ICata reveló las consecuencias de lo que ella llamó “no tener infancia” por practicar un deporte de alto rendimiento.
En un video publicado en su cuenta de Instagram, la ex ‘Gran Hermano 2‘ se sumó a un trend de redes sociales y reveló las razones por las que a sus seguidores no les podría dar envidia su vida.
“Cosas de mí que no les van a dar envidia. Yo no tuve infancia, se nota. A los 5 años tuve mi primera competencia como gimnasta”, partió señalando sobre su pasado como deportista de alto rendimiento.
La influencer comentó que a los 8 años entrenaba en el CAR (Centro de Alto Rendimiento) y tras ello: “Entré a la selección nacional y a los 12 fui a mi primer sudamericano en Ecuador solo con mi entrenadora, sin mis papás. Eso más o menos hasta los 15 y el año siguiente me puse a trabajar”.
ICata y problemas de salud
Debido a toda aquella ruda infancia y adolescencia, la creadora de contenido evidenció que vive con varios problemas de salud ahora en su adultez.
“Tengo dolores crónicos, osteocondrosis, hiperlordosis, escoliosis, esguince crónico en el pie derecho. En mi foto de kínder salgo con un herpes en la boca. Me bajan las defensas, herpes; paso mucho calor, herpes; como mucho chocolate, herpes. Toda mi vida me salen herpes”, agregó.
Asimismo, detalló que sufre de insomnio. “Hace algunos años entraron a robar a mi casa con nosotros dentro y mi insomnio solo empeoró”, dijo.
En la descripción de su video fue más específica. “Ser deportista de élite desde tan pequeña claramente roba parte de tu infancia. Te da tanto como te quita“, reflexionó.
Herpes, estrés e insomnio
“Años atrás no había cuidado con el cuerpo del deportista. Terapia, kinesiología o fisiología no eran parte importante de la vida deportiva. Las repercusiones quedan para siempre”, dijo sobre las consecuencias en su salud.
“En la mayor parte de momentos importantes para mí, hay estrés. Estrés que se acompaña de llagas en la boca. Los herpes fueron mi peor enemigo; ahora ya los sé manejar mejor”, confesó.
Finalmente, puntualizó que, debido a que le entraron a robar a su casa, el insomnio empeoró y hasta la fecha no ha logrado controlar.
“Mi hermana les puede confirmar cuántas miles de veces aparecía en su pieza para no dormir sola… Siempre la hora de dormir fue una pesadilla, incluso hoy. Con 31 años no logro encontrar paz en mi sueño“, transparentó.