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El próximo 12 de abril, los peruanos se enfrentarán a una abrumadora papeleta electoral con 35 candidatos presidenciales en un contexto de inestabilidad política. La encuesta de Ipsos destaca a Keiko Fujimori con el 15% de intención de voto, seguida sorprendentemente por el humorista Carlos Álvarez con un 8%. Rafael López-Aliaga, Ricardo Belmont, Roberto Sánchez y Alfonso López Chau también se perfilan como posibles contendientes. Fujimori propone un plan basado en seguridad, economía y servicios públicos, mientras que Álvarez destaca su mano dura en seguridad y propuestas económicas. López-Aliaga se presenta como el presidente de los pobres, Belmont promueve obras públicas y servicios sociales, Sánchez se enfoca en salud y educación, y López Chau aboga por la descentralización y un modelo económico inclusivo.
Los peruanos se enfrentarán el domingo 12 de abril a una diversa y larga papeleta electoral para elegir presidente, en la que encontrarán 35 candidatos para suceder a José María Balcázar, quien ejerce de forma interina. Las elecciones tienen lugar en un contexto de inestabilidad que ha llevado a la caída de varios mandatarios en la última década.
Entre esa cantidad récord de aspirantes, a una semana de los comicios generales, la consultora Ipsos publicó una encuesta que otorga a seis candidatos posibilidades reales de aspirar a una segunda vuelta. El sondeo situó en primer lugar a la derechista Keiko Fujimori, con el 15% de intención de voto.
El humorista Carlos Álvarez, sin experiencia política, escaló al segundo lugar con el 8% de respaldo, desplazando a veteranos del mundo institucional como Rafael López-Aliaga —tercero, con un 7% de preferencias— o Ricardo Belmont —cuarto con el 6%, siempre según Ipsos—.
El izquierdista Roberto Sánchez y el doctor en Economía Alfonso López Chau comparten el quinto y sexto lugar, con un 5% que los deja en empate técnico.
Keiko Fujimori (Fuerza Popular-derecha)
Heredera de una controvertida dinastía política, la hija mayor del fallecido expresidente Alberto Fujimori —condenado por crímenes de lesa humanidad— saltó sorpresivamente al mundo de la política al convertirse en primera dama de Perú en 1994, y hasta el 2000, tras la separación de sus padres, asumiendo un rol público inusual para alguien de poco más de 20 años.
La limeña de 50 años, de ascendencia japonesa, ejerció como congresista entre 2006 y 2011.
En 2010, fundó Fuerza Popular, el partido con el que ha aspirado tres veces a la Presidencia. Aunque siempre logró meterse en segunda vuelta, fue derrotada por Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021.
Su cuarta candidatura a las elecciones generales llega tras varios años de investigaciones por presunto lavado de activos, que le valieron 36 meses de prisión preventiva en 2018, finalmente revisados y acortados hasta 2019. El proceso, que ella presenta como “persecución política”, fue archivado finalmente en enero de 2026, aunque quedan flecos menores por resolver.
El plan de gobierno de la candidata de Fuerza Popular, dibujado bajo el lema “Perú con orden”, se estructura sobre tres pilares: garantizar la seguridad interna, impulsar la economía y mejorar los servicios públicos.
“La inseguridad ciudadana y la falta de orden se ha consolidado como el principal problema del país”, se lee al inicio del documento, que propone reducir en un 20% la tasa nacional de homicidios hacia 2031 mediante patrullaje integrado, mayor inteligencia policial, participación activa de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen organizado y control de cárceles y fronteras por fuerzas del orden.
La estrategia en seguridad trazada por Fujimori también prioriza equipar mejor a la fuerza pública, ejecutar una reforma integral del sistema de justicia y ordenar una intervención militar y policial en puntos fronterizos. Con todo esto, asegura, reducirá la impunidad del 90% al 50%.
Paralelamente, la candidata propone un “plan de emergencia contra la inseguridad ciudadana a través de la delegación de facultades legislativas por 60 días, complementadas con decretos de urgencia en materia económica y financiera”.
En finanzas, su propuesta se apoya en una economía social de mercado con estabilidad fiscal, desregulación para facilitar la inversión y programas de crédito y formalización para pequeños empresarios.
La candidata promete reducir la pobreza en un 50% al término de su eventual gobierno, lo que implicaría, según afirma, sacar a más de un millón de peruanos de esta situación en los próximos cinco años.
Fujimori se opone al aborto, aun en casos de violación, y ha firmado compromisos para no impulsar normas sobre unión civil ni adopción por parejas del mismo sexo.
Carlos Álvarez (País para Todos-centroderecha)
A Carlos Álvarez Loayza, limeño de 62 años, no se le conoce por su experiencia en política, sino por una larga carrera como actor cómico e imitador en la televisión peruana desde finales de los 80.
Condujo programas emblemáticos como “Las mil y una de Carlos Álvarez”, “El especial del humor” y otros espacios de sátira política que lo convirtieron en una figura popular que parodiaba a líderes de todo el espectro ideológico, incluidos los presidentes que hoy desea suceder.
Su trayectoria en la política institucional es tan longeva como el carnet que lo vincula al partido País para Todos, al que se afilió en 2024, sin experiencia previa en cargos de elección popular ni estudios universitarios registrados.
“No soy ni de izquierda, ni de derecha, ni de centro (…) el gobernante que llegue al 2026 debe ser pragmático, instalar un gobierno de sentido común”, afirmó al medio RPP en septiembre de 2025, cuando su nombre no aparecía en la cúspide de las encuestas.
Una de las sorpresas del último sondeo de Ipsos fue el repunte de Álvarez hasta el segundo lugar, con el 8% en intención de voto, cinco puntos más que en la encuesta de febrero.
Las propuestas de Álvarez en seguridad, a las que él mismo ha definido como de “mano de hierro”, incluyen atacar el financiamiento del crimen organizado y las “economías ilegales” mediante un trabajo coordinado entre Ministerio Público, Policía, Superintendencia de Banca y Seguros y Unidad de Inteligencia Financiera.
El candidato aboga por la construcción de “megacárceles”, la imposición de cadena perpetua para sicarios o la catalogación de los delincuentes como “objetivo militar”.
En el plano socioeconómico, Álvarez propone un fondo de microcréditos para pequeñas empresas y mejorar la digitalización del Estado para reducir trámites y corrupción.
El candidato de País para Todos ha hablado de declarar la emergencia en la función pública los primeros 100 días de su mandato.
Rafael López-Aliaga (Renovación Popular-extrema derecha)
Rafael López-Aliaga nació en Lima hace 65 años. Tras graduarse como ingeniero industrial y obtener una maestría en Administración, amasó una fortuna como empresario en sectores de hoteles de lujo, trenes turísticos y ferrocarriles, ocupando cargos directivos en PerúRail, Ferrocarril Transandino y la cadena de hoteles Perú Belmond.
Al margen de los negocios, fue regidor de Lima entre 2007 y 2010, antes de ser presidente de Solidaridad Nacional. Tras la renovación de ese partido, se convirtió en fundador y líder de Renovación Popular, con el que se postuló a la Presidencia en 2021, cuando quedó tercero con el 11% de los votos.
Ganó las elecciones para la alcaldía de Lima para el periodo 2023‑2026, pero renunció al cargo en 2025 para postularse a las presidenciales.
Se declara “el presidente de los pobres”, afirmando que su “amor cristiano” lo llevó a la política, donde ha prometido combatir a “izquierdistas mentirosos, asesinos y ladrones”.
Su discurso también ataca a “los extranjeros ilegales”, a quienes prometió expulsar del país “antes del 28 de julio”.
Entre sus propuestas ha incluido enviar a delincuentes a cárceles en la selva amazónica “donde no hay internet” y donde las serpientes actuarían como cerco natural.
López-Aliaga, católico y miembro del Opus Dei, es defensor de la “familia tradicional” y opositor al aborto, al punto de plantear otorgar DNI (documento de identificación) a los bebés aún sin nacer.
El magnate conservador aboga por una reducción drástica del tamaño del Estado, el cierre de ministerios, la privatización de empresas públicas y la atracción de inversión extranjera. “El Estado va a ser realmente diminuto, casi no quedará nada”, prometió.
El candidato, quien ha terminado por asumir el apodo de ‘Porky’ –con relación a una caricatura infantil–, es simpatizante del movimiento ultraconservador MAGA y el presidente de EEUU, Donald Trump.
De hecho, propone un convenio con Estados Unidos para el uso de tecnología de punta e inteligencia y la extradición de cabecillas de organizaciones criminales. Además, ha deslizado la posibilidad de que fuerzas estadounidenses actúen en territorio peruano.
Ricardo Belmont (Partido Cívico Obras-populismo de centro)
Ricardo Belmont Cassinelli, limeño de 80 años, es un empresario de medios y fundador de la Red Bicolor de Comunicaciones (RBC), propietaria de ‘RBC Televisión’.
Saltó a la política como líder del Movimiento Cívico Independiente Obras, con el que fue elegido alcalde de Lima Metropolitana entre 1990 y 1995. Posteriormente, fue congresista entre 2009 y 2011.
Transitó por varias organizaciones políticas antes de fundar en 2022 el Partido Cívico Obras, que ha liderado hasta hoy, centrado en el seguimiento y la promoción de obras públicas.
La financiación de su campaña presidencial se sustenta en aportes familiares y donaciones, según su declaración ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), un hecho en el que se apoya para presentarse como un candidato independiente.
Con el eslogan “Obras sí, palabras no”, Belmont plantea el “Plan Choque de Reactivación y Culminación de Obras Sociales Paralizadas” para terminar unos 1.500 proyectos en abandono, apoyado en una plataforma digital para seguimiento ciudadano en tiempo real, según recoge su programa de gobierno.
Para garantizar la seguridad, plantea una recomposición del sistema de justicia, fortalecer el control en las fronteras y mejorar la articulación entre Policía, Ministerio Público y Poder Judicial. Además, promueve la no prescripción de los delitos contra el Estado y que los funcionarios sentenciados sean inhabilitados a perpetuidad.
En el plano social, Belmont promete avanzar hacia un acceso universal a la educación pública, así como un sistema de salud con cobertura total.
El aspirante del Partido Cívico Obras pregona un modelo económico “con rostro humano”, “sin monopolios ni oligopolios”. Su estrategia de gobierno revela el objetivo de reducir el acceso limitado de los servicios básicos esenciales al 3% en 5 años, una cifra que actualmente esta en el 5,9%.
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú-izquierda)
Roberto Sánchez Palomino nació en Huaral (Lima) 57 años atrás. El sicólogo con maestría en Políticas Sociales fue dirigente local y gerente de desarrollo social en gobiernos municipales, antes de ser electo en 2021 como congresista.
En este periodo, se convirtió en una de las principales figuras de Juntos por el Perú, al desempeñarse también como ministro de Comercio Exterior y Turismo en el gobierno de Pedro Castillo, entre julio de 2021 y diciembre de 2022.
Como candidato presidencial, prioriza en su plan de gobierno acortar las “brechas en el acceso de salud”, un sector al que destinará hasta el 8% del PIB. Asimismo, propone financiar hasta un millón de estudiantes con “apoyo integral”, destinando a la educación pública hasta el 10% del PIB.
Sánchez aboga por una profunda transformación de la Constitución, bien sea “una reforma parcial o una reforma total” que, entre otras cosas, declare el Estado como plurinacional.
Sus objetivos en seguridad apuntan a reducir los homicidios hasta un 70% y mejorar la capacitación de los cuerpos policiales.
Juntos por el Perú se declara una “organización de origen popular”, “antiimperialista” y con inspiración “ecohumanista”, que fija entre sus objetivos “impedir el avance de la ideología y prácticas fascistas”, según el texto de campaña.
“No somos un país pobre, somos un país saqueado”, afirmó Sánchez en un reciente debate presidencial. En ese sentido, ha propuesto reafirmar la soberanía sobre los recursos naturales, renegociar contratos de concesión y aplicar una reforma tributaria sobre ganancias mineras.
Alfonso López Chau (Ahora Nación)
Alfonso López Chau, doctor en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México, ejerció como director del Banco Central de Reserva del Perú entre 2006 y 2013.
Ligado al mundo de la academia, el limeño de 75 años ha labrado una larga carrera en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), donde fue docente, director de la Escuela de Ingeniería Económica y rector hasta 2025.
Ese año fundó el partido Ahora Nación con fuerte base juvenil y regional, que lleva como mandato completar el “proceso de nación” y dar “todo el poder a las regiones”. Su plan de gobierno, articulado en diez ejes, está enfocado en la descentralización, la reforma del Estado y un modelo económico sostenible e inclusivo.
En un país profundamente centralista, donde casi un tercio de la población vive en la capital, López es partidario de otorgar una mayor capacidad fiscal y de decisión a los gobiernos regionales. Durante un debate presidencial, llamó a un “nuevo pacto nacional” que deje atrás el centralismo y la exclusión.
Así, el candidato de Ahora Nación establece como prioridad los “territorios con mayores brechas de acceso” a la hora de asignar obras de infraestructura y servicios básicos, según expone su propuesta de gobierno, que apuesta por un sistema de protección social más eficiente para reducir pobreza y desigualdad.
Con todo esto, Sánchez promete llevar la cobertura del sistema sanitario hasta el 100%, con propuestas como la telemedicina y la construcción o remodelación de 500 establecimientos de salud.
En la carrera presidencial en Perú, solo una mujer y un izquierdista resaltan entre los seis aspirantes con más intención de voto. Para resumir el confuso panorama que deberá enfrentar quien resulte victorioso basta con recordar que será el décimo inquilino del Palacio de Gobierno en los últimos diez años.
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