El gobierno de España anunció que desplegará parte de su Ejército en Ceuta, para controlar la masiva entrada de inmigrantes irregulares desde Marruecos. Se estima que, sólo en los últimos días, más de 3.000 personas irrumpieron en la zona.
La situación ha dejado una grave crisis humanitaria en la ciudad, localizada en el norte de África.
Los efectivos del Ejército estarán coordinados por el mando de operaciones y darán apoyo a la Guardia Civil, que también ha sido reforzada en las últimas horas, según informaron fuentes de los ministerios de Defensa y de Interior.
En esta ciudad española en el norte de África había 60 efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) de la Guardia Civil destinados permanentemente en vigilancia fronteriza a los que se ha sumado ya un pelotón adicional de 29 agentes y en las próximas horas se incorporarán dos pelotones más, con 40 efectivos.
Además, la Unidad de Seguridad Ciudadana de Ceuta se refuerza con 30 guardias civiles y se enviarán dos grupos de buceadores (8 efectivos) del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS).
También se unirá un buque a las seis embarcaciones del Servicio Marítimo y un helicóptero.
El gobierno de la ciudad de Ceuta cifra entre 1.500 y 2.000 las personas que han entrado en los últimos diez días, a los que se suman los de hoy, de los que no hay cifras oficiales, aunque EFE pudo comprobar que miles han intentado cruzar la valla que separa las dos ciudades.
Para atajar esta emergencia, España y Marruecos acordaron reforzar coordinación y esfuerzos para afrontar la crisis migratoria que afecta a Ceuta, y se comprometieron a revisar y aplicar medidas para la entrega, lo antes posible, de todas las personas que entraron en esa ciudad en los últimos días.