En la Tierra existe un hombre que construyó su fortuna vendiendo terrenos de la Luna, un lugar que jamás ha pisado, pero del que se apropió. Se trata de Dennis Hope, un estadounidense que en 1980 comenzó a levantar este curioso negocio.
La idea se le ocurrió en un momento oscuro de su vida, cuando no tenía dinero y se acababa de divorciar. En ese momento, se dio cuenta de los vacíos legales en torno a la “propiedad espacial”.
En una entrevista con la BBC en 2007, dijo que revisó el Tratado del Espacio Ultraterrestre, de 1967, y que en este documento de las Naciones Unidas (ONU) encontró que, básicamente, la Luna es de todos y no es de nadie.
Con los ambiguos lineamientos de este tratado, concluyó por su cuenta que la Luna “era Tierra de nadie” y decidió venderla.
Sin embargo, antes de iniciar su negocio, intentó comunicarse con la ONU. Hope envió una reclamación de propiedad sobre la Luna, los planetas del Sistema Solar y sus respectivas lunas y le dijo al organismo internacional que si tenían un problema legal, se lo comunicaran.
Pero no respondieron. Así que el empresario subdividió estas propiedades y comenzó a vender parcelas, no solo en la Luna, también en algunos planetas.
De acuerdo con BBC News, algunas estrellas de Hollywood y expresidentes de Estados Unidos, como Ronald Reagan y Jimmy Carter, le compraron bienes.
¿Qué pasó con Dennis Hope?
Poco se sabe de su vida actual, pero en 2013 apareció en un breve documental de The New York Times y en ese entonces mantenía su negocio. Allí dijo que había crecido con una ética de trabajo basada en la honestidad y que no creía ser un estafador.
“En ninguna parte del tratado espacial mencionan algo sobre individuos”, dijo entonces, “esa es la escapatoria que dio el impulso para hacer una reclamación de propiedad sobre la Luna”, aseguró.
Según él, ya había más de 5 millones de propietarios individuales sobre la Luna a raíz de su negocio.
En el documental mostró cómo vendía sus terrenos. Simplemente tiene un mapa de la superficie lunar en la pared de su oficina, se cubre los ojos y apunta alguna zona con un dedo.
“Poseer la Luna es muy interesante”, comentó, “es una tremenda carga en algunos aspectos. ¿Mantener a todos felices? No puedes. Sé que tengo detractores, sé que hay gente que dice ‘no puedes hacer esto’“.
“He sido llamado ladrón, fraude, estafador. Nunca me vi de esa manera. No soy la persona más brillante ni nada como eso, solo tuve una idea y seguí con eso durante los últimos 30 años“, reflexionó.
Dennis también contó que en 1999 alguien le escribió diciendo que era el propietario del Sol e intentó cobrarle 30 millones de dólares al año por la energía que este brinda a todos los cuerpos planetarios que él posee. “Yo le escribí de vuelta: ‘decidimos que no queremos su energía, por favor apáguela"”, dijo muy serio.
De acuerdo con la BBC, para sostener el negocio, Hope y sus compradores incluso establecieron una república democrática a la que llamaron “Gobierno Galáctico”. Redactaron una Constitución cuando ya había casi 4 millones de propietarios y esta se ratificó con casi 200.000 votos.
“Actualmente mantenemos relaciones diplomáticas con 30 gobiernos del planeta y estamos intentando que el mayor número posible nos reconozca, porque nuestra intención es unirnos al Fondo Monetario Internacional”, había dicho al medio citado.