Donald Trump volvió a generar especulaciones en torno a su estado de salud, luego que quedaran en evidencia, nuevamente, moretones en sus manos. Lo anterior se dio en medio de una reunión que el mandatario tuvo en el foro de Davos, donde presentó su Junta de Paz.
Trump fue preguntado sobre el tema por un periodista, cuando estaban por despegar en el Air Force 1, rumbo a Washington.
En ese entonces respondió: “Estoy muy bien. Me la golpeé con una mesa y me puse un poco de, ¿cómo se llama?, crema. Me la golpeé. Diría que tomen aspirina si les importa su corazón, pero que no la tomen si no quieren tener un pequeño moratón”.
No obstante, esta versión se contrapone a la explicación que, justo antes, había entregado la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“El presidente Trump es un hombre de la gente, se encuentra con muchos norteamericanos y les estrecha la mano a diario que cualquier otro presidente en la historia”, había expresado.
Moretones en mano de Trump
Desde su regreso al poder hace justo un año los moratones en sus manos han sido habituales y los suele cubrir con maquillaje.
A principios de mes señaló en una entrevista con The Wall Street Journal que toma mucha aspirina “por superstición”.
“Dicen que la aspirina es buena para diluir la sangre y yo no quiero sangre espesa pasando por mi corazón (…). Quiero sangre buena, diluida, pasando por mi corazón. ¿Tiene sentido?”, comentó entonces.
Según su médico, Sean Barbabella, consume 325 miligramos de aspirina al día como “prevención cardíaca”, en contraposición a una dosis baja estándar de unos 81 miligramos.
La Casa Blanca también ha intentado frenar los rumores sobre su estado de salud alegando en el pasado que esos moratones se deben a los constantes apretones de manos propios de su puesto.
Trump cumplió 79 años el pasado 14 de junio. Un mes después la Presidencia estadounidense hizo público un informe médico que especificaba que padece insuficiencia venosa crónica, una afección común en personas mayores, pero que concluía que goza de “excelente salud”.