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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un catastro de Colliers identificó cerca de 20 islas privadas en venta entre Los Lagos y Magallanes, un aumento frente a las seis estimadas en 2025. La más cara es isla Virgen, en Aysén, ofrecida por US$35 millones; le siguen San Pedro, por US$12 millones, y García, por US$4,2 millones. Los compradores suelen ser fundaciones, inversionistas y particulares, y la conservación ambiental figura entre los principales motivos de compra.

En Chile existen unas 20 islas privadas completas que están abiertas para su venta entre las regiones de Los Lagos y Magallanes, según un último catastro de Colliers compartido a BioBioChile.

Tal análisis surgió en medio de varios movimientos del sector. Por ejemplo, Reynolds Henderson, nieto del expresidente de EEUU, Jimmy Carter, puso en venta la isla San Pedro, al sur de Quellón, y que de hecho está en el top 2 de la lista.

Y es que no son menos las islas que tienen puesto el cartel de “Se vende”. A mediados de 2025 la estimación era de al menos seis entre una decena de páginas especializadas.

Pero ahora, entre los propietarios habría una percepción de “buen momento” para salir a vender, explicó la consultora, en especial tras la venta de la isla Guafo a un consorcio compuesto por Re:wild, ONG vinculada a Leonardo DiCaprio; la familia de Jeff Rotschild y Hansjörg Wyss.

Las islas más caras y que están a la venta en Chile

Según el listado de Colliers, la isla Virgen en la región de Aysén lidera el listado con sus alrededor de 44 mil hectáreas (ha) y un valor de US$35 millones.

Le sigue la mencionada isla San Pedro al sur de Quellón, en los Lagos, con 6 mil ha y unos US$12 millones. El podio lo completa la isla García (Cisnes), también de Aysén, con una superficie de 4.200 ha y valor de US$4,2 millones.

NMW Propiedades
Captura de pantalla: Portal Terreno

Otras de las propiedades destacadas son la isla Diego Portales en Magallanes (US$3 millones o uns €2,6 millones de euros); una isla en Tortel, región de Aysén (US$2,1 millones); isla Lacao (84 ha, US$2,1 millones), isla Imelev (32 ha, 47 mil UF o unos US$1,9 millones)) e isla Las Bandurrias (5 ha y dos casas, 44 mil UF o unos US$1,8 millones), estas tres últimas en la región de Los Lagos.

En el rango inferior de la lista, hay islas completas valoradas entre US$180 mil y US$190 mil, correspondientes a islotes de 19 a 54 ha en Aysén (UF 4.400-4.800).

Colliers también remarcó que existen loteos dentro de islas que parten desde los US$7.500 las cinco hectáreas, en el caso de isa Huemules en Aysén. A su vez, el precio por hectárea va desde los US$800 en islas de gran escala como Traiguén hasta más de US$300 mil en islotes lacustres con casas.

Si se suman tres islas fiscales que Bienes Nacionales tiene listadas para futuras licitaciones de uso turístico en Los Ríos y Magallanes, la mayoría de islas se concentran en Aysén (45%), seguida de Los Lagos (45%) y Magallanes (10%).

¿Quién podría comprar una isla?

La plataforma explicó en su catastro que los compradores de estas propiedades suelen ser fundaciones y ONG de conservación, quienes las adquieren para donarlas al Estado o crear reservas. Así también puede suceder con los family office -estructuras que gestionan el patrimonio de familias millonarias-.

Otros interesados pueden ser desarrolladores turísticos o también compradores privados o familiare, que buscan islas pequeñas como refugio o segunda vivienda.

De hecho, al contrario de lo que podría parecer ante las compras relacionadas al nieto de Jimmy Carter o a Leonardo DiCaprio, el 69% de las operaciones de las transacciones de islas corresponden a personas naturales chilenas, mientras que las sociedades locales (SpA, Ltda.) concentran el 65% del monto transado.

“Es por esa vía que entra buena parte del capital extranjero: la compra de Guafo se inscribió a nombre de una sociedad chilena creada para la operación. Por eso, la participación extranjera real es mayor que la que se observa en el registro (un 2,4%)”, explicaron desde Colliers.

Finalmente, los principales “motores” de compra son la conservación ambiental: “la Patagonia es uno de los pocos territorios templados prístinos disponibles para compra privada, con alta biodiversidad, reservas de agua dulce y valor como sumidero de carbono”.

Luego está el uso privado (o de refugio), los proyectos turísticos o inversiones patrimoniales mediante un activo en dólares comparativamente barato frente a islas en Estados Unidos o el Caribe.