

Yo creo que se ha hecho mucho escándalo de ejercer esta facultad. Se ha señalado incluso que serían antipatriotas quienes lo hacen, en circunstancias que es todo lo contrario. Es la defensa de la patria lo que nos mueve, porque hemos visto una laxitud de parte del Gobierno en esta materia.

De verdad que no entiendo la polémica, porque el propio canciller ha ido a varios programas, a radio, ha dado entrevistas donde se ha referido a todos los temas que están en la interpelación. Entonces, pareciera ser que por la prensa podemos enterarnos de temas y que llevarlo al estrado del Congreso es el problema, en circunstancias de que la información es la misma.

—Entre los puntos está la política exterior respecto a Argentina. ¿Existe el riesgo de que la relación entre José Antonio Kast y Javier Milei, presidente del país trasandino, termine condicionando esta política exterior?

La política exterior es una política de Estado que trasciende a los gobiernos y, por supuesto, más aún a las personas. Yo espero que así también sea con el presidente Kast. Lamentablemente, lo que vimos en esta invitación, que se dio además en un muy mal momento después de los dichos sobre el estrecho de Magallanes, creo que marca una forma muy distinta de cómo habíamos entendido las relaciones internacionales como relaciones de Estado, no de amistad.

Que se reciba al presidente Milei en La Moneda sin que haya hecho un acto respecto de todo lo que significaron los dichos de miembros de la defensa de Argentina, yo creo que no correspondía.

—Milei aseguró en el Foro Madrid que “el mejor antídoto contra estos zurdos mugrosos negadores de la realidad son los datos”. ¿El Gobierno de Kast se tomó con ligereza sus dichos? Teniendo en cuenta que el mandatario chileno dijo que no habría dicho, pero que no iba a comentar sobre sus palabras.

¿Quién invitó a Milei? ¿Quién le permite venir a dirigirse al pueblo chileno en esos términos? No hay alguien que salga a decirle que guarde el límite del respeto sobre un expresidente de Chile. Yo creo que todo tiene límite y la verdad es que permitirle a alguien que venga a basurear a nuestros compatriotas, a un expresidente, no corresponde.

—El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, aludió a la facilidad de aplicar la “doctrina Donroe” y, además, vinculó el estallido social con la izquierda, aunque después reconoció que no contaba con datos para respaldar sus dichos. ¿Qué lectura hace de estas intervenciones?

Para nosotros, el embajador de Estados Unidos ha emitido permanentemente opiniones políticas y ahora, después de la cuarta o quinta vez, se le cita a la Cancillería y se le dice que no lo haga. La verdad es que aquí pareciera ser que no hay límites claros de parte de Cancillería respecto a los presidentes extranjeros, a los embajadores extranjeros, y eso es muy preocupante.

-Sobre los dichos sobre el estallido social- No es una crítica, es un comentario que lo hace y luego se desdice. Que estemos teniendo que hablar de un embajador extranjero de por sí ya es extraño. Los embajadores nunca dan noticias. El rol del embajador no es ser un opinólogo de la política chilena. Tienen otro rol, y a mí me parece que la Cancillería demoró demasiado en citar al embajador Judd.

El nudo crítico de la reforma de seguridad del Gobierno

—Muchas voces expresan preocupación ante lo que llaman una deriva autoritaria en nuestro país. ¿Qué piensa usted al respecto? ¿Adhiere a esa preocupación?

Cuando uno ve que el Gobierno entrega una reforma constitucional que le otorga más facultades al presidente en un régimen presidencialista, que de por sí ya el presidente tiene bastante poder, empezamos a preocuparnos de que los límites y el control entre poderes estén cuestionados.

Una de las características de la democracia, aparte del ejercicio permanente del derecho a voto, también tiene que ver con el control entre los poderes, las balanzas que existen, y se empieza a perder eso cuando se le otorgan o pretenden otorgarse las facultades de la índole que se pretendía a través del Estado de Emergencia al presidente de la República con la suspensión de derechos y garantías constitucionales por un largo periodo sin la intervención del Congreso Nacional.

—Sectores del oficialismo dicen que la oposición busca paralizar la agenda en un tema prioritario para la ciudadanía, que es la seguridad. ¿Considera que es así?

Yo quisiera primero que me dijeran cuál es la agenda de seguridad del Gobierno. No hay agenda de seguridad. Lo que hay es retomar muchos proyectos de ley que están en curso, que se están debatiendo. Por ejemplo, el proyecto de flagrancia, el proyecto de Carabineros venían del Gobierno anterior y acaban de ser aprobados en el Senado esta semana.

¿Cuál es la agenda de seguridad del Gobierno? ¿Cuál es la propuesta distinta que tienen? La reforma constitucional tuvo un rechazo tan transversal que desde Libertarios al Partido Comunista estuvieron todos en desacuerdo. De manera que cuando se pretende instalar como agenda decisiones unilaterales que no tienen ninguna coherencia política ni doctrinaria, que ni los académicos ni los políticos están de acuerdo, no hay agenda. Yo quisiera conocer esa agenda.

Fíjese lo que pasó con el alcalde de San Bernardo. Se habla de amenazas. No, aquí no hay una amenaza. Aquí hay un plan que se desbarata, que se descubre para asesinar a una autoridad electa democráticamente. Y yo no he visto el antes y el después de eso. No he visto que el Gobierno, a partir de ese hecho inédito y de la máxima gravedad que es que se descubra un plan de asesinato de un alcalde, haya algún cambio, que se haya dicho: “Vamos a tomar esto, vamos a hacer fuerzas de tarea, vamos a poner con las herramientas legales que hay”.

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Que estemos teniendo que hablar de un embajador extranjero de por sí ya es extraño. Los embajadores nunca dan noticias. El rol del embajador no es ser un opinólogo de la política chilena.
- Paulina Vodanovic, senadora del Partido Socialista.

No se necesitan más leyes ni más reformas constitucionales. Y todo el mundo lo ha dicho. Siempre se puede perfeccionar, por supuesto, pero la seguridad del país hoy día no depende del Congreso, depende del Gobierno y en particular del ministro de Seguridad.

—¿Hay falta de diálogo?

Lo que hay es falta de una propuesta clara en materia de seguridad y falta de voluntad política de implementar políticas o de tomar, dentro de lo que tiene, las facultades legales que hoy día tienen las policías y las Fuerzas Armadas. Falta voluntad política. No falta diálogo. El diálogo en el Congreso se tiene que dar y se van a mejorar los proyectos de ley. Reitero, la seguridad de Chile hoy día no depende del Congreso Nacional. Hay leyes, hay Constitución. Bajo el amparo de la ley y de la Constitución, hoy día el Gobierno puede actuar.

—¿Qué medidas se pueden tomar para avanzar hacia un pacto en este tema de seguridad, que es una gran preocupación del Gobierno?

Dentro de la enumeración de los temas en la llamada agenda de seguridad, la mayor parte son de orden público. No se ataca al crimen organizado. Por lo tanto, cuando uno habla de una agenda de seguridad, precisamente tiene que ser omnicomprensiva. Las barricadas y las capuchas no son el problema principal que tenemos en el país. Entonces, aquí hay un sesgo respecto de ciertas cosas que quisieran tener un efecto de demostración. Y más, ya tienen leyes, ya existe una ley anticapucha.

Por lo tanto, insistir en una ley anticapucha no sé si es la solución a los problemas graves que tenemos hoy día. Los problemas graves son el tráfico de armas, la tenencia ilegal de armas, el narcotráfico, la ruta del dinero. Ahí hay que enfocarse. Cuando se nos presentan normas que no atacan el problema real, es difícil que vaya a haber consenso. Porque además son normas que están mal construidas técnicamente. De verdad creo que el Gobierno en esto está totalmente en deuda con Chile.

El sinceramiento de Poduje y el retorno de Duco a La Moneda

-El ministro Iván Poduje afirmó que la situación económica “no es culpa del gobierno anterior y, si lo fuera, da lo mismo” porque hay que resolverla. ¿Son contradictorios sus dichos teniendo en cuenta que constantemente se le responsabiliza a la administración previa?

Aquí yo me quedo con la opinión de los técnicos. Ayer el Banco Central dio cuenta del informe de política monetaria en el Senado. A seis meses de asumido el Gobierno, evidentemente la situación que está hoy día consolidada tiene que ver con políticas que ha adoptado este Gobierno.

El hecho de haber cambiado la fórmula del MEPCO, de no haber ido en ayuda de las personas, de haber permitido el alza de los combustibles en el monto que se permitió y sin ningún tipo de ayuda en las regiones al transporte público, por ejemplo. Todo eso impacta finalmente en una contracción del gasto, impacta en los Imacec negativos que ya van por dos trimestres consecutivos. Estamos en una recesión técnica y echarle la culpa al Gobierno anterior no tiene ningún sentido.

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La seguridad de Chile hoy día no depende del Congreso Nacional. Hay leyes, hay Constitución. Bajo el amparo de la ley y de la Constitución, hoy día el Gobierno puede actuar.
- Paulina Vodanovic, senadora del Partido Socialista.

En eso, yo coincido con el ministro Poduje, lo que se necesita hoy día son urgentes políticas de reactivación económica, se necesita urgencia en la reactivación de la inversión pública. Lo dicen incluso las editoriales de los diarios en nuestro país.

Ayer se lo dije también al ministro de Transporte y Obras Públicas en la comisión de presupuesto que dirigí: cómo desde el Estado se hace un esfuerzo en que los recursos estén ahí para aumentar la inversión pública y dar trabajo y mover la economía. Necesitamos una política de reactivación económica urgente.

—¿Cree que los discursos del Ejecutivo han perdido sustento frente a la ciudadanía por contradicciones y criticas al Gobierno anterior?

El Gobierno llegó criticando todo y sobre todo con el caballito de batalla de la seguridad. Había un relojito que contaba los días que faltaban para expulsar a los migrantes, que todo iba a cambiar, que Chile iba a ser otro a partir de que asumiera el Gobierno. Después el presidente dijo que era una metáfora, después se corrigió y dijo que era una hipérbole. Hemos tenido ese tipo de discursos erráticos. Porque lo que la gente quiere no son discursos, quiere acciones.

Lo que la gente esperaba era una decisión política en orden a intervenir en los barrios conflictivos, que el Estado entrara con fuerza, con el marco legal y constitucional que tenemos, que hubiera intervención en los barrios, que se fueran a buscar las armas, que hubiera una acción política decidida en la búsqueda de la ruta del dinero. Todo eso no ha existido.

En materia económica, efectivamente vino el problema de la guerra y del alza de los combustibles. Pero frente a eso, ¿qué hizo el Gobierno? Nada. Hoy, el problema que tenemos, es que la bencina sube todas las semanas, el combustible se encarece, el combustible encarece la alimentación, tenemos un alto IPC. Todo eso está golpeando a las familias chilenas. La mitad de las personas en Chile gana el sueldo mínimo.

Son esas personas las que están hoy día pasándolo muy mal, que están sobreendeudadas, que no pueden llegar a fin de mes, y sobre ellas no hay ningún apoyo. Sin embargo, nos llevamos los primeros tres meses del Gobierno hablando de las grandes empresas y de los grandes cambios que van a ocurrir el año 2032. Del 2026 al 2032 o al 2034 quedan hartos años. Hoy día se requiere la acción del Estado.

Además, el Gobierno insiste en que el Estado hay que achicarlo, en que debe haber menos Estado. Entonces, creo que es bien contradictorio con lo que la gente necesita. La gente necesita el apoyo del Estado en ciertas circunstancias. El Estado está presente en todo Chile, está presente en la ruralidad. Y es ahí donde necesitamos aquello. Hay que pensar en el Chile real y aplicar política para el Chile real.

—Sobre el regreso de la exministra de Deportes Natalia Duco a La Moneda, pero esta vez como asesora tras su fracaso como ministra de Deporte, usted dijo que era un premio de consuelo. ¿Merecía regresar al Gobierno? ¿Deberían transparentarse los criterios para su reincorporación?

Yo dije que era un premio, porque la verdad es que no puedo entender por qué ella sale después de una mala gestión. Porque ella solo fue conocida en su rol de ministra por decisiones controversiales y además con un sumario por uso de vehículo fiscal o mal uso.

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Las barricadas y las capuchas no son el problema principal que tenemos en el país. Entonces, aquí hay un sesgo respecto de ciertas cosas que quisieran tener un efecto de demostración.
- Paulina Vodanovic, senadora del Partido Socialista.

No comprendo la explicación de que sus conocimientos, que no se podía prescindir de todo este conocimiento, sean necesarios en el segundo piso. No sé cuál realmente es el aporte tan indispensable que ella puede hacer y me parece una mala señal.

Aquí hay doble discurso: una crítica permanente al presidente Boric por parte del actual presidente sobre temas de este tipo, pero en nuestro Gobierno nunca vimos algo de esa naturaleza.