Economía
Lunes 05 noviembre de 2018 | Publicado a las 11:42
M√°s de 60 personas llevan una semana durmiendo afuera del Caupolic√°n esperando venta de PC Factory
Publicado por: Sebasti√°n Asencio
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Una nueva venta de bodega por parte de la empresa PC Factory tiene emocionados a m√°s de 60 personas quienes est√°n esperando a las afueras del Teatro Caupolic√°n, donde se realizar√° el evento, acampando. En fila. Entre rejas.

Se trata de una situaci√≥n que se ha repetido y ha ido aumentando durante los √ļltimos a√Īos, y que tiene casi los mismos protagonistas que antes: fan√°ticos de los videojuegos, de la tecnolog√≠a, gamers y “vendedores de puestos”. En serio.

Primero o nada

Este a√Īo, todo comenz√≥ el martes pasado cuando lleg√≥ Israel Rodr√≠guez (35), el primer aficionado, a colocarse en la fila. Todo por una “tincada”, ya que en realidad no sab√≠a en qu√© fecha se realizar√≠a la venta de bodega de PC Factory, consigna LUN.

La empresa avis√≥, reci√©n este domingo, que el d√≠a ser√≠a este martes 6 de noviembre, por lo que Rodr√≠guez podr√≠a haber dormido una semana para obtener absolutamente nada. Pero no. En t√©rminos chilenos, “le achunt√≥”.

“Tuve un presentimiento, porque siempre lo hacen en esta fecha. El s√°bado la tienda subi√≥ el cat√°logo con los productos en descuento. Ah√≠ supimos que todo era una realidad”, detall√≥ Rodr√≠guez al mencionado medio.

Pero pese a todo lo que puede parecer, esta fila tiene organización y va mucho más allá de sólo llegar un día y esperar en condiciones extremas la jornada de ventas.

Rodr√≠guez es quien, por ser el primero, funciona como l√≠der de todo el grupo (casi 60 personas en fila) y, a trav√©s de un grupo en Whatsapp, gestiona con otros de la fila para cuidar puestos, realizar turnos de ba√Īo, de casa, entre otros.

“En ese grupo nos conocemos entre varios porque hemos estado en ventas anteriores. Hasta hicimos un asado. Tambi√©n nos turnamos para ir a la casa y ducharnos. Esto no es un campamento. Tenemos organizaci√≥n”, agreg√≥.

En pareja

Otro caso emblem√°tico mencionado por el peri√≥dico es el matrimonio que espera en el puesto n√ļmero 3 y 5: Mauricio Leiva (53) y Mar√≠a Beatriz (48) respectivamente.

El primero lleva a cabo el trabajo “duro”: esperar, dormir en la calle y cuidar el puesto de su se√Īora. En tanto, su esposa aprovecha las noches para volver a casa, preparar comidas y aportar con ellas al grupo.

“Llegamos el martes. Me encargo de preparar la comida. En la noche voy a la casa, duermo un poco y vuelvo con s√°ndwiches y caf√© para todos. Siempre vengo a la venta de bodega con mi marido, pero este a√Īo es especial. Mi hija se grad√ļa de dise√Īadora gr√°fica y pretendo comprarle una c√°mara r√©flex o una tableta para dibujar“, comenta Beatriz.

¬ŅVenta de puestos?

En principio, uno podría pensar que el negocio de esta espera se fundamenta en la posibilidad de comprar productos a un precio muy disminuido por los descuentos y, quizás, en la opción de reventa elevada.

Pero no. Hay otra oferta que parece ser m√°s lucrativa: la venta de puestos en la fila de espera.

Para tener una idea, los primeros puestos fueron vendidos en cifras cercanas a los $400 mil el a√Īo pasado, mientras que un “turno” cercano al 10 u 11 en la fila lleg√≥ a los $230 mil.

En tanto, otra forma de generar mayor ganancias con esta larga espera es el encargo de productos.

Algunos, por ejemplo, en regiones fuera de la Metropolitana, se ofrecen dentro de sus círculos cercanos para viajar y comprar a bajos precios, cobrando una comisión de por medio, y entregando a la vuelta.

Revisa imágenes de lo que está ocurriendo a las afueras del Teatro Caupolicán a continuación:

Agencia UNO
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