Este martes el cobre alcanzó un nuevo máximo histórico en la Bolsa de Metales de Londres (LME): el contrato a tres meses cotizó a US$13.943,00 la tonelada (US$6,54 la libra, con alza de 1,20%).
Ayer el metal rojo ya había dado indicios de un buen inicio de semana. Según Bloomberg, los inversores no estarían tan preocupados sobre una escalada en la guerra en Irán, con los metales industriales reaccionando a las cifras de exportación desde China, que en abril subieron 14% interanual, sumado al fuerte aumento en los envíos de productos relacionados con tecnologías limpias, cuya producción es intensiva en cobre.
Respecto del nuevo máximo alcanzado este martes, Ignacio Mieres, head of research de XTB, coincidió en que el mercado ha comenzado a dejar atrás el temor a que la guerra provoque una desaceleración de la actividad económica y ha pasado a centrarse en los riesgos de suministro.
“Este cambio de foco se ha visto reforzado por mejores datos económicos en las principales economías, lo que ha mejorado la percepción sobre el consumo futuro del metal”, indicó.
A ello se suma la paralización de exportaciones de azufre y ácido sulfúrico en la región por efectos del conflicto, junto con la escasez de oferta en Chile, “situación que ha obligado a las refinerías a reducir capacidad”.
En paralelo, dijo el experto, la demanda en China ha mostrado una recuperación.
“Este conjunto de factores ha sido suficiente para compensar, por ahora, la amenaza que representa la guerra en Medio Oriente para el crecimiento global”, señaló el analista de XTB.