El empresario chino Guo Wengui, exiliado en Estados Unidos y declarado culpable de defraudar a miles de personas por más de 1.000 millones de dólares, fue condenado a 30 años de prisión por un tribunal federal de Nueva York.
También conocido como Ho Wan Kwok y Miles Guo, aprovechó su notoriedad en Internet desde 2018 para convencer a miles de personas de invertir en sus empresas o proyectos, que prometían grandes rentabilidades o servicios de lujo, pero que presuntamente sirvieron principalmente para financiar su fastuoso estilo de vida, según las autoridades estadounidenses.
El empresario multimillonario, de unos cincuenta años —se desconoce su edad exacta—, fue detenido por el FBI en marzo de 2023 en su lujoso departamento de Manhattan con vista a Central Park.
Desde su exilio en Nueva York, se presentó como un crítico del régimen comunista chino y un firme defensor de la democracia, a la vez que mantenía vínculos con la célebre figura de la derecha estadounidense, Steve Bannon.
Ganar millones con engaños y abusos
Guo Wengui amasó su fortuna en el sector inmobiliario y se mudó a Estados Unidos en 2015, huyendo de China, donde era objeto de una notificación roja de la Interpol por fraude financiero.
En esa oportunidad, varios de sus empleados en Pangu Investment, una de sus empresas de inversión, fueron acusados de estafar a bancos con préstamos. Todos los empleados se defendieron señalando que actuaban bajo las órdenes de Guo.
Él siempre negó las acusaciones en su contra, luego de haberse posicionado como uno de los hombres más ricos de China. Pero tiempo después, bancos de todo el mundo acusaron que Guo Wengui obtenía préstamos con métodos de engaño.
En 2017, una de sus asistentes lo denunció por abusos sexuales, físicos y verbales. Añadió que su jefe le retenía el pasaporte y la obligaba a mostrarle sus dispositivos electrónicos para revisar los sitios en los cuales navegaba y con las personas con las que chateaba.
La denunciante aseguró que Guo tuvo ese mismo actuar con decenas de empleadas y que una de ellas fue obligada a abortar con píldoras.
En medio de su exilio en EEUU, el hombre recaudó donativos para derrocar al gobierno chino, sin embargo, la justicia determinó que usó esos dineros para costear su lujoso estilo de vida: compró mansiones, yates y manejaba un Lamborghini.
También, se unió como socio en el club de golf Mar-a-Lago del presidente, Donald Trump, en Florida.
30 años de prisión
La Justicia de Estados Unidos condenó este martes a 30 años de prisión a Guo Wengui, tras ser hallado culpable de un “fraude masivo”.
La jueza estadounidense Analisa Torres afirmó que el acusado “se aprovechó de quienes buscaban instaurar la democracia en China y se apropió de su dinero para vivir una vida llena de lujos”.
Guo -que ya estaba en prisión previo a esta condena-, protestó por el trato recibido en prisión, alegando que fue llevado al hospital la madrugada del lunes debido a los problemas de salud registrados y negó que fingiera estar enfermo, tal y como aseguraban los fiscales.
“Cuando llegué aquí, dije: Me duele el estómago, necesito ir al baño, no me siento bien”, dijo ante el tribunal.
Sobre el caso en su contra, defendió su forma de actuar e insistió en que se trasladó a Estados Unidos “para destruir al Partido Comunista de China”. La jueza leyó varios fragmentos de cartas de algunas de las víctimas, que lamentaban haber perdido todos sus ahorros.
Torres señaló, además, que Guo “no asume ninguna responsabilidad por sus actos e insiste, increíblemente, en que su conducta no causó pérdidas ni perjudicó a nadie”. Además, incitó a sus seguidores a “acosar e intimidar a quienes se atrevan a hablar en su contra”.