México ha desplegado un total de 10.000 militares en los últimos días, luego que se desatara una ola de violencia por la muerte de Nemesio Oseguera, conocido como ‘El Mencho’, en varios estados.
Los soldados fueron desplegados principalmente en Jalisco, donde el domingo agentes de seguridad capturaron al capo narco.
Con la ayuda de la inteligencia de Estados Unidos, la operación resultó en la muerte del narco mexicano más buscado de los últimos tiempos, por quien Washington ofrecía 15 millones de dólares. Oseguera, de 59 años, resultó herido en el choque con militares en la localidad de Tapalpa y murió durante su traslado vía aérea a un hospital.
Esto desató una ola de violencia, que el domingo bloqueó rutas, quemó vehículos, atacó estaciones de servicio, comercios y bancos y enfrentó a las autoridades en 20 de los 32 estados del país, incluido el estado de México.
Durante la operación militar y los enfrentamientos posteriores, murieron al menos 27 agentes de seguridad, 46 presuntos criminales y una civil, informaron las autoridades nacionales.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró el lunes que la prioridad de su gobierno es “proteger a toda la población”. El país ya “está en paz, está en calma” y no quedan retenes criminales en las carreteras, afirmó.
Durante este lunes, en Guadalajara, las calles estaban vacías y la mayoría de los comercios cerrados. En paralelo, una docena de estados de México las escuelas suspendieron las clases por precaución.
La muerte del líder de una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo genera ahora temor ante una posible guerra por su sucesión o un enfrentamiento entre el CJNG y otros cárteles por el control de sus territorios.