Internacional
S√°bado 01 diciembre de 2018 | Publicado a las 17:49
George H. W. Bush y Donald Trump: el fuerte contraste entre dos presidentes republicanos
Por Matías Vega
La información es de Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Uno hablaba suavemente, el otro vocifera. Uno construía coaliciones internacionales, el otro las derriba. Uno fue un héroe de guerra, el otro evitó combatir. Uno se llamaba George H.W. Bush y el otro, Donald Trump, es el actual presidente de Estados Unidos.

Trump fue uno de los primeros l√≠deres mundiales en manifestar su pesar por la muerte del cuadrag√©simo primer presidente de Estados Unidos, que muri√≥ el viernes en Houston a los 94 a√Īos, pero sus declaraciones mostraron un innegable contraste entre el hombre que es recordado y el que rememora.

“Esperanza”, “humilde”, “tranquilo”, “inspirado”. Palabras como estas est√°n en los p√°rrafos enviados desde Buenos Aires, donde Trump asiste a la cumbre de l√≠deres del G20.

Son t√©rminos que suenan extra√Īos en el complejo escenario pol√≠tico de Washington de estos d√≠as, m√°s a√ļn en la Casa Blanca.

Bush hablaba suavemente, respetaba la etiqueta y era diplom√°tico.

Trump es competitivo, y se presenta a sí mismo como un hacedor de acuerdos que dependen -desde sus comienzos en el sector inmobiliario en Nueva York hasta la guerra comercial con China-, de llevar la situación al límite y frecuentemente, de insultos calculados.

Mientras Bush, un experimentado diplom√°tico, se hizo famoso por crear una alianza para expulsar a Irak de Kuwait en 1991, Trump abiertamente desprecia el multilateralismo.

El presidente 45 nunca compartir√° las formas caballerosas del 41, ejemplificadas por la carta manuscrita que dej√≥ a su rival y presidente electo Bill Clinton el d√≠a de su asunci√≥n en 1993, en la que le desea “gran felicidad”.

Las formas de Bush padre despertaron la nostalgia de algunos en Washington.

“Hoy la fanfarronada y los insultos son vistos como liderazgo fuerte mientras la humildad y la dignidad son vistas como debilidad”, dijo en Twitter el senador republicano por Florida Marco Rubio, un hombre que sinti√≥ toda la fuerza del instinto competitivo de Trump cuando le derrot√≥ en la carrera por la nominaci√≥n presidencial republicana en 2016.

“La muerte de nuestro 41¬ļ presidente nos recuerda como se ve el verdadero liderazgo”, escribi√≥ Rubio.

Amable y caballeroso

Los detalles biográficos de Bush contrastan por sí mismos con los de Trump.

Fue condecorado como piloto de la aviaci√≥n naval estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, y escap√≥ de la muerte con apenas 20 a√Īos.

No solo trabajó desde la Presidencia, también fue director de la CIA, embajador ante las Naciones Unidas y vicepresidente del popular Ronald Reagan. Cuando ganó las elecciones, exhibía un currículum que le mostraba calificado para el puesto desde el que le tocó el final de la Guerra Fría.

Trump tiene un colorido pasado en el mundo de los negocios en Manhattan. Su elección en 2016 le exigió superar a la clase dirigente republicana y a una difícil rival que aparecía como favorita en el campo demócrata, Hillary Clinton.

Mientras Bush fue a la guerra, el joven Trump obtuvo al menos cinco aplazamientos para evitar ser seleccionado para ir al conflicto que marcó a su generación: Vietnam.

Mientras Bush demostró su devoción por las tradiciones estadounidenses y las instituciones, Trump se autoasignó la misión de cambiarlas.

Mientras Bush era famoso por su amabilidad al hablar, Trump se muestra como un líder tosco.

“Cara de caballo”, “debilucho”, “sucio”, “perdedor” son solo algunos de los insultos que lanz√≥, como presidente, a quienes se cruzaron en su camino.

El l√≠der dem√≥crata en el Senado, Chuck Summer, a quien Trump llama “el llor√≥n Chuck”, dijo que la habilidad de Bush de hablar a sus oponentes es lo que realmente echa en falta.

“Su deseo de (hacer de Estados Unidos) una naci√≥n m√°s amable y gentil parece m√°s necesario hoy que cuando lo expres√≥ por primera vez”, lanz√≥ Schumer.

Tendencias Ahora