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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La FIFA abrió un proceso disciplinario contra la Real Federación Española de Fútbol tras incidentes raciales en el amistoso España-Egipto. Parte de la afición en Cornellá lanzó cantos ofensivos contra musulmanes y abucheó el himno egipcio. La RFEF condenó los hechos, pidió cesar los cánticos y se sumó al rechazo del racismo.

La FIFA inició este martes un procedimiento disciplinario contra la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por los incidentes ocurridos en el partido amistoso España – Egipto.

Un sector del público que acudió al RCDE Stadium en Cornellá, Barcelona, profirió cánticos ofensivos al grito de “musulmán, el que no bote es”, lo que generó repudio internacional. Incluso, el internacional español Lamine Yamal, entre otros se mostró crítico de lo vivido.

El partido amistoso entre España y Egipto, que se disputó ante 35.895 espectadores, dejó episodios de mal comportamiento en la grada, con cánticos de carácter racista e islamófobo y abucheos al himno de la selección de Egipto.

Desde una zona del fondo de Cornellá, donde habitualmente se sitúa la denominada ‘La Curva’ del RCD Espanyol, se entonó en reiteradas ocasiones, a partir del minuto 20, el cántico “Musulmán el que no bote”, en una conducta ofensiva que empañó el ambiente festivo que se vivía en el recinto.

Ante estos hechos, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) pidió por megafonía y a través de los videomarcadores del estadio al descanso que cesaran los cánticos. No obstante, la respuesta no fue la esperada por parte de ese sector de la grada, que hacía de motor de otros grupos de aficionados por el estadio.

En sus redes sociales, la RFEF condenó lo sucedido y reiteró su compromiso en la lucha contra el racismo.

“La RFEF se suma al mensaje de nuestro fútbol contra el racismo y condena cualquier acto de violencia en los estadios”, dijo la Federación en pleno partido.

Hechos que ahora le significirán entrar a un procedimiento disciplinario por parte de la FIFA. Esto significa que, de determinarse que hubo responsabilidad de la RFEF, pueden caerle sanciones como multas económicas, reducciones de aforos y hasta partidos a puerta cerrada.