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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Claudia Sheinbaum, presidenta de México, rechazó la calificación de la ONU sobre la crisis de desaparecidos en México como un crimen de lesa humanidad, argumentando que no se ajusta a la situación del país. Afirmó que el gobierno mexicano no comete desapariciones forzadas como en la "guerra sucia", y se está esforzando en encontrar a las personas desaparecidas. Criticó el informe de la ONU por no considerar las observaciones del Ejecutivo y por estar orientado a criticar al Estado mexicano. Sheinbaum afirmó que México no está rebasado por la crisis de desaparecidos causada por el crimen organizado, y se comprometió a evitar la impunidad y trabajar con los colectivos de búsqueda.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este martes que la crisis de desaparecidos de México pueda ser un crimen de lesa humanidad, tal y como señaló la semana pasada el Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED), y volvió a criticar su reciente informe por sus “debilidades” y su “orientación”.

En su conferencia de prensa diaria, la mandataria dijo que el crimen de lesa humanidad es “otra cosa” definida por Naciones Unidas y que no se adapta a la situación de México, donde hay más de 130.000 personas desaparecidas según cifras oficiales.

“Una cosa es la desaparición forzada generada desde el Estado, que fue lo que ocurrió en México en la llamada ‘guerra sucia’ (…) Nosotros separamos en dos lo que presentamos aquí. Lo que ocurrió en aquellas épocas, eso ya no ocurre. Si llega a ocurrir la desaparición de una persona por una autoridad del Estado, debe ser sancionada”, sostuvo.

El Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada expresó la posibilidad de que las desapariciones en México puedan constituir un crimen de lesa humanidad por su envergadura, extremo que Claudia Sheinbaum rechazó porque, aseguró, este tipo penal requiere “ataques sistemáticos contra la población civil” por parte del Estado.

“El Gobierno de México está haciendo un esfuerzo para erradicar este delito y para encontrar a las personas desaparecidas junto con sus familias”, insistió.

Por todo ello, reiteró su posición crítica hacia el informe elaborado por la CED porque “no tomó en cuenta” las observaciones presentadas por el Ejecutivo mexicano.

“No pueden acusar un gobierno que luchó contra la desaparición forzada por parte del Estado de que está cometiendo el mismo delito o que equiparen la desaparición en México a ese delito”, subrayó al lamentar que “no están reconociendo el esfuerzo que está haciendo” su Gobierno.

La presidenta acusó al documento de estar “orientado” a “criticar” al Estado mexicano y llevar esa posición a la Asamblea General de la ONU, algo que “no tiene cabida” -indicó- porque estamos “atendiendo el tema”.

Por último, negó que el país norteamericano se encuentre “rebasado” por la crisis de desaparecidos, provocada por el “crimen organizado”, y dijo que su compromiso es que no haya “impunidad” y trabajan con los colectivos de búsqueda para ello.

El informe del comité de la ONU señaló al país norteamericano como el que concentra más acciones urgentes por desaparición forzada que cualquier otra nación del mundo, al tiempo que alerta de que registró un repunte significativo en los últimos meses.

El Gobierno mexicano confirmó recientemente de manera oficial que existen más de 130.000 personas desaparecidas en el país, al presentar un informe actualizado del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.