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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los funerales del excomandante serbio-bosnio Ratko Mladic, condenado por genocidio en Srebrenica, se llevaron a cabo en Serbia, generando controversia. A pesar de la condena de la Unión Europea, Mladic recibió honores militares y miles de personas asistieron.

Durante este lunes se han llevado a cabo los funerales del excomandante serbio-bosnio Ratko Mladic, conocido como el “carnicero de Bosnia”, por haber sido uno de los autores del Genocidio de Srebrenica, en 1995 (8.000 muertos).

Mladic murió en prisión a los 84 años, en La Haya, luego de haber sido condenado a cadena perpetua por los cargos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. A eso se sumaba su rol en el llamado asedio a Sarajevo, donde se llevaron a cabo los denominados ‘Safaris humanos’.

Funerales de Ratko Mladic en Serbia

Por lo mismo, desde la Unión Europea ya alertaban que la realización de homenajes, al interior de Serbia, podía ser tomado como una mala señal.

Sin embargo, según detalló DW, el militar recibió honores militares en su país, además que miles de personas llegaron hasta la iglesia ortodoxa de San Lucas, en Belgrado, para despedirse.

Hasta el lugar también arribaron el líder de la iglesia Ortodoxa, el líder nacionalista Milorad Dodik y el embajador ruso en Serbia, Alexander Botsan-Kharchenko.

Por su lado, el presidente Aleksandar Vucic no asistió a la ceremonia, aunque sí lo hizo su hijo, llamado Danilo. También recibió honores de parte del equipo de fútbol Estrella Roja de Belgrado.

De antemano, la Unión Europea había advertido estar en contra de que Mladic recibiera honores de estado.

“Cualquier glorificación de criminales de guerra, la negación del genocidio y el revisionismo contradicen los valores europeos más fundamentales y no tienen cabida en la UE ni en los países candidatos a la UE”, indicaron en un comunicado.

“Nos solidarizamos con todas las víctimas, sobrevivientes y sus familias que sufrieron crímenes de guerra en los países de la ex Yugoslavia”, añadieron.

A raíz de lo anterior, desde Bosnia anunciaron el retiro de todo su personal diplomático en Belgrado.

El ministro de Exteriores de aquella nación, Elmedin Konakovic, anunció la salida de la delegación en Belgrado, y a todo el personal que sea posible sin necesidad de autorización de otras instituciones estatales.

El embajador y el cónsul, sin embargo, permanecerán en sus puestos, ya que su retirada requiere de la aprobación de la Presidencia tripartita de Bosnia-Herzegovina, integrada por un representante serbobosnio, otro bosniocroata y un bosniomusulmán.

“Si pudiera, rompería hoy mismo las relaciones diplomáticas con Serbia”, afirmó Konakovic durante una rueda de prensa en Sarajevo tras el funeral, según informó la televisión pública TV Federalna.

Por su parte, el ministro de Exteriores croata, Gordan Grlic Radman, aseguró este lunes que la exaltación de Mladić en Serbia es incompatible con los valores de la UE, especialmente teniendo en cuenta que el país está inmerso en unas negociaciones de adhesión al bloque.

“Esta exaltación de un criminal de guerra es realmente incompatible con los valores europeos”, afirmó el ministro croata, según recoge la televisión regional N1 desde Zagreb.