Diversas voces han salido a reaccionar ante las polémicas ideas expresadas desde las comunicaciones del Gobierno, en cuanto a que por medio de unos posteos en redes afirmaron que no pueden bajar los precios de los combustibles porque les dejaron “un Estado sin plata, endeudado y quebrado”.
Sin embargo, el propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, salió al paso de las calificaciones, señalando que él jamás usaría esa palabra. Incluso, la Contraloría exigió explicaciones a la ministra vocera, Mara Sedini, para que aclarara las circunstancias del post.
Ignacio Briones: Una ‘quiebra’ del Estado “no ha pasado desde 1931”
En este contexto, es que el exjefe de las finanzas públicas durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, Ignacio Briones, también reaccionó a la polémica mediante su cuenta de X (Twitter).
“Aunque un país no quiebra como una empresa, por último podría usarse el concepto si cae en cesación de pagos de su deuda (default). En Chile, eso no ha pasado desde 1931″, sentenció el economista.
También agregó que el “bajisimo riesgo país indica que el mercado tampoco lo cree probable. La ignorancia es atrevida”.
Las afirmaciones del Ejecutivo se dan en medio del fuerte ajuste al alza en los combustibles. Este lunes, Quiroz confirmó que las bencinas subirán $370 por litro y el diésel $580, en un intento por elevar los precios locales al nivel de los internacionales, presionados al alza por la guerra en Irán y Medio Oriente.
A su vez, el actual jefe de Teatinos 120 ha defendido la decisión sacando a colación la compleja situación fiscal del país. “El estado de las finanzas públicas impide hacer frente al enorme impacto de los precios internacionales del petróleo. El nivel de estrechez fiscal impide sostener el subsidio sin comprometer los recursos de todos los chilenos”, afirmó el Gobierno el lunes.
Junto con las alzas, también se ingresó un proyecto con distintas medidas para contener el impacto de esta histórica alza. Se incluye el congelamiento del pasaje en el sistema Red metropolitano, un bono mensual de $100 mil por seis meses para que taxistas compren combustible, y la inyección de recursos para estabilizar los precios de la parafina.
Todo estos efectos tendrían un costo sobre los $110 mil millones, mientras que el cambio al impuesto específico al diésel sobre la disminución del crédito fiscal a los no transportistas generaría $124.463 millones en ingresos fiscales.
Tras esto fue que desde el gobierno difundieron un posteo el martes que sostenía: ““¿Por qué no podemos bajar el precio de la bencina con el Mepco? Porque nos dejaron sin plata. Un Estado en la quiebra”. Además, se publicó un video en la misma línea y con el mismo tipo de afirmación.
“El precio de la bencina subió como nunca antes por la guerra de Irán. Y no podemos bajarla porque nos dejaron un Estado sin plata, endeudado y quebrado”, aseguraba la pieza audiovisual que luego fue bajada de las redes gubernamentales.