Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú este martes, en un Congreso de Lima que estuvo integrado por nuevas autoridades y presidentes de otros países de Sudamérica.
En su primer discurso a la nación Fujimori no se guardó nada, al menos a la hora de criticar la crisis política que ha tenido el país en los últimos años, los escándalos de corrupción y al señalar desigualdades en la población.
Primer discurso de Keiko Fujimori
Por lo mismo, la exposición de la nueva mandataria, que aseguró que sólo gobernará por el periodo que le corresponda, no dejó a nadie indiferente.
En primer lugar, Fujimori afirmó que “el diagnóstico de nuestra patria es complejo y doloroso” y que ha recibido “un Estado a la deriva por la carencia de una visión estratégica” que atienda a los pobladores más necesitados.
“Este mandato nos compromete a trabajar por el bienestar de todos los peruanos, sobre todo de quienes durante demasiado tiempo se han mantenido al margen del desarrollo”, expresó Fujimori, al atribuir la incapacidad del Estado peruano a “décadas de gobiernos que renunciaron a cerrar las brechas”.
Asimismo, la presidenta que gobernará Perú en el quinquenio 2026-2031 agregó que recibe un Estado “debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos”.
Señaló que, en muchos casos, las instituciones “cayeron en manos de intereses poco transparentes para obtener beneficios y privilegios”, a través de la contratación pública y la regulación del Estado “en desmedro de los ciudadanos y de la libre competencia”.
Por otro lado, la mandataria prometió que trabajará por un alza del sueldo mínimo en su país, asegurando que este llegará a los 382 dólares.
“Para mejorar los ingresos de los trabajadores, elevaremos la remuneración mínima vital a 1.300 soles. Este incremento estará acompañado de un bono compensatorio por única vez para las micro y pequeñas empresas, con el fin de que las ayude a incorporar trabajadores a la formalidad y afrontar responsablemente el mayor costo laboral”, aseveró.
En relación a la seguridad interna, la jefa de gobierno de Perú apuntó especialmente contra las bandas que extorsionan a pequeños negocios, añadiendo que podría desplegar militares en caso de ser necesario.
“Haremos uso de todas las herramientas que nos provee la Constitución. Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el control interno en estrecha coordinación con la Policía Nacional hasta restablecer plenamente la autoridad del Estado y devolver esos territorios a los ciudadanos”, indicó.
Por último, en su discurso también asumió compromisos internacionales de su gobierno, centrados en la Alianza del Pacífico y la Comunidad Andina.
“Impulsaremos la Alianza del Pacífico y la Comunidad Andina junto a los países andinos, con el fin de avanzar en la integración de nuestros pueblos y la competitividad de nuestras economías en los mercados globales”, expresó.
“Priorizaremos el rol del Perú en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y abriremos nuevas oportunidades de inversión y cooperación con los países del Medio Oriente”, concluyó.
Hay que señalar que a la investidura arribaron varios presidentes, entre ellos José Antonio Kast (Chile), Javier Milei (Argentina) y Daniel Noboa (Ecuador). También estuvo presente el rey español Felipe VI.