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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno trabaja "a contrarreloj" en un plan para enfrentar el alza en las cuentas de la luz generado, según indican, por deudas acumuladas de gestiones anteriores. Cerca de 430 mil hogares enfrentarían aumentos entre 10% y 20% en julio. Alrededor de 1.5 millones de clientes verían incrementos del 5% al 10%, mientras otro grupo recibiría devoluciones. La deuda con las distribuidoras asciende a US$920 millones, que se cobrarán en 48 cuotas. La ministra de Energía, Ximena Rincón, asegura que el Ejecutivo busca una solución sin encarecer las facturas.

La nota es de Carlos Marchant

El Gobierno anunció que trabaja “a contrarreloj” en un plan de mitigación para enfrentar el alza en las cuentas de la luz, en medio de un escenario marcado, según señalan, por deudas acumuladas.

Desde el ejecutivo sostienen que el problema se arrastra de administraciones anteriores, debido al congelamiento de tarifas y al retraso en mecanismos regulatorios clave, y aseguran que en los próximos días presentarán una propuesta para evitar incrementos significativos para las familias.

De acuerdo con un informe técnico de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), cerca de 430 mil hogares enfrentarían alzas en las cuentas de luz entre 10% a un 20% en julio.

Sin embargo, también hay un grupo al que se le deberá devolver, mediante descuentos en las boletas, unos US$85 millones a favor debido a que pagaron por sobre el costo real.

Junto con el alza: un grupo de la población tendrá devoluciones en cuentas de luz

Uno de los factores detrás de estas variaciones es la deuda generada por el retraso en la aplicación del Valor Agregado de Distribución (VAD), componente tarifario que remunera a las empresas por la distribución eléctrica y que debía regir entre 2020 y 2024. A ello se suma el impacto del congelamiento de tarifas aplicado durante la pandemia.

A esto se suman alrededor de 1,5 millones de clientes que verían aumentos de entre 5% y un 10%, mientras que un grupo similar recibiría devoluciones en sus cuentas. Sin embargo, para la mayoría de la población el ajuste sería de hasta 5%.

En este contexto, un análisis de Energía para Todos con información solicitada vía Transparencia, buscó cuantificar qué tanta es la deuda que se debe liquidar y a qué sectores afectaría.

De esta forma, se constató que existe una deuda por congelamiento con las distribuidoras por US$920 millones, donde US$747 millones son la deuda nominal y US$173 millones es de intereses acumulados. Esto es lo que se cobrará a los hogares mediante cargos distribuidos a lo largo de 48 cuotas mensuales.

Pero también se reveló que 1,5 millones de usuarios pagó sobre el costo real durante el congelamiento de tarifas, acumulando US$85 millones a favor incluyendo intereses, lo que se de volverá en hasta 12 cuotas mensuales.

El contrareloj por el alza en las cuentas de luz

La ministra de Energía, Ximena Rincón, afirmó que el Ejecutivo está revisando los antecedentes para diseñar una solución que no encarezca las cuentas de las familias, y recalcó que la deuda es real y no puede seguir postergándose.

En esa línea, la secretaria de Estado aseguró que existe un mandato presidencial para resolver el problema en el corto plazo y transparentar sus efectos: “Esperamos prontamente, dentro de los próximos días espero, tener una solución que nos permita enfrentar este tema sin un detrimento a las familias”.

“Es una deuda que existe, es real, que tiene un efecto combinado de no haber aplicado el VAD y la deuda por el congelamiento en la época de la pandemia”, añadió Rincón.

En paralelo, el debate por el alza de la electricidad se cruza con la discusión sobre eficiencia energética y costos de transporte.

En el marco de la presentación del Informe Sobre Eficiencia Energética en el Parque Automotriz, el ministro de Transportes, Louis de Grange, destacó el avance de la electromovilidad, que ya se acerca al 10% del parque vehicular considerando autos eléctricos e híbridos.

Según explicó, aunque el costo inicial de estos vehículos es mayor, su operación y mantenimiento puede ser hasta cuatro veces más barata que la de autos a combustión, permitiendo recuperar la inversión en el tiempo.

Además, subrayó que esta transición no solo reduce emisiones, sino que también amortigua el impacto de las alzas en combustibles.

Las autoridades coinciden en que el desafío ahora es acelerar la adopción de estas tecnologías, junto con ampliar la infraestructura de carga, como parte de una estrategia más amplia para reducir la dependencia energética y mitigar el impacto económico en los hogares.