El Departamento de Estado de EEUU estudia designar a dos grupos de pandillas brasileñas como organizaciones terroristas. La situación se daría a raíz de una intensa presión de los hijos de Jair Bolsonaro: Flávio y Eduardo.
De acuerdo a un reporte de The New York Times, se trataría de dos bandas de narcotraficantes: Primer Comando Capital y el Comando Rojo.
El citado medio detalla que Flávio Bolsonaro, candidato a la presidencia de Brasil, realizó un viaje hasta Washington a fines de 2025, con el objetivo de tocar este tema con funcionarios del Departamento de Estado. Se desconoce si en aquel momento se reunió con Marco Rubio.
Para aquella cita, aseguran, el político habría sido asesorado por su hermano Eduardo, quien actualmente reside en Norteamérica.
Los reportes sostienen que desde la Casa Blanca ven con preocupación el desarrollo de las pandillas en Brasil, aunque han esperado una reacción del gobierno de Lula da Silva sobre el tema.
“Según informaron los funcionarios, el señor Rubio también pidió al ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, que calificara a las bandas como grupos terroristas, pero Vieira respondió que su gobierno no lo haría”, indicaron.
Lo cierto es que el caso contrasta con los datos relacionados a los grupos criminales antes mencionados, quienes en realidad no representan una amenaza grave para el país norteamericano, ya que el principal destino de su droga es Europa y Rusia.
Hay que recordar que Estados Unidos ha declarado a varias bandas delictuales latinoamericanas, tanto sudamericanas como centroamericanas, como grupos terroristas, en el último año.
“Estas designaciones permiten al gobierno estadounidense imponer restricciones financieras a dichos grupos y a sus asociados”, indicaron.
Por ahora, Flávio Bolsonaro aseguró en un breve comunicado que sólo busca “cooperación internacional” para temas relacionados a seguridad pública. Su hermano respaldó esto último.
Las elecciones presidenciales en Brasil serán el 5 de octubre de 2026, en lo que será una contienda estrecha entre Da Silva y Bolsonaro Jr.