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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El animador de televisión Rafa Araneda reveló su pasado político en la Universidad Finis Terrae, donde lideró el centro de alumnos y se enfrentó al biministro de Pinochet, Pablo Baraona. Araneda recordó una conversación en la cual Baraona le preguntó por quién votarían en el plebiscito de 1988, a lo que el animador respondió que por el "no".

Aunque es usual que los rostros de televisión no se refieran a su color político, Rafa Araneda optó por ir contra ello en una reciente entrevista donde recordó su tiempo como dirigente estudiantil.

El animador del ‘Festival de Viña’ participó en un episodio del podcast ‘Turno en vivo’, donde contó una particular conversación con Pablo Baraona, biministro del dictador Augusto Pinochet, cuando era presidente del centro de alumnos de la Universidad Finis Terrae.

“Me metí (en política universitaria) para el ‘sí’ y para el ‘no’. Yo estaba en una universidad privada donde el rector era don Pablo Baraona, en ese momento, biministro de Pinochet”, comenzó contando.

“Y yo voy a la oficina de don Pablo y le digo: ‘Vamos a hacer un centro de alumnos aquí en la universidad"”, recordó.

Ante ello, Baraona lo felicitó, aunque no perdió la oportunidad de preguntar: “¿Y por qué van a votar?”.

Por el no, don Pablo”, le dijo Araneda sin titubeos. El biministro de Pinochet le contestó con un simple “bueno”.

Y es que en ese entonces Chile se preparaba para el plebiscito de 1988, donde se debía elegir entre dos opciones: el “sí”, que significaba continuar con la dictadura, y el “no”, que representaba establecer plazos para el fin del régimen.

Pero, tal como relató Araneda, ahí no concluyó su conversación con Baraona, pues incluso le pidió la universidad para hacer una fiesta y “recolectar plata”, a la que el rector accedió con una condición.

“¿Me la dejai’ soplá’?”, le preguntó el político. “Soplá”, le confirmó el animador. Por ello, él y sus compañeros se quedaron hasta altas horas haciendo aseo para cumplir el compromiso.

“Tengo que decir que, siendo una persona que en ese momento pensaba absolutamente distinto, se portó como un caballero y dijo: ‘Esto es una universidad y es lo que tenemos que atender’. Hay que reconocer esas cosas”, concluyó Rafa Araneda.