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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

EEUU ofrece recompensa de hasta $200.000 por información que lleve a capturar a Monica Witt, exagente de Inteligencia vinculada a Irán. El FBI revela que Witt desertó en 2013 para colaborar en tareas de espionaje contra potencias occidentales. Irán la habría reclutado en 2019, revelando información delicada y poniendo en peligro a autoridades. Se detalla que recibió salario, residencia y equipo tecnológico. Cuatro iraníes también son acusados.

EEUU ofreció una recompensa de hasta 200.000 dólares por información que conduzca a la captura de Monica Witt exagente de Inteligencia de las Fuerzas Aéreas, quien desertó de aquel país y se habría unido a Irán.

De acuerdo a lo que expone CNN, el informe del FBI indica que Witt llegó hasta Irán en 2013, para prestar apoyo en labores militares y de espionaje hacia potencias occidentales.

Antes, entre 2003 y 2008, fue oficial de contrainteligencia de la Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea. Sus deiligencias la llevaron a Medio Oriente en 2005.

La información del fiscal adjunto John Demers determinó que Irán la reclutó poco antes de 2019, después de aquello ella habría revelado en Teherán la existencia de un programa de recopilación de inteligencia altamente clasificado.

Asimismo, habría entregado identidades de fiscales generales y altos mandos de EEUU al poder en Irán, poniendo a las autoridades en riesgo.

“Desde enero de 2012 hasta mayo de 2015, en Irán y otros lugares fuera de Estados Unidos, Witt conspiró con los iraníes para proporcionar ‘documentos e información relacionados con la defensa nacional de Estados Unidos, con la intención y la creencia fundada de que se utilizarían en perjuicio de Estados Unidos y en beneficio de Irán"”, detalló la acusación.

En el detalle, el FBI expuso que Irán habría ofrecido un salario elevado a Witt, además de una residencia privada y equipos tecnológicos de alta gama para llevar a cabo su trabajo.

Asimismo, la exagente habría tenido un equipo especializado bajo su mando en Teherán. A la fecha no se conoce información sobre su paradero.

“La acusación también imputó a cuatro iraníes los cargos de conspiración, intento de intrusión informática y robo de identidad agravado”, concluyeron.