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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La tensión en el estrecho de Ormuz preocupa por su impacto en el comercio mundial. Estados Unidos presiona a Irán, advirtiendo que Europa depende más del paso que ellos. Trump ordenó bloquear Ormuz y amenaza con eliminar buques iraníes. Mientras tanto, el estrecho de Malaca toma relevancia al conectar Medio Oriente con Asia, siendo crucial para el comercio global. Por ahí transita el 25% del comercio mundial, con cerca de 440 buques diarios. Una interrupción en Malaca tendría consecuencias graves en el transporte de mercancías y los equilibrios energéticos regionales.

La tensión en torno a la situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del crudo que se consume en el planeta, comenzó a aumentar la inquietud sobre otro punto marítimo vital para el comercio mundial: el estrecho de Malaca.

“No contamos con Europa, pero ellos necesitan el estrecho de Ormuz mucho más que nosotros”, advirtió el viernes el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, remarcando que Washington merece socios “capaces” y “leales” que apoyen la guerra de Washington contra Irán.

“Tal vez deberían empezar a hablar menos, a celebrar menos conferencias ostentosas en Europa y, en su lugar, subirse a un barco. Esta es, en gran medida, una lucha más suya que nuestra”, agregó desde el Pentágono.

Si bien la tregua de dos semanas acordada entre Estados Unidos e Irán estaba condicionada a la reapertura de Ormuz, el tráfico no se ha reactivado.

En respuesta, Trump ordenó a la Armada estadounidense que bloqueara el paso, amenazando además con “eliminar de inmediato” cualquier buque iraní que intente romper el bloqueo.

Es en ese contexto que el estrecho de Malaca ha ido cobrando especial atención global. Se trata de la principal arteria marítima que conecta la oferta energética de Medio Oriente con la demanda asiática, al enlazar el océano Índico con el mar de China Meridional.

Este estrecho es un angosto corredor localizado entre la costa occidental de la península de Malasia y la isla indonesa de Sumatra, enclave crucial para las cadenas logísticas globales y de alta sensibilidad geopolítica.

Y es que tal como detalla agencia EFE, por sus aguas transita alrededor de una cuarta parte del comercio mundial.

De hecho, en un día promedio, unos 440 buques cruzan el estrecho, transportando cargas como petróleo crudo, productos refinados y a granel además de mercancías en contenedores.

La consultora de comercio global Kpler detalla que cualquier interrupción en Malaca tendría consecuencias inmediatas y sistémicas para el transporte de mercancías, los márgenes de refinación y los equilibrios energéticos regionales.

Las rutas alternativas, como el estrecho de Lombok (que comunica el mar de Bali al norte con el océano Índico) o el estrecho de la Sonda (que conecta el mar de Java con el océano Índico) agregan días de tiempo de navegación y no son adecuadas para todas las clases de embarcaciones.

Lo anterior hace que incluso una restricción parcial o temporal en Malaca terminaría impactando rápidamente en los costos de flete al contado y en los programas de suministro de materias primas para refinerías en todo el este de Asia.

Sin embargo, Kpler asegura que un bloqueo directo de este estrecho sigue siendo “muy improbable” a corto plazo, considerando que limita con varios estados soberanos y se ubica en el centro de la infraestructura comercial mundial.

“Cualquier intento de restringir el paso representaría una escalada importante y casi con certeza desencadenaría una respuesta internacional coordinada”, indica la consultora.

Ubicación del estrecho de Malaca
Ubicación del estrecho de Malaca (CC) Wikimedia Commons

Un análisis de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA) arrojó que el estrecho de Malaca es uno de los once puntos críticos del transporte marítimo mundial.

A su vez, es uno de los seis choke points del tránsito de petróleo que existen en el mundo.

Los envíos de petróleo a través de este enclave abastecen a China e Indonesia, dos de las economías de mayor crecimiento del mundo.

También es una importante ruta de tránsito para el gas natural licuado procedente de los proveedores del Golfo Pérsico y África, en particular Qatar, con destino a países del este de Asia con una creciente demanda.

“En su punto más angosto, en el canal Phillips del estrecho de Singapur, Malaca tiene apenas 2,7 kilómetros de ancho, lo que crea un cuello de botella natural con potencial de colisiones, varamientos o derrames de petróleo”, precisa la EIA.