Internacional
Viernes 13 septiembre de 2019 | Publicado a las 10:31
"¬ŅHalcones o palomas?": qu√© pasar√° con la pol√≠tica de EEUU sobre Venezuela tras el despido de Bolton
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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La salida del asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, de línea dura hacia Venezuela, abre interrogantes sobre la política de Estados Unidos, aunque el presidente Donald Trump descartó el jueves una postura más conciliadora hacia Caracas.

Para los guerreristas, la posibilidad de una intervención militar para derrocar a Nicolás Maduro creció el miércoles con la invocación por parte de Estados Unidos y otra decena de países del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un pacto heredado de la Guerra Fría que podría legitimar el uso de la fuerza.

La solicitud de activar el TIAR vino de la oposici√≥n venezolana, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, en un comunicado retuiteado el jueves por Trump, en el que enfatiz√≥ la “amenaza” que supone Maduro para la regi√≥n.

El mismo jueves, el Departamento de Estado anunci√≥ la designaci√≥n del subsecretario interino de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental en sustituci√≥n de Kimberly Breier. El embajador Michael Kozak “continuar√° promoviendo la restauraci√≥n de la democracia para el pueblo de Venezuela”, tuite√≥ la portavoz Morgan Ortagus.

En 1988, Kozak fue enviado por el presidente Ronald Reagan para concretar un acuerdo para que el general Manuel Antonio Noriega abandonara el poder de facto. Pero Noriega fue derrocado en la intervención militar estadounidense ordenada por George H. Bush en 1989.

Estados Unidos encabeza desde enero la presi√≥n internacional para sacar a Maduro, a quien tilda de “dictador” y culpa de la debacle econ√≥mica de Venezuela, un pa√≠s con las mayores reservas probadas de petr√≥leo del mundo que ha dejado en los √ļltimos a√Īos m√°s de 4,3 millones de migrantes y refugiados, seg√ļn la ONU.

Bolton, quien el a√Īo pasado acu√Ī√≥ la frase “Troika de la tiran√≠a” para referirse a Venezuela, Nicaragua y Cuba, impuls√≥ el endurecimiento de la pol√≠tica contra Maduro desde su llegada al Consejo de Seguridad Nacional (NSC en ingl√©s) de la Casa Blanca en abril de 2018.

La ofensiva de Washington incluye una vasta batería de sanciones económicas, entre ellas un embargo de facto al crudo de Venezuela, crucial para su economía, y el reconocimiento del líder opositor y jefe parlamentario Juan Guaidó como presidente interino, sin descartar nunca la intervención armada.

“Todas las opciones est√°n sobre la mesa”, sol√≠a evocar Trump en tiempos de Bolton, el veterano “halc√≥n” de c√©lebre bigote y reveladora libreta de apuntes amarilla.

“¬°√Čl me estaba frenando!”

Pero Bolton se fue antes de lograr un cambio de régimen en Caracas, donde Maduro sigue aferrado al poder con apoyo de las fuerzas armadas, Rusia y China.

Y su partida generó preocupación en el sur de Florida, bastión de los exiliados venezolanos en Estados Unidos, que apoyan al senador republicano Marco Rubio, descendiente de cubanos y artífice de la agresiva estrategia de Trump contra Maduro.

“La salida de Bolton podr√≠a indicar una flexibilizaci√≥n del control financiero y pol√≠tico que estaba tratando de dise√Īar, con poco √©xito hasta ahora”, dijo el Miami Herald en un editorial el mi√©rcoles.

Ese mismo d√≠a Trump pareci√≥ confirmar esos temores de una postura m√°s de “paloma”.

“Yo estaba en desacuerdo con John Bolton en sus actitudes sobre Venezuela. Creo que se pas√≥ de la raya. Y creo que he demostrado tener raz√≥n”, dijo en la Oficina Oval, sin precisar a qu√© se refer√≠a.

El mandatario, que busca la reelecci√≥n en 2020, despej√≥ las dudas el jueves al afirmar que sus puntos de vista sobre Venezuela y Cuba, su principal soporte, “eran mucho m√°s fuertes” que los de Bolton.

“¬°√Čl me estaba frenando!”, tuite√≥ Trump.

El presidente retuite√≥ a Rubio, presidente del subcomit√© de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental, quien neg√≥ que se avecine un tiempo de “palomas” en el Ala Oeste. “Si efectivamente la direcci√≥n de la pol√≠tica cambia, no ser√° para debilitarla”, afirm√≥ Rubio.

Para Michael Shifter, presidente del centro de reflexi√≥n Di√°logo Interamericano, Trump “no quiere que nadie tenga la impresi√≥n de que es blando”, pero “es dif√≠cil” creer que estuviera presionando por una pol√≠tica m√°s dura que Bolton.

“Espero que haya un Plan B m√°s diplom√°tico en la Casa Blanca para ayudar a restaurar la democracia en Venezuela, pero soy esc√©ptico”, dijo a AFP.

“Washington debe renunciar a una estrategia ideal en favor de una posible”, sentenci√≥ por su parte Michael Camillieri, exdirector de Asuntos Andinos en el NSC, en la revista Foreign Affairs.

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