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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

EEUU agota reservas clave de armamento en guerra con Irán, dejando vulnerable ante China. Pentagon tardaría hasta 3 años en reponer misiles Tomahawk, Patriot y THAAD. China preocupa por Taiwan. Congreso debate presupuesto de 1.5 billones, pero producción llevaría tiempo.

Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales avizora que EEUU está agotando reservas de armamento clave en la guerra con Irán. La situación le abre un flanco a Washington, ya que podría mostrarse vulnerable ante China.

De hecho, según expone Associated Press, hasta tres años podría tomarle al Pentágono el hecho de restablecer el stock de misiles Tomahawk, además de los sistemas de defensa Patriot y THAAD.

EEUU agota su armamento y misiles en la guerra con Irán

“Estados Unidos cuenta con municiones suficientes para cualquier escenario plausible en la guerra con Irán, pero el agotamiento de sus reservas ha creado una vulnerabilidad ante un posible conflicto en el Pacífico Occidental”, indican.

“El tiempo necesario para reponer esas reservas se ha convertido, por lo tanto, en una gran preocupación”, agregan.

Según el CEEI, en Washington aseguran que China no representa una amenaza para su territorio en particular, sin embargo, hay preocupación en torno a la situación de Taiwán.

Sin ir más lejos, en la pasada cumbre de Donald Trump y Xi Jinping en Pekín no existieron acuerdos en torno a la isla localizada en el mar de China, la cual es reclamada por Pekín como parte de su territorio.

De hecho, Xi dejó en claro que aquel asunto no es tranzable para su nación. “Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos. Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa”, expuso semanas atrás.

Por ahora, el Congreso de EEUU debate la aprobación de un presupuesto de 1.5 billones de dólares para defensa en 2027. No obstante, más dinero no significa tiempos más cortos de producción.

“Se necesita tiempo para ampliar la capacidad de producción y construir estos sistemas complejos. El período de vulnerabilidad durará varios años hasta que los inventarios vuelvan a sus niveles anteriores y otros varios años antes de que alcancen los niveles que desean los planificadores de guerra”, concluyeron.

Desde el Pentágono prefieren no perder el optimismo en torno al tema, asegurando que las incursiones llevadas a cabo en el último tiempo han sido favorables.

“Hemos llevado a cabo múltiples operaciones exitosas en todos los comandos de combate, garantizando al mismo tiempo que las fuerzas armadas estadounidenses cuenten con un amplio arsenal de capacidades para proteger a nuestra gente y nuestros intereses”, expuso el portavoz Sean Parnell en una conferencia de prensa.

Hay que recordar que un informe de The New York Times reveló, en marzo pasado, que EEUU había lanzado cerca de 1.000 misiles Tomahawk hacia Irán, una cifra récord.

Por lo mismo, los pronósticos más alentadores indican que reponer aquellas armas tomará al menos hasta 2030, un periodo en donde China podría sacar ventajas.