Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.
El cantante Benny Mardones, de origen chileno, alcanzó la fama en los años 80 con su éxito "Into the Night", convirtiéndose en un "one hit wonder" muy popular en Estados Unidos y el mundo. Aunque muchos desconocen su verdadero nombre, Rubén Armand "Benny" Mardones, y que la historia del cantante está ligada a nuestro país a través de su padre, un chileno que emigró a Estados Unidos y con quien mantuvo contacto hasta que murió en 2010. Tras una vida marcada por la música y altibajos personales, Benny falleció en 2020 a los 73 años debido a complicaciones de Parkinson, dejando un legado musical que perdurará en la memoria de sus seguidores.
Es probable que para muchos chilenos el nombre “Benny Mardones” suene desconocido, pero si hacemos sonar su canción más conocida, “Into the night”, las cosas cambian.
Varias generaciones recordarán este hit de los años 80, que no dejo de sonar una y otra vez en las radios de Estados Unidos, Chile y el mundo.
Lo que muchos desconocen el verdadero nombre de Benny Mardones, el cantante que con su pelo largo y liso cantaba este éxito mientras se posaba en una “alfombra voladora” en los años 80.
Se trata de Rubén Armand “Benny” Mardones y cómo ya imaginarás en honor a su nombre y apellido, Benny es de origen chileno.
Haciendo honor a la frase “siempre hay un chileno”, Benny la hace realidad interpretando una de las 25 canciones más escuchadas en las radios de Estados Unidos.
Pero, ¿cómo un chileno llegó a este lugar de la historia de la música? La razón está en Charles de Gaulle.
Benny Mardones: hijo de un chileno
La historia de Benny Mardones está ligada directamente a Chile, aunque nunca pisó el suelo chileno, sí pensaba que cuando lo hiciera sentiría que “estaba en casa”.
Su padre, a quien conoció recién a los 22 años, era un chileno con ganas de salir del país, por lo que vio una oportunidad y la tomó.
El general Charles de Gaulle llamó a los franceses a salvar a su país en la Segunda Guerra Mundial en 1940 y Rubén Mardones Vignes, cuya madre tenía origen francés, hizo honor a sus raíces y es uno de los 80 chilenos que respondieron al ese llamado.
El mismo Benny Mardones le contó a Culto que su padre “quería que su vida fuera como una película”, por lo que luchó por Francia, pero resultó herido y en cuando Francia se liberó emigró a Estados Unidos.
Aquí, Rubén Mardones comenzó con la idea de estudiar en la Universidad de Columbia, sin embargo, no lo logró, aunque se inscribió en una academia de baile donde conoció a el famoso bailarín Fred Astaire y la madre de Benny, Betty Smith.
Se trasladaron a Cleveland, Ohio, sin embargo, luego de tener dos hijos, Louis y Rubén Armand, la pareja se separó.
Rubén Mardones desapareció de la vida de Benny, luego vivió entre Estados Unidos y Chile y en uno de esos viajes recién se encontró de casualidad con su hijo, luego de que la novia de este escuchara a unos hombres hablar de “Rubén Mardones” en un bar y lo relacionó con el padre de Benny.
El cantante buscó a su padre por años, sin éxito, sin embargo, luego de esa conversación, logró ponerse en contacto con él.
“Aunque no crecí a su lado, fue un padre maravilloso. Todavía lo extraño mucho”, le contó a La Tercera.
Al igual que su padre, Benny Mardones combatió en la guerra, fue a Vietnam, aunque nunca habló mucho de lo que vivió ahí. Tras su paso por el conflicto, se radicó en Nueva York donde conoció a Joel Diamond, entonces presidente de CBS Publishing.
Él lo impulsó en el mundo de la música, específicamente como compositor junto a Alan Miles, transformándose en la dupla de moda de los 70. Aunque sus canciones eran para otros artistas, las grababan a modo de prueba y una de esas llegó a Tommy Mottola, el empresario musical y marido de Thalia, quien le recomendó cantar sus propias canciones.
El camino no fue fácil, cambiaron su nombre a “Troy”, quedó desempleado y participó en varias bandas, hasta que lanzó su primer disco, “Thank God for girls” (Gracias a Dios por las chicas), producido por Andrew Oldham, manager y productor de The Rolling Stones.
Esto levantó la carrera de Benny Mardones, quien ingresó a un entrenamiento vocal intensivo donde conoció a Robert Tepper, quien se transformaría en su socio y por quien escribiría la canción que lo hizo conocido mundialmente, “Into the Night”.
“Into the Night”, el one hit wonder de Benny Mardones
“Ella tiene sólo 16 años…” así comienza la canción que se transformó en una de las más escuchadas de 1980 y cuenta la historia de Heidi, la vecina puertorriqueña de 16 años de Mardones.
Compuesta por Benny y su amigo, Robert Tepper, causó polémica cuando salió a la luz pública, porque muchos pensaron que se trataba de la historia de un hombre con una menor de edad.
Sin embargo, cuenta la historia de Heidi, la chica que vivía en el edificio junto a su familia, su madre y 2 hermanos más que fueron abandonados por su padre, por lo que Benny se dedicó a cuidarlos, pagándoles por hacer algunas labores para él, como ir de compras o limpieza.
Sin embargo, a Heidi le dio una labor más importante, que todas las mañanas “Le dije: ‘Aquí está mi llave. Todos los días, antes de ir a la escuela, sacas a Zanky a caminar por la mañana, le dejas hacer sus necesidades, vuelves, le das de comer y luego vas a la escuela, y te daré 50 dólares a la semana’, por hacer eso.”, contó el artista.
En una de estas ocasiones, él estaba con Robert y Heidi fue a buscar a “Zanky”, su perro, vestida con uniforme de colegio. Llamó a atención de su amigo, pero él le dijo “Hola, Bob’. Sólo tiene 16 años, déjenla en paz”.
Minutos después, Tepper tocó esa línea con música y Benny se inspiró en la historia de la chica para escribir a canción que en breve se transformó en un hit, aunque muchas estaciones de radio tuvieron reparos con la letra de la canción, algo que el hijo de Ruben Mardones aclaró.
La historia de Heidi
En entrevista con SongFacts.com, durante 2011, Benny comentó que en ese momento “él (Robert Tepper) tocó la melodía y yo dije (cantando), ‘tiene apenas 16 años, déjenla en paz, dicen"”.
Continuó relatando, “luego pensé en su padre y en lo que había hecho, y ahí fue donde llegué: ‘Separados por tontos que aún no saben qué es el amor’. El coro decía: “eres demasiado joven para mí, pero si pudiera volar, te recogería y te llevaría a la noche y te mostraría un amor como nunca has visto”.
“Luego el verso ‘Es como tenerlo todo y dejarlo mostrar’. Es como tener un sueño donde nadie tiene corazón. Es como tenerlo todo y verlo desmoronarse.’ Porque su éxito no fue el éxito de la familia; era solo suyo. ‘No puedo medir mi amor, no hay nada comparado con él’; se trataba del abandono de esta familia y de esta niña de 16 años”, terminó de relatar.
Sin embargo, al ver el videoclip, pensaban que era sobre la relación de un hombre mayor con una niña de 16, años, por lo que Polydor Records, su disquera, tuvo que enviar 3 mil cartas a estaciones de radio explicando de qué se trataba realmente,
Eso implicó que comenzaran a tocar la canción y se transformara rápidamente en un éxito, pero no sólo para él, sino que también para Heidi quien se hizo famosa cuando se conoció su historia.
Su conexión con Chile
Su vida como estrella de rock no fue fácil, cayó en las drogas y los vicios de los años 80, pero en 1985, dejó todo cuando nació su hijo, Michael Mardones en 1985.
Aunque nunca volvió a tener el mismo éxito que con “Into the night”, que volvió a ser hit en 1989, Benny se mantuvo siempre en la música, hasta el final de sus días.
Aunque algo que nunca dejó fue la relación con su familia, en específico con su padre y sus hermanos chilenos, quienes lo conocieron en varios viajes a Estados Unidos.
En el 2010, Benny perdió a su padre. Unos días antes de que muriera hablaron, “”Creo que su estilo de vida lo alcanzó finalmente, como pasó conmigo. Ambos éramos bohemios, nos gustaba fumar y tomar. El siempre fue el alma de la fiesta, todo el mundo lo quería, y creo que yo también soy parecido. Cuando murió, me rompió el corazón”, dijo a La Tercera.
Benny Mardones nunca pudo viajar a Chile, aunque siempre se mantuvo al pendiente de lo que pasaba en el país y creía que cuando lograra aterrizar se sentiría en casa.
El artista falleció en 2020, a los 73 años, tras complicaciones por su mal de Parkinson, diagnosticado en el año 2000.
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