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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Obra de Arthur Miller sobre brujas de Salem se estrena en cementerio de Santiago el 24 de abril. El director Senel Muñoz destaca la relevancia actual de la historia en la lucha contra la discriminación y el miedo colectivo. La versión chilena de la obra aborda la persecución política y religiosa, destacando el papel de las mujeres en la trama. El elenco de 14 actores presenta una propuesta realista y psicológica que explora las tensiones entre lo individual y lo colectivo. La puesta en escena en el cementerio potencia la atmósfera de la obra. Se destaca el trabajo corporal de los actores y la presencia de elementos simbólicos en la escenografía.

¡Pronto! Versión nocturna de Las brujas de Salem invadirá el Cementerio General de Santiago ¿Te atreves?

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

Obra expone a comunidad que usa el miedo colectivo como mecanismo de persecución: relato se conecta con las formas modernas de discriminación. Estreno, 24 de abril.

Esta adaptación de la obra clásica de Arthur Miller (1915-2005), relaciona el peso que tiene este relato del dramaturgo estadounidense con las formas represivas con que la sociedad global enfrenta hoy la diversidad en “ideas, apariencia, religión, política e identidad”.

“Cuando el miedo gobierna, la verdad se vuelve peligrosa”, dice el director Senel Muñoz sobre un montaje que, al presentarse “en el cementerio, potenciará la ritualidad, los elementos corales, la escenografía minimalista y lo trágico”.

Las brujas de Salem, de Arthur Miller, fue escrita en 1952. Al año siguiente se estrenó en Nueva York ganando el Premio Tony. Tiene como referencia histórica los juicios de brujas en Salem (1692), estado de Massachusetts, noreste de Estado Unidos.

También tiene una connotación metafórica: alude a la experiencia del autor, víctima de la persecución política macartista (1950-1956), “caza de brujas” que encabezó un senador en plena Guerra Fría, a través de una comisión que acusó a numerosos artistas de ser comunistas y de desarrollar actividades antiamericanas.

Arthur Miller, autor también de Todos eran mis hijos y del multipremiado La muerte de un vendedor viajero, expuso en sus obras una fuerte crítica social y denunció los valores conservadores en EEUU y el carácter ilusorio del llamado “sueño americano”.

Las brujas de Salem, Cía. Teatro El Crimen

Lucha religiosa y terrenal

Según investigadores de la historia original, los juicios por brujería en el Salem colonial norteamericano podrían explicarse por el fanatismo religioso puritano dominante.

Entre otros objetivos, esta corriente de protestantes radicales, seguidores del cristianismo calvinista, buscaba formar una sociedad teocrática, basada en la Biblia, llevar una disciplina estricta y una rígida moral personal.

Pero también detectaron otro factor, tanto o más pernicioso: la lucha de los colonizadores por el poder, lo que llevó al desquiciamiento y a resolver los conflictos aprovechándose del fanatismo religioso.

La versión chilena de Las brujas de Salem pertenece a Teatro El Crimen, compañía independiente con 18 años de trayectoria y cerca de 20 montajes, casi todos textos propios. Títulos como La Herencia, Lágrima de sangre y Yo soy bullying se han presentado en Chile, Argentina, Bolivia, Perú y Colombia.

“El elenco de 14 personas desarrolla un trabajo actoral realista, psicológico y naturalista que profundiza en las tensiones entre el individuo y la masa”, afirma Senel Muñoz, director de Las brujas de Salem.

Razones y simbolismos

¿Ha evolucionado la imagen de la bruja clásica?

“El montaje muestra la brujería mezclada con venta de tierra, problemas amorosos, y a las mujeres más influyentes y pensantes, sanadoras y parteras, que querían ocupar ´espacios masculinos´ de la época.

“También alude de manera simbólica a las persecuciones actuales: religiosas, políticas, por diversidad sexual o por tener un pensamiento. El público sentirá empatía e identificará la obra con lo que sucede en Chile: hoy, te pueden funar por decir lo que piensas”.

¿Se inventan razones para perseguir?

“Claro. Para beneficio de una creencia o de alguien. Y la gente termina creyendo. Vivimos en una época donde basta que alguien suba un posteo en Instagram para que, sin preguntarse nada, se acepte lo que se dice de una mujer u hombre”.

¿Hay un enfoque sobre la mujer, mayoría en el elenco?

“Sí. Incluso hay un personaje que le dimos una identidad femenina. Es una época donde las mujeres son bastante rudas y crueles entre ellas. Por distintos motivos: dinero, tierras, envidias, por el deseo de quedarse con el hombre de otra mujer. Tienen rabias antiguas y traumas”.

¿Por qué elegiste el cementerio como escenario?

“Por lo energético de la obra y la temática. Siempre hemos tratado de salir del espacio convencional e irnos a lugares que tengan que ver con el mundo que proponemos. También hemos estado en la calle. Es parte de la identidad de la compañía.

“Con Sicario, un tema policial, actuamos en las catacumbas del Instituto Nacional; con Casa de muñecas, en la cripta de la Iglesia de los Sacramentinos. Y durante cuatro años visitamos colegios con Yo soy bulling”.

“También porque la atmósfera del cementerio potencia la obra. Es un espacio que, de solo mencionarlo, hace que la gente quiera vivir la experiencia de estar allí, de noche, viendo una obra de fantasía y brujas”.

¿Qué te evoca la palabra Salem?

“La siento como un peso en la conciencia colectiva. Al investigar noté que cargaba con una energía muy grande, por no ser ficción, sino algo histórico y real. Salem muestra casi la destrucción de un pueblo con el pretexto de la religión y la brujería.

Escucho Salem y siento una época cruda de la historia humana… Escucho Saiem y veo a Israel y su guerra. Actualmente, muere gente en el mundo en nombre de Dios. Eso dicen. Significa que todavía se aprovechan de lo religioso para sus objetivos personales. Obras como la nuestra ayudan a reflexionar en público”.

Las brujas de Salem, Cía. Teatro El Crimen

Con todo el cuerpo

El escenario será un sector del cementerio…

“Es una fachada interna del cementerio. Tiene una materialidad bastante clásica, casi un castillo. Allí armaremos una estructura de madera minimalista que sugiere una jaula. Simboliza encierro y cárcel. Jugamos con luces y sombras. Es muy simple porque pensamos mover harto la obra”.

Trabajas con especialista en preparación corporal ¿Buscas una línea de actuación?

“Además de dirigir teatro, soy director de teatro musical, trabajo en una academia y dirijo los musicales en una universidad. Hace ocho años que trabajo con coach vocal y corporal. Es muy importante la corporalidad.

“El año pasado, aproveché que la compañía se dedicó a lo audiovisual y vi mucho teatro… y una gran carencia corporal. Actores que no expresaban nada con el cuerpo. Las emociones sólo estaban en la voz y en lo facial.

Para mí el teatro es cuerpo, voz, emoción. El cuerpo siempre tiene que estar en cualquier estilo teatral. Hay teatro contemporáneo que propone métodos no realistas. Pero creo que no hay nadie que proponga un método donde el cuerpo no sea lo esencial. Como director me gusta el teatro contemporáneo. Y como los más jóvenes de la compañía aportan otra energía y otras técnicas, en conjunto desarrollaremos coreografías corporales y corales para llegar a un término medio”.

Lo real e inexplicable

¿Plantea la obra lo sensual-sexual y el control de emociones y sentimientos de la época?

“Está presente: lo pasional desencadena todo… Pero como un jugueteo, porque la única relación que se muestra es la de una joven de 17 años que se enamora de un hombre casado de 40”.

¿Y lo misterioso se suma a los hechos concretos?

“Sí. Ayer y hoy surge cierta resistencia cuando se habla de cosas inexplicables. Esto genera un estrés en el pueblo y en las personas, y una presión hacia la iglesia cuando lo trata de solucionar. Después, cuando la historia se va desentramando, las niñas terminan viendo espíritus e imágenes diabólicas y los otros personajes reaccionan desde sus roles y cargos.

“Entonces, como director trato que el público entre en esta emocionalidad, en esta sensación o en esta atmósfera, y sienta que la temática de la brujería está pasando en escena y que también hay una manipulación por parte de algunas niñas. Queremos que el público se vaya con esta duda”.

Las brujas de Salem, Cía. Teatro El Crimen

Las brujas de Salem

Dramaturgia: Arthur Miller (EEUU)
Adaptación y dirección: Senel Muñoz Pavez

Dirección narrativa física: María José Tuta
Elenco: Cía. Teatro El Crimen (Matilde Valdés, Mauricio González, Carolina Pineda, Raúl González, Marcela Veloz, Ariel CastroMaría, Angélica Reyes, Sandra Saavedra,
Verónica Bruna, Wilson Flores, Matilda Ríos, Daniela Méndez, Martina Cisternas, Beatriz Olivares)

Cementerio General de Santiago
Av. Profesor Alberto Zañartu 951, Recolta.
Estación Metro Hospitales.
Estacionamientos en calle.

Desde el 24 abril al 17 mayo 2026.
Viernes, sábados y domingos, 19.30 horas.
Entrada general $ 7.000.
WhatsApp +56 9 8891 6955. En puerta. seneldirector@gmail.com

Función al aire libre.
100 minutos.
+14 años