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Viernes 23 agosto de 2019 | Publicado a las 09:28
Nueva foto del asteroide Ryugu ofrece pistas sobre la formación de los planetas
Por Bernardita Villa
La información es de Agence France-Presse
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Las fotograf√≠as tomadas por un robot del tama√Īo de una caja de zapatos que explor√≥ el asteroide Ryugu, cercano a la Tierra, ofrecieron nuevas pistas sobre su composici√≥n y ayudar√°n a los cient√≠ficos a comprender la formaci√≥n de nuestro sistema solar.

El explorador de superficies de asteroides franco-germano MASCOT (acr√≥nimo de “Mobile Asteroid Surface Scout”) viaj√≥ a bordo de la sonda japonesa Hayabusa2 y el 3 de octubre de 2018 lleg√≥ a Ryugu, un asteroide de 900 metros de di√°metro cuya √≥rbita se encuentra principalmente entre la Tierra y Marte.

La gravedad de Ryugu es 66.500 veces más débil que la de la Tierra, por lo que de haber estado equipado con ruedas un simple movimiento de avance hubiese enviado a MASCOT hacia el espacio.

MASCOT | DLR | JAXA
MASCOT | DLR | JAXA

Es por eso que MASCOT se desplaz√≥ sobre la superficie usando el peque√Īo impulso generado por un brazo oscilante de metal unido a su cuerpo de 10 kg de masa con forma de caja.

Además de tomar muestras de la temperatura y otras mediciones, la cámara de MASCOT captó imágenes que muestran que el asteroide está cubierto con rocas y piedras de dos categorías diferentes: oscuras y rugosas y con una superficie parecida a la coliflor, o brillantes y lisas.

“Lo interesante es que muestran que Ryugu es producto de alg√ļn tipo de proceso violento”, dijo a la AFP Ralf Jaumann, del centro aeroespacial alem√°n y coautor de un estudio publicado el jueves por la revista Science que describe los hallazgos.

Ryugu podr√≠a ser el “hijo” de dos cuerpos padre que chocaron, se rompieron, y luego se unieron por la gravedad, explicaron los investigadores.

Otra teoría es que podría haber sido golpeado por otro cuerpo que creó diferentes condiciones de temperatura y presión interior, dando como resultado dos tipos diferentes de material.

Muchas de las rocas tambi√©n contienen peque√Īas “incrustaciones” azules y rojas, un material que qued√≥ atrapado en la roca durante su formaci√≥n. Esto las hace muy parecidas a las condritas carbon√°ceas, un tipo de meteorito raro y primitivo que se encontr√≥ en la Tierra.

“Este material es primitivo, es el primer material de la nebulosa solar”, es decir, la nube de polvo y gas interestelar que form√≥ los planetas de nuestro sistema, dijo Jaumann.

Hayabusa2 regresará a la Tierra en 2020 con las muestras extraídas, pero las observaciones de MASCOT proporcionan información sobre el contexto geológico original del material: cómo está expuesto a los cambios de temperatura, cómo se desgasta, etc.

¬ŅPor qu√© esto es importante? “No sabemos c√≥mo se formaron los planetas al principio”, dijo Jaumann.

“Y para entender eso, (debemos) ir a los cuerpos peque√Īos, primitivos, primordiales en la historia en su evoluci√≥n, para comprender los primeros 10 a 100 millones de a√Īos de formaci√≥n planetaria”, agreg√≥.

MASCOT | DLR | JAXA
MASCOT | DLR | JAXA

Un misterio y una posible amenaza

MASCOT tambi√©n expuso ante los cient√≠ficos un nuevo misterio: su falta de part√≠culas muy peque√Īas, o polvo interplanetario, que normalmente se acumular√≠a en su superficie durante millones de a√Īos de exposici√≥n al espacio.

El artículo propone teorías para lo que puede haber ocurrido con ese polvo pero no una conclusión definitiva.

Una explicaci√≥n posible es que el polvo haya ca√≠do en peque√Īos orificios de la superficie del asteroide luego de recibir el impacto de otros cuerpos.

Otra teor√≠a es que los cambios de temperatura hayan generado una fuerza electroest√°tica que expuls√≥ el polvo hacia el espacio. Los autores ofrecen otra conjetura: quiz√° existi√≥ agua sobre Ryugu y su evaporaci√≥n arrastr√≥ a las peque√Īas part√≠culas.

El estudio de los asteroides no solo permite echar un vistazo al pasado sino también prevenir situaciones futuras: la supervivencia de la humanidad podría depender un día del conocimiento adquirido sobre estos cuerpos celestes.

De acuerdo a la órbita que describe, Ryugu se mueve fundamentalmente entre la Tierra y Marte. Aunque a veces se acerca bastante, nunca llega a convertirse en una amenaza para la vida en este planeta, pero otros asteroides sí podrían serlo.

Si la composici√≥n de esos otros cuerpos es similar a la de Ryugu, intentar destruirlos con un misil probablemente solo consiga partirlos en rocas m√°s peque√Īas, que igualmente seguir√≠an su curso hacia la Tierra.

Por esta razón, una posibilidad para intentar alterar su curso y evitar la colisión sería confeccionar una gran vela solar reflectiva y colocarla sobre la superficie, de modo que la presión de la radiación solar podría desviar su trayectoria, dijo Jaumann.

Cualquiera sea la estrategia adoptada, tanto Jaumann como otros astr√≥nomos dicen que est√° claro que estos peque√Īos y enigm√°ticos cuerpos son vecinos de una importancia no tan peque√Īa en el Sistema Solar.

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