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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En el año 2022, Perú vio surgir una propuesta de autonomía para el sur del país, encabezada por Felipe Domínguez Chávez, presidente del Frente de Defensa del Cono Norte de Arequipa. Esta idea generó controversia al ser considerada separatista por Lima, lo que llevó a una investigación del Ministerio Público contra Domínguez. En junio del 2026, tras la victoria electoral de Keiko Fujimori, resurgió la discusión sobre la autonomía del sur peruano. Domínguez propone una macroregión federalista en el sur del Perú, defendiendo la independencia de la región. A pesar de las críticas, esta propuesta busca fortalecer la relación comercial con Chile y mejorar las condiciones de vida en el sur peruano.

El proyecto, que generó polémica y una investigación fiscal hace cuatro años, reapareció luego del triunfo electoral de Keiko Fujimori. Sus impulsores aseguran que buscan mayor autonomía para las regiones del sur y plantean nuevos vínculos económicos con Chile.

En el año 2022, Perú conoció una propuesta que reclamaba autonomía e independencia para las regiones del sur debido a que sus impulsores no sentían la presencia del Estado. La idea nació en Puno y fue amplificada por dirigentes de Arequipa, pero generó un revuelo nacional porque, desde la perspectiva de Lima, se trataba de un plan separatista.

El proyecto generó tanta preocupación que incluso el Ministerio Público tuvo que intervenir. La Segunda Fiscalía Supranacional Corporativa Especializada contra la Criminalidad Organizada abrió diligencias preliminares contra Felipe Domínguez Chávez, uno de sus principales voceros y presidente del Frente de Defensa del Cono Norte de Arequipa (Fredicon).

A Domínguez se le acusó de atentar contra la soberanía nacional al promover la creación de una “República del Sur” en diferentes declaraciones a la prensa, en las que mencionó sus intenciones de separar a Puno, Cusco, Ayacucho y otras regiones del sur con el fin de formar un nuevo territorio y crear una administración que responda a las necesidades de sus pueblos.

Vuelve la “República del Sur del Perú”

La idea parecía haber quedado en el olvido, pero en junio volvió a la agenda pública. La chispa que encendió este nuevo debate fue la victoria electoral de Keiko Fujimori, con un amplio respaldo del voto limeño y de los peruanos en el exterior, frente al rechazo registrado en ciudades del sur del país, donde en algunas jurisdicciones la candidata de derecha perdió con márgenes de 80% frente a 20%.

BioBioChile entrevistó a Felipe Domínguez Chávez, experimentado dirigente formado en Derecho y Contabilidad en universidades de Arequipa. Actualmente, se mantiene como promotor de este proyecto “independentista”, pese a la investigación que tuvo por parte de la Fiscalía, la cual —según dijo— fue archivada. En la conversación, confirmó que el resultado de la elección presidencial motivó que retomara nuevamente la polémica propuesta.

Felipe Domínguez Chávez.
Felipe Domínguez Chávez

“Hay un todo; una intentona de un fraude con un grupo del poder económico dirigido por la ultraderecha, ahora manejada y coordinada con la presidenta, que el Jurado Nacional de Elecciones dice que ha ganado con votos del exterior. Este hecho de fraude internacional frente a lo que hemos ganado acá en el Perú es indudablemente un gran problema social en estos momentos”, expuso.

Sin embargo, Domínguez Chávez aclaró que en 2022 el proyecto no fue entendido correctamente, pues no buscaba una separación de las regiones del Perú ni la creación de una nueva “República del Sur”. Aseguró que los medios nacionales malinterpretaron sus declaraciones.

Afirmó que en este nuevo intento buscan consolidar una macroregión fuerte en el sur del Perú, con mayores recursos y en el marco de un Estado federalista, para que se respete su independencia.

“Es necesario ya comenzar a poner las bases nuevamente de una estructura nueva del Estado que permita tener estados macroregionales para efectos de que cada uno maneje su propio recurso, como lo hace Suiza, que no es comunista, ni izquierdista, como lo hace México o Estados Unidos”, explicó.

De acuerdo con sus palabras, las regiones que integrarían este bloque serían Arequipa, Puno, Cusco, Moquegua, Tacna, Madre de Dios y Apurímac. “Tendría un promedio de siete a ocho millones de habitantes y el nombre ahora sería una República Independiente de la Macrosur en el marco de una Confederación Peruana”, indicó.

Su mayor crítica al centralismo de Lima está relacionada con la aprobación de los presupuestos, pues asegura que los recursos se envían “a cuenta gotas” para las regiones. Dijo que les imponen numerosos requisitos y “comienzan con la burocracia, el chantaje y sobre todo la coima”.

Demandas olvidadas

Consultado sobre este proyecto, el abogado y exregidor del Cusco, Aaron Medina Cervantes, respondió que no le sorprenden este tipo de propuestas.

“Me parece que es una reacción normal, porque el sur peruano es un espacio muy rico desde el punto de vista material e inmaterial. Hay patrimonios muy interesantes a nivel de la minería, a nivel energético, el turismo y también culturalmente, pero que al mismo tiempo viven bajo una dinámica política centralista, lo cual siempre ha llevado a estos reclamos”, expresó en declaraciones para BioBioChile.

“Entonces, como el proceso de descentralización impulsado en los años 2000 todavía no ha tomado cuerpo, más bien ha tenido retrocesos, obviamente van a haber voces separatistas, independentistas y que esto va a ser parte hoy en día de la política regional, considerando además el voto antiestablishment tan presente en el sur peruano y que, oficializado el triunfo de Keiko Fujimori, en vista de que esto va a profundizar los antagonismos, obviamente que una línea va a ser la de separarse de la República peruana”.

Aunque considera que la propuesta de una República Independiente es embrionaria y responde al resultado electoral, Medina opina que sí es necesario revisar la forma administrativa del Estado peruano para generar cambios, pues las necesidades son reales.

“Yo pienso que hay tres caminos: el primero es el de radicalizar el proceso de descentralización, lo cual no ha ocurrido; el proceso de descentralización ha fracasado porque las autonomías regionales y municipales no son respetadas. El otro camino es cambiar la estructura de Estado unitario y volver a un Estado federal, que quizás sea la postura más matizada”, comentó.

“Y el tercer camino sería la propuesta que hemos escuchado de que la República Sureña o Tahuantinsuyana pueda proclamarse y establecer un propio gobierno independiente. Yo me inclinaría por un gobierno con mayores facultades para los gobiernos regionales y municipales”, manifestó.

Chile, socio comercial clave

Aaron Medina señaló que una mayor independencia del sur peruano podría fortalecer la relación comercial de Tacna con ciudades vecinas del extranjero al contar con mayores recursos: “Me parece que tendría mejores condiciones para negociar asuntos que involucran a países como Bolivia y Chile. Uno de ellos es el tema energético que tanto le interesa a Chile”.

A su juicio, este “Perú del sur” podría “colaborar bastante con Chile en el tema energético, con el tema del estrés hídrico que me parece que en la parte norte de Chile lo sufren tanto. Los chilenos son grandes mineros y, junto a lo que es la parte sur del Perú, Apurímac, Cusco, el mismo Arequipa, podríamos colaborar bastante”.

“Chile está muy preocupado con el puerto de Chancay y con la formación de esta ‘República del Sur’ se puede establecer un puerto que permita a estos dos países apuntar a la venta con China de minerales; ya no tendrían que ir hasta Lima ni a Chancay, podríamos hacer de esta parte del Pacífico una zona muy fuerte en el intercambio comercial con el mundo”, detalló.

Agregó que la carretera Interoceánica, que conecta Madre de Dios y Cusco, favorece el intercambio de bienes con Brasil y también permitiría una mejor conexión con Chile. “Muchas veces, por cuestiones políticas, Lima no ha sabido aprovechar”, aseguró.

Por último, sostuvo que, en materia turística, Chile y Cusco podrían mantener una relación más estrecha, considerando la cantidad de turistas que llegan a la ciudad peruana y que ya se están estableciendo vuelos comerciales entre Santiago y Cusco.

Al respecto, el dirigente Domínguez Chávez planteó, por su parte, que Cusco podría ser la capital de esta nueva macroregión del sur peruano y también destacó que una relación comercial entre Tacna y Arica se fortalecería con una mayor autonomía de la ciudad peruana.

Cusco, Perú.
Cusco, Perú.

Propuesta inviable

El politólogo y docente de la Universidad San Marcos, Alejandro Mejía, reconoce las demandas del sur peruano debido a que los recursos que llegan a Lima no se trasladan adecuadamente a las regiones, pero considera que este proyecto responde más a una reacción electoral y al deseo de contar con mayor autonomía en la administración estatal.

“Es una crítica más al centralismo, que se ha profundizado mucho más en estos últimos años, que como tal una propuesta de algunos dirigentes de ciertas regiones del sur, no tendría mucha viabilidad, porque en el fondo lo que se busca es más una autonomía política y administrativa”, dijo para BBCL.

“Es un mensaje claro de que hay una parte del país que no se siente como tal beneficiada con la descentralización, sobre todo con el crecimiento económico”, añadió.

En su opinión, los reclamos de estas regiones del sur, que piden mayor atención de Lima hacia la descentralización, más políticas públicas y una mejora de los servicios, constituyen una necesidad que debe formar parte de la agenda de la nueva presidenta electa, Keiko Fujimori.