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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El cortometraje 'Un cuarto para las tres' se volvió viral en Concepción gracias a la actuación destacada de don James Needham, reconocido vendedor de utensilios de cocina de madera en el centro. El director Adrián Sobarzo reveló en el podcast 'Casi no funan' cómo fue grabar con él y el éxito en festivales. La historia del hallazgo de este talento callejero cuestiona la falta de oportunidades para descubrir talentos desconocidos en Chile. Sobarzo planea proyectos futuros, incluyendo una serie para Netflix.

El cortometraje ‘Un cuarto para las tres’ se volvió viral la última semana, especialmente en el mundo penquista o del Gran Concepción, pues su protagonista era un rostro reconocido por quienes transitan por el centro de la ciudad.

Se trata de don James Needham, famoso en Concepción por vender artículos de cocina hechos de madera en el centro de la ciudad desde hace varias décadas.

Aunque el cortometraje fue hecho en 2018, hace una semana, su director Adrián Sobarzo comentó en el podcast “Casi no funan” sobre cómo fue grabar con don James, su talento y el reconocimiento que obtuvo en varios festivales.

Ese extracto se volvió viral, penquistas de todas partes del mundo comenzaron a buscar el registro, y el joven director pronto compartió el cortometraje en su cuenta de Youtube, donde acumula 8.600 visualizaciones en menos de una semana. También se llenaron de comentarios el Instagram de Sobarzo, del podcast y de los portales que recogieron la noticia.

“Ha sido sorpresivo, encontrar todas estas muestras de cariño de la gente últimamente, porque fue un corto que se hizo hace varios años (2018). Nosotros mencionamos esto en el podcast “Casi no funan”, un podcast que tenemos con unos amigos, y ahí comenté el tema de Don James”, cuenta Sobarzo en conversación con BioBioChile.cl.

Sobarzo enfatiza un punto muy importante sobre la viralización y fue descubrir un talento como don James, recordando que su actuación fue destacada en los festivales donde presentaron el cortometraje.

“Me llamó mucho la atención porque obtuvimos muchas muestras de cariño por haber encontrado a una persona que vendía en la calle y que le encontramos un talento oculto; una persona que no era del área de la actuación ni del cine, que lo hizo súper bien y que además logra triunfar en varios festivales de cine”, señala.

“Él es un actor innato, no es un actor “de carrera”. Cuando lo encuentro en el centro y le digo que tengo un cortometraje, lo primero que me dice es: “acepto, yo siempre supe que era actor”. Eso abre una gran pregunta en las personas —y algo que se repitió mucho en los comentarios— es que quizás tenemos que cuestionar cuánto talento hay por ahí y nadie lo está descubriendo. Es una situación “triste país” la que tenemos”, agrega el cineasta.

Sobarzo recalca que en Chile falta buscar el talento más allá de ciertos círculos, que le ha tocado ver como en los casting hay filas de personas buscando un oportunidad, pero que quizás nunca puedan estar en televisión, alguna película o una serie.

“Eso es una pérdida grande para el país, porque podríamos estar exportando mucho talento y nos estamos perdiendo esa oportunidad”, reflexiona.

“Eso abrió un poco la historia de Don James: una persona que vendía en la calle y se transformó en actor. La pregunta es: si yo, con un cortometraje que nos costó 250 lucas, pudimos encontrar un talento, ¿por qué no podrían hacerlo las grandes productoras de Chile?”, acota.

De la calle al cine

Sobarzo explica que estaba buscando un rostro “fantasioso”, como si fuera de una película de Disney o Pixar, hasta que se encontró a Don James en el centro de Concepción.

“Al verle la cara pensé en muchas cosas: primero en mi tata —es igual a mi abuelo paterno que ya falleció—, luego pensé en Don Ramón, del Chavo del Ocho, por ciertas características. Y después vi lo histriónico que era al vender; cómo atendía y le decía a la gente que comprara su producto. Eso me marcó”, señala.

Pero lo que convenció al joven cineasta fue cuando su mamá le compró una cuchara de palo, ocasión que permitió a don James mostrar todo su histrionismo.

“Cuando ella le compra, él responde: “muchas gracias por venir a mi local”. Él estaba vendiendo en la calle, entonces no sé si yo estaba más sensible en ese momento, pero me quebró que dijera eso. Ahí dije “este es”. Me fui sin pedirle el número, pero volví porque mi papá me dijo: “oye, tú lo quedaste mirando para tu corto”. Regresé a buscarlo, él salió con un café y seguía vendiendo con esa gracia que tenía. Ahí supe que él era el actor“, cuenta.

El cine chileno

Tras la exhibición de ‘Un cuarto para las 3’, Sobarzo publicó un corto llamado “Salvar a los peces”, que habla sobre la violencia intrafamiliar. “Se trata de un niño que salva a los peces de la tienda de un acuario y los libera en el río Bío Bío”, explica. Una historia en la que don James no quiso hacer un cameo.

“Después inicié un proyecto simbólico, no está hecho todavía, pero se llama Habitación 7. Es para futuro; mi sueño es poder presentarlo a Netflix. Es una serie acerca de misterios paranormales y aventuras”, añade.

En la actualidad, trabaja en un documental que se llama ‘Más allá de los límites’, sobre una persona con discapacidad que no puede caminar por una enfermedad degenerativa, que decide subir un volcán caminando.

Aunque conversamos con don James Needham, pidió no ser entrevistado ni fotografiado, y prefiere seguir con su vida.