China alertó este viernes por el riesgo de una segunda riada en la misma zona montañosa afectada en Nepal. Esto a raíz de la alta posibilidad de desborde de un lago montañoso que se formó por el primer fenómeno.
Según Pekín y el Servicio Geológico de EEUU (USGS) pudo deberse al colapso de un glaciar, lo que provocó un alud de agua y lodo que arrasó pueblos enteros.
Por momento van más de 550 muertos y casi 2.500 desaparecidos reportados.
Peligro de colapso de lago en Nepal
Inicialmente, existió una orden para pausar los trabajos de rescate de personas y búsqueda de cuerpos, pero estos se reanudaron durante la noche.
Formado por la acumulación de lodo y rocas que bloqueó un cauce tras el desastre, el lago de obturación -a unos 2.950 metros de altitud, cerca de 1.000 metros por encima del paso de Gyirong- ya presenta desbordamientos iniciales, según el medio estatal CCTV, por lo que las autoridades advirtieron de que una descarga repentina podría desencadenar nuevos corrimientos de agua y lodo.
Las autoridades de emergencia de Nepal urgieron a la población a alejarse de riberas y zonas de riesgo ante la amenaza presentada por la represa natural.
“Hasta que se emita un nuevo aviso, se solicita a los residentes de las zonas bajas del río Bhote Koshi, viajeros, personal de rescate y a todos los involucrados adoptar especial precaución y mantenerse en lugares seguros”, instaron.
Por su lado la Autoridad Nacional de Desastres de Nepal (NDRRMA), citando información obtenida por el Gobierno de China de imágenes satelitales y análisis preliminares, señaló que en el lugar donde se originó la inundación el río ha quedado bloqueado formando una represa que se encuentra en proceso de crecimiento con riesgo de rotura.
Sin embargo, especialistas nepalíes descartan por el momento un escenario catastrófico similar al vivido a mitad de semana.
El jefe de Predicción de Inundaciones del Ministerio de Energía y Recursos Hídricos de Nepal, Binod Parajuli, explicó al medio local Onlinekhabar que la cantidad de agua acumulada en el embalse representa alrededor del 10 % del volumen que desencadenó la riada del miércoles.