Es evidente que la tensión en la península de Corea ha crecido de manera acelerada en los últimos meses. Este martes, Pyongyang (Corea del Norte) realizó una nueva prueba de armas, incluyendo un misil balístico, que cayeron en el mar amarillo, hecho que fue reportado por las agencias de inteligencia del Sur.
La situación se da en un contexto complejo, en donde Norcorea cada vez se muestra más en contra de recomponer las relaciones con su vecino, el cual también afianza su cooperación militar con Estados Unidos y Japón.
En los últimos meses, el régimen de Kim Jong Un quitó de su constitución las ideas de reunificación, reforzó la frontera sur y, aparentemente, ha subido el tono belicista.
De acuerdo al diario español El Mundo, la situación daría cuenta de un ánimo optimista dentro del país, el cual ha afianzado su cooperación con Rusia y China. De hecho, habría planes para que el presidente Xi Jinping visite Pyongyang en el corto plazo.
Corea del Sur, en tanto, entregó la mayoría de los detalles a su aliados en Tokio y en Washington, aunque no proporcionó mayores detalles a los medios de comunicación.
Reportes internacionales sostienen que Lee Jae Myung, presidente de Corea del Sur, ha mostrado la intensión de restablecer la comunicación entre los dos países, cuestión que ha sido rechazada de plano lo los Kim.
Por consiguiente, Seúl también ha hecho un llamamiento a potenciar sus capacidades militares, en el entendido que las tensiones han aumentado. “Hay una determinación de asumir la responsabilidad de nuestra propia seguridad y protegerla nosotros mismos”, declaró.
Donald Trump, en tanto, ha declarado la intención de un acercamiento con Corea del Norte, pero aquello estaría supeditado a detener los bloqueos al régimen, cuestión que es apoyada por Rusia y China, este último el principal sostén económico del régimen.
La última prueba de Corea del Norte
Fue divulgado que Corea del Norte realizó una nueva prueba este 26 de mayo, la cual se desarrolla una semanas después de su último ensayo, cual había sido supervisado por el propio Kim Jong Un.
En este sentido, el Estado Mayor Conjunto de Seúl detalló que: “Nuestro Ejército detectó varios lanzamientos, incluidos misiles balísticos de corto alcance, efectuados por Corea del Norte hacia el mar Amarillo alrededor de las 13:00 hora local del 26 de mayo desde la zona de Jongju, en la provincia de Pyongang Norte”.
Días atrás, la agencia estatal de noticias norcoreana, KCNA, dijo que el 17 de mayo habían llevado a cabo una prueba para evaluar el rendimiento del “misil balístico táctico tierra-tierra mejorado Hwasong-11 Ra” y la potencia de “una ojiva de racimo y de otra de minas de fragmentación” incorporadas al proyectil.
La respuesta desde el Sur no se hizo esperar, ya que en esta jornada confirmaron que planean desarrollar submarinos de propulsión nuclear de fabricación nacional y desplegar el primero de ellos a mediados de la década de 2030.
En este sentido, el ministro de Defensa surcoreano, Ahn Gyu-back, anunció el proyecto, denominado ‘Jang Boko N’, durante una reunión de estrategia defensiva encabezada por el presidente del país, Lee Jae-myung, en una base naval en Changwon, a unos 300 kilómetros al sur de Seúl.
El mensaje de las autoridades surcoreanas tiene lugar después de que en octubre de 2025 el presidente estadounidense, Donald Trump, diera ‘luz verde’ a su petición de tener submarinos de propulsión nuclear.
Hasta ahora, el principal obstáculo para Seúl residía en las restricciones legales y tecnológicas derivadas principalmente de su pacto sobre energía atómica con Estados Unidos, conocido como Acuerdo 123, que prohíbe al país asiático enriquecer uranio o reprocesar combustible nuclear gastado para fines que no sean pacíficos y civiles.
Por otro lado, desde China aún no han confirmado una posible visita de Xi hasta Pyongyang. “Hasta el momento no hay información que ofrecer”, indicó la portavoz de Exteriores de Pekín, Mao Ning.