La guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán también desata una creciente confrontación política en Washington. Legisladores demócratas han intensificado los llamados a un juicio político contra el presidente Donald Trump y su secretario de Defensa, Pete Hegseth, mientras otros críticos piden aplicar la 25.ª Enmienda de la Constitución para evaluar la capacidad del mandatario para gobernar.
La representante Yassamin Ansari anunció que presentará artículos de juicio político contra Hegseth por su papel en la ofensiva armada contra Teherán. La legisladora es hija de inmigrantes iraníes y ya ha acusado al secretario de Defensa de “violar reiteradamente su juramento” y de poner en riesgo a las tropas estadounidenses.
Trump y un nuevo juicio político
¿La razón de sus nuevos señalamientos? Ansari sostiene que los ataques estadounidenses contra el país del Golfo Pérsico han incluido objetivos civiles, como una escuela para niñas en Minab donde murieron decenas de menores, infraestructura energética y plantas desalinizadoras, lo que —según afirmó— podría constituir “crímenes de guerra”.
“Solo el Congreso tiene el poder de declarar la guerra, no un presidente deshonesto ni sus secuaces”, declaró la congresista, quien también responsabilizó a Hegseth de respaldar plenamente la estrategia militar de Trump.
El secretario de Defensa se ha convertido en uno de los principales objetivos de la oposición demócrata, especialmente después de la salida de otros funcionarios polémicos del gabinete, como la hasta hace poco secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y la recientemente destituida fiscal general, Pam Bondi.
El representante Shri Thanedar ya había presentado artículos de juicio político contra Hegseth el año pasado, aunque no logró que se sometieran a votación.
Pero en el marco de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero por Israel y EE. UU., Ansari insiste en que las declaraciones del mandatario y su estrategia militar representan una amenaza para la seguridad nacional. Los llamados contra Trump y Hegseth van incluso más allá del Partido Demócrata e incluyen a republicanos y exmiembros del primer Gobierno de Donald Trump.
Se han sumado la congresista Melanie Stansbury, el excongresista republicano Joe Walsh y el exdirector de comunicaciones de la Casa Blanca durante el primer Gobierno de Trump, Anthony Scaramucci.
También se han pronunciado el exasesor legal Ty Cobb, la congresista republicana Marjorie Taylor Greene. Todos critican la estrategia del presidente y piden evaluar su capacidad para gobernar.
“Fue en este punto que nuestros fundadores pensaron que lo mejor sería destituir a un demente que ocupaba el cargo ejecutivo. Esto se formalizó con la 25ª enmienda, pero ahora más personas deberían exigir la destitución de este hombre”, declaró Scaramucci el domingo luego de que Trump lanzara su más reciente ultimátum a Teherán.
Además del juicio político, varios legisladores y exfuncionarios han pedido invocar la Enmienda 25 para declarar al presidente incapaz de ejercer el cargo.
Lo hacen al cuestionar la legalidad de los ataques en curso y su posible escalada, dadas las nuevas amenazas de Donald Trump, quien este martes 7 de abril aseguró que “esta noche toda una civilización morirá y jamás volverá si Teherán no acepta los términos que ofrece para lograr un acuerdo, incluida la reapertura del estrecho de Ormuz, crucial vía marítima para el comercio mundial de petróleo que Irán cerró como medida de retaliación.
Trump advierte que sus fuerzas bombardearán puentes e instalaciones energéticas si la República Islámica no cede.
El senador Chris Murphy afirmó que los planes para atacar infraestructura civil constituyen “claros crímenes de guerra” y advirtió sobre la muerte de miles de civiles.
“Si yo formara parte del gabinete de Trump, pasaría la Pascua llamando a abogados constitucionalistas para hablar sobre la Enmienda 25. Esto es una locura total. Ya ha matado a miles de personas. Va a matar a miles más (…) Matará a miles de personas inocentes… eso también es un crimen de guerra”, señaló el legislador esta semana.
Y este 7 de abril remarcó: “El Congreso podría simplemente votar para detenerlo. Su partido podría optar por evitar que Estados Unidos cometa crímenes de guerra”.
Pese a la presión, los analistas consideran poco probable que estas iniciativas prosperen, al menos ahora.
Actualmente, los republicanos controlan ambas cámaras del Congreso y un posible cambio en su configuración solo se sabrá tras las elecciones de medio término programadas para el próximo noviembre.
Una destitución requeriría una mayoría de dos tercios en el Senado, lo que no sería factible alcanzar con la composición actual del Legislativo.
Además, tampoco se espera que el gabinete de Trump —integrado mayoritariamente por aliados políticos— invoque la Enmienda 25.
Aun así, la guerra con Irán ha intensificado el debate sobre la autoridad presidencial para iniciar conflictos militares y pone a la Casa Blanca en el centro de una nueva batalla política en Washington.