La Dirección del Trabajo (DT) entregó un balance de sus fiscalizaciones durante el 1 de mayo, fecha en que se conmemora el Día del Trabajador.
En detalle, 103 trabajadores fueron suspendidos por estar trabajando en ese feriado irrenunciable y, por tanto, enviados a sus hogares.
Además, la DT debió solicitar la presencia de personal de Carabineros durante fiscalizaciones a dos locales comerciales, ya que las jefaturas a cargo se resistieron a la inspección.
103 trabajadores suspendidos en feriado irrenunciable
La Dirección del Trabajo cursó 65 multas y suspendió a 103 trabajadores y trabajadoras durante sus fiscalizaciones para hacer respetar el feriado obligatorio e irrenunciable del comercio del 1 de mayo.
Durante este feriado se fiscalizó en todo el país el respeto al derecho al descanso y también el derecho al descanso alternado cada dos años de las trabajadoras y trabajadores del comercio exceptuados de este derecho.
Asimismo, se verificó el cierre de locales y grandes establecimientos antes de las 21:00 horas del jueves 30 de abril.
En total, hubo 139 inspecciones que abarcaron a todo el país con recorridos proactivos y en respuesta a denuncias, registrándose la mayor cantidad de trabajadores suspendidos en las regiones Metropolitana (45), Valparaíso (20), Araucanía (11) y Los Lagos (10), comunicó la DT.
Las sanciones aplicadas sumaron un monto de $49.169.131.
En dos locales comerciales -en las regiones de Coquimbo y O’Higgins- los encargados se resistieron a las fiscalizaciones y los inspectores debieron solicitar la presencia de Carabineros para poder aplicar las suspensiones.
Asimismo, en Talca fueron cerrados dos mall chinos y suspendidos 4 trabajadores.
Fiscalización de buses interurbanos
Por último, la DT señaló que el jueves 30 de abril fiscalizó también las jornadas de conducción y descanso de las tripulaciones de los buses de transporte interurbano de pasajeros.
Las 236 inspecciones en los terminales de todo el país arrojaron un balance de 80 multas por $237.958.131 y la suspensión de 2 tripulantes que antes de iniciar los recorridos no habían cumplido con sus descansos legales.
En lo medular, se fiscalizó jornadas máximas de conducción de 5 horas con un descanso posterior de 2 horas, el uso de literas y el funcionamiento de los registros automatizados de control de jornada instalados en las cabinas y que certifican si los conductores inician sus labores con los descansos legales previos cumplidos.