Por medio de una declaración pública, Andes Iron explicó su decisión de desistirse de los recursos de casación y de queja que había interpuesto en la Corte Suprema por el proyecto minero-portuario Dominga. Por tanto, judicialmente se retrocede al 7 de enero de 2025.
La acción judicial pone fin a una serie de acciones legales iniciadas por la empresa luego de que, en febrero de 2026, la Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmara el rechazo entregado por el Comité de Ministros en 2025, bajo la administración de Gabriel Boric.
La empresa señaló que organizaciones sociales presentaron diversas solicitudes de invalidación contra la resolución del Comité de Ministros de enero de 2025.
Esa resolución, afirmó Andes Iron, contravino abiertamente lo decidido por el Primer Tribunal Ambiental. Con el objetivo de “no obstaculizar su avance” de esas solicitudes, Andes Iron decidió desistirse de los recursos de casación y de queja.
“Andes Iron ha decidido desistirse de los recursos de casación y de queja que había interpuesto en miras a lograr una adecuada ejecución de dicha sentencia judicial”, indicó la declaración.
La discusión no necesariamente va a terminar ahí. El Servicio de Evaluación Ambiental admitió recientemente a trámite una solicitud de invalidación relacionada con el rechazo del proyecto.
Esa admisión abre una nueva discusión por la vía administrativa. Con esto, aseguran algunos, podría eventualmente ser revisado por el Comité de Ministros, pero ahora de la administración de José Antonio Kast.
Nuevo giro en proyecto Dominga
La declaración de la firma precisó que esos recursos tenían como fin lograr una adecuada ejecución de una sentencia judicial.
Esa sentencia, según Andes Iron, “validó categóricamente la evaluación ambiental del proyecto y su posterior calificación favorable”, se lee en el texto. La empresa destacó que “la Corte Suprema se encontraba tramitando estos recursos”.
Esa tramitación, agregó Andes Iron, “congeló el avance de las solicitudes de invalidación“.
Rectificar una actuación administrativa en desacato
En las actuales circunstancias, Andes Iron estimó como prioritario que se rectifique una actuación administrativa que se realizó en desacato.
La empresa adoptó esta decisión en respeto y deferencia a las organizaciones sociales.
Esas organizaciones, según la declaración, son “organizaciones sociales que legítimamente se encuentran procurando progreso y desarrollo para la región de Coquimbo”. La empresa explicó así su desistimiento de los recursos de casación y de queja ante la Corte Suprema.
Revisa la declaración de Andes Iron, aquí: