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El presidente de EE. UU., Donald Trump, amenazó con la desaparición de una civilización si Irán no cumple sus demandas en el Estrecho de Ormuz. El analista internacional Jorge Sanz desestimó la advertencia, atribuyéndola al desgaste político de Trump y a su tono agresivo. Se señaló que la guerra se alarga para desestabilizar al mandatario.
“Toda una civilización morirá esta noche para no volver jamás”. Esa fue la dura amenaza que realizó este martes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el régimen iraní, a horas de que se cumpla el plazo que entregó para reabrir el estrecho de Ormuz.
Frente a este escenario, en el Expreso Bío Bío conversamos con Jorge Sanz, analista internacional y académico de la Universidad del Desarrollo, quien le quitó piso a la advertencia del mandatario norteamericano.
“Trump ha corrido tres veces el ultimátum para las líneas rojas que él mismo instala”, sostuvo.
De todas maneras, Sanz planteó que “este (ultimátum) es más grave porque llega acompañado de insultos en su red social, de otros elementos que hacen el discurso distinto”.
En medio de este contexto, apuntó a que el relato de Trump durante estos últimos días respondería al “desgaste político” que está sufriendo: cada vez baja más puntos en las encuestas, y las elecciones de medio término se acercan rápidamente.
“Lo que está planteando Trump, en un muy mal tono, es que si no logra él mismo un resultado, va a tomar repercusiones y acciones que son más duras para Irán”, dijo Sanz.
“La única forma de lograr eso es con una bomba atómica”
Por el contrario, explicó que “lo que está haciendo Irán es alargar la guerra lo más posible para que Trump pierda el control, que es lo que está pasando”.
Para lo anterior, el régimen iraní debe continuar con su capacidad de respuesta, la que cada vez es menor, pero sigue causando problemas para Estados Unidos e Israel.
En tanto, sobre la amenaza concreta de terminar con la civilización persa, Sanz enfatizó que “la única forma de lograr eso es con una bomba atómica, que está lejos del horizonte”.
“Esa frase hay que leerla un par de veces, pero no tiene mucho sentido porque no tiene cómo hacerlo. Probablemente, va a generar un castigo importante, todas esas cosas sí”, siguió.
De esta manera, marcó que Trump, a pesar de contar con las herramientas materiales para llevar a cabo un ataque de ese tipo, “no tiene ninguna posibilidad política de hacerlo”.
Los objetivos de la guerra y el quiebre entre EEUU y la OTAN
Además, Sanz planteó que los objetivos de Israel y EE. UU. en la guerra son diferentes: “Para Israel, el objetivo es la caída del régimen; y el de Estados Unidos es lo que denominan las amenazas contra Estados Unidos, que son la capacidad nuclear, los misiles y la armada que le cierra Ormuz”, aseguró.
Asimismo, hay otro aspecto relevante, que es la división que se está marcando entre Estados Unidos y la OTAN, es decir, entre Europa y el país norteamericano.
En esa línea, Sanz sostuvo que “hay una parte de Europa que probablemente no se ha dado cuenta de lo que está sucediendo, y que lo tiene escrito en la estrategia de seguridad, que es un problema de Occidente”.
El presidente Trump está planteando un conflicto de Occidente contra el resto del mundo. Entonces, Occidente es el que está en riesgo, no necesariamente Estados Unidos”, continuó.
De esta manera, los estadounidenses estarían preparando el escenario para un “conflicto mucho mayor”, que se viene acercando, que es China.