Internacional
Jueves 24 mayo de 2018 | Publicado a las 09:32
Gustavo Petro: el primer hombre de izquierda que podría llegar a gobernar Colombia
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
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Gustavo Petro lleva tres horas de discurso y la plaza es un solo silencio. La promesa de cambio es omnipresente. Nunca antes un exguerrillero había seducido tanto en Colombia, un país gobernado históricamente por la derecha.

Exalcalde de Bogot√°, exrebelde de los “buenos”, de los que hablaban m√°s y disparaban menos, Petro ha conseguido lo que parec√≠a inimaginable: que la izquierda llegara a una elecci√≥n con opciones de gobernar a este pa√≠s de 49 millones de habitantes y aliado tradicional de Estados Unidos.

Fue un “p√©simo guerrillero en armas, pero buen guerrillero pol√≠tico”. Juan Monta√Īa, de 70 a√Īos, suelta la frase en conversaci√≥n con la Agence France-Presse.

“Juancho” acompa√Ī√≥ al candidato del movimiento Colombia Humana en su aventura insurgente de los a√Īos ochenta.

En esta noche de mi√©rcoles, se agita con la multitud cuando resuenan las promesas de reforma profunda y equidad que lanza Petro desde la tarima de la Plaza de Bol√≠var de Bogot√°, el escenario p√ļblico n√ļmero 35 que visita -y llena- en tres meses de contienda.

De 58 a√Īos y lector voraz de la obra de Gabriel Garc√≠a M√°rquez, el tambi√©n exsenador marcha en el segundo lugar de las preferencias para la primera vuelta del domingo.

Si las encuestas no yerran, se medir√° en un balotaje el 17 de junio con el derechista Iv√°n Duque, apadrinado del expresidente √Ālvaro Uribe (2002-2010).

En uno de los tres países más desiguales de América, el discurso antisistema de Petro y su reivindicación de los pobres ha calado después del histórico acuerdo de paz que desarmó y transformó en partido a la exguerrilla FARC.

“Sin terror”

D√≠as antes de llenar la plaza, Petro defendi√≥ su propuesta de cambio en un inusual encuentro con los medios. “La sociedad se ha despercudido del miedo que produce la violencia y el terror, y su expresi√≥n pol√≠tica es esto que vemos hoy, que llena plazas y re√ļne multitudes”, dice a la Agence France-Presse.

A Petro -que creci√≥ en el Caribe colombiano- le gusta hablar largo, rara vez pierde la calma en p√ļblico y casi siempre lleva vaqueros y camisas holgadas, aunque no rechaza la corbata.

Monta√Īa recuerda a “Gustavo” como el hombre de las ideas. “Nosotros √©ramos los hijos de puta que ech√°bamos tiros y √©l hac√≠a lo importante”.

Con 17 a√Īos, Petro se uni√≥ al Movimiento 19 de Abril (M-19). Por coincidencia este economista naci√≥ el mismo d√≠a y mes, pero en 1960.

El M-19 surgió como un grupo rebelde nacionalista. En esa época, jóvenes izquierdistas de clase media urbana que cuestionaban el marxismo, se levantaron en armas tras denunciar un fraude electoral en 1970 a favor del tradicional Partido Conservador.

Veinte a√Īos despu√©s “El eme” firm√≥ la paz, depuso fusiles y ayud√≥ a redactar la Constituci√≥n de principios liberales que rige desde 1991.

Hoy, Petro vuelve a desempolvar el fantasma de un supuesto fraude en los comicios del domingo.

Amar y odiar a Petro

El aspirante de Colombia Humana, que promueve la política del amor contra el odio de la violencia, polariza.

Sus adversarios le endilgan un “castrochavismo” que √©l niega. Con este juego de palabras, previenen del “riesgo” de que, bajo Petro, Colombia se transforme en la postrada y vecina Venezuela. Otros, lo acusan de promover un anacr√≥nico conflicto de clases.

Aun así Petro, que tuvo un polémico paso por la alcaldía de Bogotá (2012-2015) donde se ganó la fama de mal gerente y autoritario, es una opción para jóvenes y clases populares.

Con los primeros logr√≥ hacer “clic” a partir de iniciativas como las de sustituir energ√≠as f√≥siles por limpias, no encarcelar a los consumidores de drogas sino ofrecerles tratamiento y apoyar la adopci√≥n para parejas homosexuales.

“Estamos con √©l por convicci√≥n, no queremos repetir lo que vivieron nuestros padres: violencia y desigualdad”, dice John Dur√°n, un comunicador social de 27 a√Īos que lo escucha atento en la plaza.

Para algunos jóvenes, Petro es la mejor alternativa dentro de un abanico que va de la derecha de Duque al liberalismo del exnegociador de paz Humberto De La Calle, pasando por el centro que encarna el matemático y exgobernador Sergio Fajardo.

De los seis candidatos, el izquierdista es quien m√°s seguidores tiene en Facebook y Twitter, y el que mejor combina las viejas artes de la oratoria con el manejo de redes sociales.

Robert Karl, acad√©mico de Princeton y autor del libro “La Paz Olvidada”, cree que el fen√≥meno de Petro es √ļnico si se le compara con la suerte que corri√≥ Timochenko, el l√≠der de las FARC que desisti√≥ de su campa√Īa presidencial antes de los estrepitosos resultados que obtuvo el ahora partido de izquierda en las legislativas de marzo.

“Ser√≠a imposible imaginar a Timochenko, guerrillero rural, llenando las plazas como Petro. Petro es exguerrillero pero es tambi√©n exalcalde de Bogot√°”, subraya a la Agence France-Presse.

Sin embargo el izquierdista ha alimentado prevenciones, incluso entre seguidores.

“Es brillante con la palabra. Ha llenado todas las plazas, su problema es que no escucha, y es d√©bil ante el halago. Y tiene el ego como el de Uribe”, afirma su excompa√Īero de armas.

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