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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

EEUU llevó a cabo tres ejecuciones en un solo día, hecho inusual en 16 años. Carlos Cuesta-Rodríguez, condenado por asesinato, fue ejecutado en Oklahoma. Anthony Darrell Hines, culpable de matar a una mujer en Tennessee, también recibió la pena de muerte. Jeremy Williams, en Alabama, fue ejecutado por violación y asesinato.

Durante el pasado jueves, EEUU llevó a cabo un hecho que no se veía hace 16 años, con tres ejecuciones de hombres que habían sido condenados a pena de muerte. Las acciones tuvieron lugar en Tennessee, Oklahoma y Alabama.

De acuerdo a lo que expone CBS, no hubo una coordinación entre los tres estados para ejecutar a los sujetos al mismo día, pero la situación refleja una tendencia al aumento en cuanto a la concreción de las penas capitales.

El medio sostiene que 2025 marcó un récord de 47 realizaciones de sentencias de este tipo, el número más alto de 2009.

“La última vez que se llevaron a cabo tres ejecuciones el mismo día fue el 7 de enero de 2010, cuando Luisiana, Ohio y Texas ejecutaron a reclusos”, detallaron.

“En 2018, se programaron tres ejecuciones para la misma fecha, pero solo una se llevó a cabo después de que a un hombre de Texas se le concediera un indulto y los funcionarios de prisiones de Alabama tuvieran problemas con la vía intravenosa”, agregaron.

Tres ejecuciones en EEUU en un sólo día

El primer condenado en perder la vida fue Carlos Cuesta-Rodríguez, de 70 años. La operación se llevó a cabo en la penitenciaría estatal de McAlester, en Oklahoma.

De acuerdo a la BBC, Cuesta-Rodríguez fue sentenciado por el asesinato de su novia, Olimpia Fisher, en 2003, en su residencia de Oklahoma City.

En caso judicial sostiene que Fisher tenía pensado dejar al hombre, por lo que éste irrumpió en el lugar y le disparó en un ojo, dándose luego a la fuga. Fue arrestado unos días después y, después de su juicio (2006), estuvo 19 años en el corredor de la muerte.

Los medios de EEUU sostienen que el hombre no pidió indulto, y permitió que las hijas de su exnovia presenciaran la ejecución. Minutos antes de morir habría dicho a su familia que “los amaba”. No tuvo últimas palabras y falleció por la inyección letal.

Carlos Cuesta-Rodríguez
Carlos Cuesta-Rodríguez | Captura

NBC detalló que Anthony Darrell Hines murió 30 minutos después, en relación a Cuesta-Rodríguez, en Tennessee. También por medio de la inyección letal.

Derrel estuvo preso desde 1985 por el crimen de Catherine Jean Jenkins, a quien mató de varias puñaldas en un motel de la ciudad de Kingston Springs. Ambos tenían un hijo en común.

El sujeto pasó 40 años esperando por la muerte, ya que logró aplazar en varias ocasiones la acción. Su último intento había sido ante el gobernador y los tribunales del estado, pero fue denegada.

Su hijo, llamado Jenkins, presenció el hecho y, posteriormente, indicó a los medios de comunicación que no sentía remordimiento por el hombre.

“Espero que haya sentido un dolor intenso, porque lo que le hizo a mi madre no es nada comparado con lo que él mismo pudo haber sufrido”, dijo.

Por último, Jeremy Williams murió en la cárcel estatal de Alabama. Al contrario de los otros dos sólo esperó tres años por la ejecución, luego de ser condenado en 2023 por el asesinato y violación de una joven de Georgia, llamada Kamarie Holland.

Williams llevó a cabo la acción luego de pagar 2.500 dólares a la madre de la muchacha, para que llevara a cabo actos sexuales.

Una vez sentenciado, mostró arrepentimiento y desistió de retrasar la acción judicial. “Quiero agradecer a Dios por perdonarme mis pecados para poder encontrarme con él en paz”, indicó antes de su deceso.

El hecho fue presenciado por un familiar del hombre, que no habló con los medios. En tanto, la madre de Holland se encuentra cumpliendo una condena de 20 años.