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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El aumento en los combustibles preocupa por su impacto en la inflación y el crecimiento económico en 2026. El Banco Central se prepara para una política monetaria restrictiva. El ajuste en el cálculo de precios de combustibles genera temores de más alzas. Expertos prevén una inflación del 4% o más si el precio del barril se mantiene alto. Críticas a las decisiones fiscales en medio de la crisis por la guerra en Medio Oriente. Se evalúan efectos en sectores como el inmobiliario. Posible aumento en tasas de interés para frenar inflación.

Crece la preocupación por el impacto del alza en los combustibles en la inflación, pero también en las expectativas de crecimiento este 2026.

Mientras expertos coinciden con que el Banco Central conducirá una política monetaria más restrictiva este año, distintos sectores ya empiezan a hacer “gestión de crisis” por los efectos de segunda vuelta de la guerra en Medio Oriente.

Previo a lo que fue el anuncio del alza de los combustibles el pasado jueves, el Ejecutivo a través de un decreto publicado en el Diario Oficial, ajustó uno de los parámetros utilizados para calcular el precio de paridad de importación de las gasolinas, el diésel y el gas licuado vehicular.

En concreto, el período de cálculo del promedio del precio internacional se amplia de dos a cuatro semanas y ahí surge nuevamente el temor de que los precios sigan subiendo y la inflación siga presionando al alza, encareciendo el costo de la vida en general.

Con todo, el Banco Central ya corrigió al alza la inflación para este año a un 4%, lo que para algunos expertos es mesurado. Por ejemplo, el ex presidente del Banco central Vittorio Corbo, dijo que si el precio del barril se mantiene en 100 dólares, la inflación este año sería de un 5%.

“No fue por escasez de caja, fue una decisión política”

Pero las críticas siguen siendo políticas, en torno al escenario fiscal que se ha instaurado discursivamente en torno a la guerra y su impacto específico en Chile.

La ex consejera del Banco Central, Stephany Griffith-Jones, cuestionó que el gobierno incitara en la rebaja del impuesto de primera categoría y afirmó que “no fue una decisión de ‘escasez de caja’ o de recursos, porque la situación de Chile no es de escasez, sino una decisión política”.

“Muchos países están usando mecanismos, ya sea de cortar impuestos que es el caso del MEPCO, o agregar subsidios para disminuir el impacto”, añadió la economista.

Los coletazos económicos o efectos de segunda vuelta ya comienzan a evaluarse también en industrias como el sector inmobiliario. Los créditos hipotecarios caen fuerte y crece la inquietud por el costo de la vivienda.

Patricio Gana, director ejecutivo de AK Contadores, analizó lo que podría venir hacia adelante si el Banco Central opta por una política monetaria más restrictiva.

“Los bancos centrales van a tender a subir las tasas de interés para frenar ese proceso inflacionario. Por lo tanto, los bancos comerciales se comienzan a ajustar y empiezan a subir las tasas porque van a tener un costo más alto en el mediano plazo”, adelantó Gana.

Esto se podría compensar con el anuncio del Plan de Reconstrucción Nacional que aun no se conocen en detalle.