Tecnología
Lunes 07 octubre de 2019 | Publicado a las 17:43 · Actualizado a las 17:53
Ganadores del Nobel de Medicina: "La ventaja es que se pone en relieve la ciencia"
Por César Vega Martínez
La información es de Agence France-Presse
visitas

“El problema del Premio Nobel es que siempre se otorga a cient√≠ficos de m√°s edad, lo que da la impresi√≥n a la gente de que la investigaci√≥n es realizada por personas mayores”, dice a la AFP uno de los tres ganadores del Premio Nobel de Medicina 2019, el estadounidense Gregg Semenza. “Pero no es el caso: √©ramos j√≥venes cuando hicimos nuestros descubrimientos”.

Semenza, de 63 a√Īos, es director del Programa de Investigaci√≥n Vascular de la Universidad John Hopkins en Baltimore, Estados Unidos. Ten√≠a 39 a√Īos cuando public√≥ el descubrimiento que le vali√≥ el galard√≥n. El hallazgo desarroll√≥ todo un campo de investigaci√≥n sobre c√≥mo las c√©lulas del cuerpo usan el ox√≠geno.

“Solo tienes que contener la respiraci√≥n para darte cuenta de que no puedes prescindir del ox√≠geno durante mucho tiempo”, explica por tel√©fono unas horas despu√©s del anuncio en Estocolmo que le dio entrada al club de cient√≠ficos Nobel.

“Cada c√©lula de tu cuerpo necesita ox√≠geno continuamente”, prosigue. “Millones de c√©lulas funcionan y reciben exactamente la cantidad de ox√≠geno necesario. El sistema que descubrimos es el mecanismo molecular de todo esto”.

√Čl y sus colegas no imaginaron en ese entonces que el descubrimiento tendr√≠a tantas aplicaciones contra el c√°ncer, enfermedades cardiovasculares u otras patolog√≠as.

Uno de los usos más concretos conciernen a las personas con enfermedad real crónica, que hoy reciben tratamiento con inyecciones de EPO, algo relativamente duro y caro.

AFP
AFP

Cuatro ensayos cl√≠nicos est√°n en marcha, con 25.000 participantes, con una p√≠ldora sencilla que reemplazar√≠a estas inyecciones. Estas p√≠ldoras “activar√≠an” el sistema descubierto en 1995.

Formado como m√©dico e investigador, Semenza enfatiza que siempre se ha fijado el objetivo de “construir puentes entre los dos mundos” y de “traducir los descubrimientos cient√≠ficos en nuevas terapias”.

Al mismo tiempo, admite que “algo tan fundamental habr√≠a sido descubierto tarde o temprano” por otros investigadores.

El profesor suscribe una parte de las cr√≠ticas contra el Premio Nobel, que distingue a un pu√Īado de cient√≠ficos ignorando potencialmente a otros que tambi√©n han contribuido de manera importante.

Por otro lado, “la ventaja es que se pone en relieve la ciencia, porque la gente no escucha mucho sobre ciencia en general, especialmente en Estados Unidos”.

Sobre la cuesti√≥n de la edad avanzada de los ganadores, insiste en que son los j√≥venes investigadores quienes hacen los grandes descubrimientos. Se√Īala que, en su laboratorio, emplea a una decena de investigadores, incluidos estudiantes de doctorado y posdoctorado, que entre todos publican entre cinco y diez art√≠culos cient√≠ficos por a√Īo.

¬ŅC√≥mo cambiar√° su vida de investigador tras el Premio Nobel? “No puede ser malo, eso es seguro”, responde. Sin duda, las publicaciones analizar√°n m√°s de cerca los art√≠culos procedentes de su laboratorio.

Esto “valida el campo” de la investigaci√≥n con personas que no entender√≠an su importancia.

El premio ayuda a las personas a “comprender que la investigaci√≥n fundamental puede conducir a nuevos tratamientos para las enfermedades, y es por eso que la investigaci√≥n b√°sica debe ser financiada”.

“El descubrimiento de muchas terapias innovadoras proviene de puntos de inflexi√≥n inesperados en proyectos que originalmente eran investigaciones muy b√°sicas”, concluye.

Tendencias Ahora