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Pamela Jiles, diputada del PDG, analiza la política chilena en medio de la crisis climática y la megarreforma tributaria. Su partido quedó fuera de la comisión mixta, generando críticas de colusión. Destaca la entrevista de Mara Sedini como importante y reveladora, señalando que podría surgir una nueva figura política. Jiles lamentó la exclusión del PDG en la megarreforma. Destaca su preocupación por la ciudadanía, la crisis climática y una reforma bancaria.
La diputada Pamela Jiles analizó en conversación con Podría Ser Peor, los principales hechos de la actualidad política chilena, en momentos en que el país enfrenta una crisis climática de gran magnitud y el Congreso avanza en la tramitación de la megarreforma tributaria.
Sus declaraciones se producen después de que su partido, el PDG, quedara fuera de la comisión mixta que definirá el último nudo de este proyecto, generando acusaciones de colusión entre oficialismo y oposición. Jiles también se refirió extensamente a la polémica entrevista de la exministra Mara Sedini, calificándola como “probablemente una de las entrevistas políticas más importantes de los últimos cinco años”.
—¿Cómo toma lo que ha pasado con la exministra Sedini y sus revelaciones sobre la trastienda del gobierno?
Yo creo que, sin temor a equivocarme, es probablemente una de las entrevistas políticas más importantes de los últimos cinco años, por lo menos. Yo creo que es un misilazo muy bien guionizado que pega en la línea de flotación de la élite. No es que yo esté de acuerdo con los contenidos de la entrevista, pero sí la he disfrutado mucho porque me parece que es una muestra muy clara de algo que he sostenido yo, por lo menos, durante 15 años: que estamos viviendo la etapa de la sociedad del espectáculo en que los registros de farándula se mezclan con la política y son bombásticos. En este caso, yo creo que lo que Mara Sedini no comprendió en los 69 días que estuvo a cargo de un ministerio, parece que lo comprendió ahora y, muy lejos de la opinión de todo el mundo de que esto es una especie de suicidio político, me parece que aquí nace una estrella.
—¿Le sorprendió el contenido de sus declaraciones sobre cómo se maneja la trastienda política, el tema de pedir cargos, los tropezones que hay detrás de escena?
En lo más mínimo. Yo creo que parte de la genialidad de esta entrevista es, primero, que se da por streaming, en ninguno de los medios oficiales tradicionales, sino en un medio que podríamos decir es un medio de ultraderecha que tiene una línea editorial aparentemente pluralista, pero que tiene unos intereses políticos, y eso nos permite saber de dónde viene la operación Mara. Fundamentalmente, se sale de la órbita de la política tradicional y justamente escandaliza. La élite está histérica porque supuestamente se revelan justamente estos secretos de camarín a través de los cuales opera con malas artes la clase política: llegando a acuerditos de cocina, con amenazas, con las formas que la ciudadanía ya sabe que utilizan y que muchos han prometido dejar atrás.
Pero ella, en definitiva, su entrevista deja en claro que eso subsiste incluso con una fuerza nueva que lleva el gobierno, que es republicano, con esta coalición que se supone que son impolutos, que son probos, que han prometido además transparencia y probidad, y resulta que en la cuna, en el centro del poder donde está ubicada ella, ocurrían todas estas asquerosidades. Y no solamente eso, sino un trato degradante a una ministra que aparece claramente distinto del que tienen los ministros varones. Hay una cantidad de elementos que, independientemente de si son veraces o no, pero hay un relato de Mara Sedini que tiene verosimilitud y que resuena inmediatamente en el mundo popular, en la cultura popular, que es lo que todos sabemos y lo que la clase política oculta, y eso es sumamente atractivo dicho por una persona cuyo cadáver como ministro está calentito. Y por otra parte, es muy interesante ver que una exvocera de Kast ahora vocerea su venganza. Eso es, desde el punto de vista de la dramaturgia, muy interesante.
—¿Cómo evalúa su desempeño en la entrevista? Se ha dicho que faltó autocrítica sobre su propia gestión como ministra.
Bueno, sin duda ella lo hizo pésimo y con esta entrevista confirma además que lo hizo más pésimo porque lo que habría correspondido es que ella revelara estas situaciones que vivió una mujer, además joven, cuando las mujeres hemos alcanzado una situación de derechos completamente distinta hace una década atrás. Pero ese no es el tema. Yo creo que ella logra poner en definitiva en un código de farándula, en un código comprensible para todos los ciudadanos, para los ciudadanos comunes, saca del mundo de la élite estas situaciones que describe. Y lo que está haciendo en definitiva con su testimonio es una crítica profunda al comportamiento de la élite. Además de que tiene cierto lo sabroso, que aquí hay unos personajes cuyos nombres todavía quedan por revelarse. Yo creo que hoy día en todas las oficinas de Chile se han preguntado quién es el que tiene el tercer poder en el gobierno o quién es el personaje de Renovación Nacional que va a presentarle currículum y amenazarla, que son las prácticas que tiene la clase política.
La exclusión del PDG de la comisión mixta
—El PDG quedó fuera de la comisión mixta que va a definir el último nudo de la megarreforma y ustedes acusaron colusión. ¿Cómo lo ve, considerando que ha sido un actor clave en la tramitación de este proyecto?
A ver, claro, no es que quede fuera la clase política completa, una oligarquía de izquierda y la oligarquía de derecha dentro de la cámara. La oposición y el oficialismo se ponen de acuerdo para dejar al PDG fuera de la comisión mixta, negocian eso claramente, para eso no tienen ninguna dificultad, que es lo que hacen frecuentemente. Pero nosotros en el PDG hemos llegado con una misión superconcreta y de la cual no nos vamos a salir, que es preocuparnos de los problemas reales de la clase media. Y la clase media en realidad no está preocupada por quién está en la comisión mixta. La clase media lo que necesita es que este proyecto que se iba a aprobar sí o sí, se apruebe cuanto antes para tener al menos la esperanza de que pudiera eventualmente mejorar la situación económica de las personas, y necesita que nos aboquemos a esas materias. Por lo tanto, en realidad estas rencillas menores, pequeñas, no nos interesan. Nosotros no nos enredamos en eso, tampoco en la discusión de quién pone la música.
—Pero ustedes también cumplían una labor importante en esa discusión del punto faltante que queda para superar ese 99% de aprobación del proyecto…
Bueno, es que lo que pasa es que hay que entender cómo es el funcionamiento legislativo y en la Comisión Mixta ya está definido que el gobierno va a tener mayoría. Es decir, la Comisión Mixta en la práctica es un trámite, es un trámite que ojalá se ejecute lo antes posible porque el gobierno va a imponer con su mayoría aquello que quiere, que lamentablemente yo creo que no va a ser la compensación que las municipalidades nosotros hubiéramos querido que tuvieran, junto con aceptar además adicionalmente que ya va a ser ley que los mayores de 65 años queden exentos de contribución.
Pero además de eso, nosotros propusimos y creo que existían todas las condiciones para mejorar este proyecto en otros cuatro aspectos por lo menos. Y fíjense que no se alcanzaron esas mayorías para poder llevar a mixta esos otros cuatro puntos, única y exclusivamente porque dentro de la oposición que supuestamente encuentra tan terrible esta reforma, sin embargo, no se levantaron a votar, aquí faltaron 8 votos de la oposición. Entonces es incomprensible el nivel de irresponsabilidad de una oposición que tira piedras contra una megarreforma durante dos meses y medio y cuando llega la hora de la votación hay tres diputadas que están en China turisteando, otros dos que están no sé qué haciendo. Efectivamente, hay diputadas con licencia médica, que sería lo único justificable, pero es una irresponsabilidad mayúscula que se haya perdido la posibilidad de mejorar, por ejemplo, el presupuesto para la reconstrucción y llevarlo también a la tercera y cuarta región. Por esa irresponsabilidad de parlamentarios de la oposición, esa modificación no se va a poder hacer inmediatamente. Habría sido muy importante poder lograrlo y se va a tener que probablemente hacer una legislación nueva que va a durar un mes y medio para poder tener fondos de reconstrucción para la tercera y cuarta región después de esta catástrofe de estos días.
Las prioridades del PDG: crisis climática y reforma bancaria
—¿Cuáles son los pasos a seguir que tienen ustedes como partido una vez que avance definitivamente este proyecto?
Nosotros hace mucho rato que estamos mirando al futuro. Nosotros cumplimos con lo que teníamos que hacer en este tercer trámite, dijimos el PDG va a mandar a mixta la megarreforma y así lo hicimos. Solamente se logró por nuestra participación para poder mejorar en este caso la compensación para los municipios, que es muy importante porque hay una serie de políticas sociales de las cuales derivan esos fondos. Ahora nosotros estamos preocupados fundamentalmente por la ciudadanía con esta catástrofe, de ayudar a la tercera y cuarta región muy especialmente, que están sin servicios públicos, sin agua. Tenemos también la mirada puesta en una reforma del sistema bancario que va a presentar el gobierno y una serie de proyectos que nosotros hemos presentado que van en ayuda directa de la clase media.
—Hay un proyecto que presentó sobre poder retirar fondos para las personas extranjeras que se van de Chile, ¿no?
Sí, yo tengo presentados desde enero pasado dos proyectos de retiro. Uno de retiro del 10% tradicional, para el cual es evidente que hoy día no existe, no está el horno para bollos porque la clase política rechaza eso, pero yo creo que siempre sigue siendo importante esa posibilidad para la gente. Pero además, un proyecto de retiro del 100% de los fondos previsionales a migrantes para que puedan abandonar voluntariamente el país.
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