Internacional
Martes 07 abril de 2020 | Publicado a las 10:56
De saludar con la mano en hospitales a la UCI: el cambio de Boris Johnson con el coronavirus
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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Hace un mes, Boris Johnson abordaba la crisis del coronavirus de manera relajada y afirmaba que segu√≠a “estrech√°ndole la mano a todo el mundo”. Desde el lunes, el primer ministro brit√°nico est√° hospitalizado en cuidados intensivos y lucha contra la enfermedad.

El l√≠der conservador, de 55 a√Īos, se jact√≥ en una rueda de prensa el 3 de marzo de “estrechar la mano a todo el mundo” tras visitar un hospital donde eran tratados pacientes de covid-19. Y asegur√≥ que ten√≠a intenci√≥n de continuar haci√©ndolo.

Dos días después, el Reino Unido anunció su primera muerte debido a la enfermedad que se había originado en China.

El 12 de marzo, Johnson calific√≥ la pandemia como “la peor crisis de salud p√ļblica en una generaci√≥n” y advirti√≥ de que muchos brit√°nicos perder√≠an a sus seres queridos.

Pero la estrategia de su gobierno seguía divergiendo de las medidas radicales adoptadas por otros países de Europa, donde ya se aplicaba el confinamiento y las escuelas estaban cerradas.

Frente a los periodistas, Johnson repet√≠a su recomendaci√≥n de lavarse bien las manos, “durante el tiempo que se tarda en cantar dos veces ‘Cumplea√Īos Feliz"”.

Esta estrategia, destinada a fomentar el surgimiento de una “inmunidad colectiva”, provoc√≥ controversia.

Ante la multiplicación de las críticas, y especialmente a raíz de un alarmante estudio científico que anunciaba 250.000 muertes si no se tomaban medidas de distanciamiento social, el gobierno de Johnson empezó a cambiar el rumbo.

El 23 de marzo, Johnson finalmente se dirigió al país por televisión y solemnemente ordenó un confinamiento de tres semanas. Sin embargo, él y algunos de sus ministros siguieron asistiendo a las reuniones en persona.

Cuatro d√≠as despu√©s, Johnson tom√≥ a todos por sorpresa cuando anunci√≥ que hab√≠a dado positivo al covid-19. Asegur√≥ que sus s√≠ntomas eran “leves” y pese a aislarse en su apartamento de Downing Street, sigui√≥ trabajando, usando videoconferencias para presidir las reuniones ministeriales desde su cuarentena.

Sin embargo, aparecía cansado y debilitado en los mensajes de video que publicaba en Twitter para instar a los británicos a quedarse en casa.

El 31 de marzo, tuiteó una foto de la primera reunión del consejo de ministros realizada completamente en línea. Y el jueves pasado, apareció en la puerta de su residencia oficial para aplaudir a los trabajadores sanitarios del país.

Pero se multiplicaban las preguntas sobre su estado de salud y su capacidad para seguir cumpliendo con sus obligaciones.

El s√°bado su prometida Carrie Symonds, de 32 a√Īos, que est√° embarazada y no se encontraba con √©l en Downing Street, anunci√≥ que se estaba recuperando tras haber estado una semana en cama con s√≠ntomas de la enfermedad.
Boris Johnson no tuvo tanta suerte. El domingo, justo despu√©s de un excepcional discurso televisado de la reina Isabel II para alentar a los brit√°nicos a resistir, el primer ministro fue hospitalizado “como medida de precauci√≥n” debido a la persistencia de sus s√≠ntomas, fiebre en particular.

Veinticuatro horas después, fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos de un hospital del centro de Londres, debido a la degradación de su estado.

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