Vida
Neurosexo: el nuevo método para conseguir orgasmos mentales y llegar al clímax
Publicado por: José Luis Vargas
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El placer supremo, el motor que mueve a todo el mundo, ese ingrediente que nos mantiene adictos a diario; así catalogamos al sexo. Combustible que de forma periódica nos motiva y nos impulsa a salir adelante, moviéndonos siempre en pos de nuestros deseos y anhelos.

Escenario que algunos necesitan muchos minutos para llegar a ese √©xtasis que los mantiene vivos; sin embargo, hay otro n√ļmero de personas que llegar a sentir tal placer les resulta un tanto sencillo, donde la imaginaci√≥n es nuestra gran herramienta para conseguirlo.

Instancia en que llegar al clímax depende netamente de las neuronas: pensando, recreando, fantaseando o imaginando una escena puntual que nos estimule en demasía. Nada nuevo bajo el sol porque la cosa puede ir todavía más, sin requerir siquiera del funcionamiento de nuestra cabeza, tan solo con nuestro inconsciente, que es lo que le pasa a esa afortunada franja de la población que experimenta orgasmos cuando está durmiendo.

Es as√≠ como hace su aparici√≥n el neurosexo, comportamiento que est√° enfocado a que lleguemos al cl√≠max sin estimulaci√≥n genital, donde la mente es nuestra √ļnica herramienta de goce.

Barry Komisaruk es uno de los que m√°s ha estudiado este tipo de sexualidad con experimentos en los que las mujeres llegan al cl√≠max de diferentes maneras. Algunas solo pensando, otras con la combinaci√≥n de ejercicios de respiraci√≥n, movimientos p√©lvicos y fantas√≠as er√≥ticas. Donde en una peque√Īa manera se intervienen la parte f√≠sica.

Por otro lado, Barbara Carrellas autora del libro Ectasy is Necessary: A Practical Guide, es una coach sexual que vive en Nueva York y que ense√Īa a conseguir orgasmos de manera distinta, el cual contempla ejercicios respiratorios y movimientos p√©lvicos. Su m√°xima postura es que “se debe dejar de llamar al orgasmo algo que ocurre solo cuando estimulamos los √≥rganos sexuales‚ÄĚ. Y dentro de este fen√≥meno er√≥tico Lady Gaga es experta y ya ha reconocido su habilidad para ‚Äúpensar orgasmos‚ÄĚ.

Pero si hay alg√ļn campo en el que sea dif√≠cil separar sensaciones corporales de pensamientos, es en el sexo, porque aunque uno decida utilizar solo el cerebro para conseguir el placer, lo m√°s probable es que en ese proceso de excitaci√≥n mental le siga, inevitablemente, todo el cuerpo.

Plano en que específicamente en 1992 Odgen, Whipple y Komisaruk realizaron experiencias medidas en laboratorios y llegaron a la conclusión de que el orgasmo mental, genera la misma respuesta física que cualquier otro: aumento de la presión sanguínea, aceleración del corazón, dilatación de las pupilas, entre otros estímulos.

Closer

Closer

Las personas que nunca han tenido problemas para experimentar la petite morte puede que no hayan reparado en el mecanismo de este proceso, pero los menos afortunados ‚Äďen su mayor√≠a mujeres, pero cada vez m√°s hombres‚Äď est√°n m√°s al tanto de esta sutil colaboraci√≥n entre cabeza y cuerpo, que deben procurar para tener √©xito.

Seg√ļn Francisca Molero, sex√≥loga, ginec√≥loga, directora del Institut Clinic de Sexolog√≠a de Barcelona y directora del Instituto Iberoamericano de Sexolog√≠a, ‚Äúla escuela canadiense de sexolog√≠a hace una diferencia entre orgasto y orgasmo, y el primer vocablo se utiliza para definir ese conjunto de sensaciones f√≠sicas que experimentamos antes de llegar al segundo t√©rmino.

Cuando ya han llegado a esa fase y empiezan a reconocer ciertos est√≠mulos, incorporamos la mente y les pedimos que adem√°s se imaginen situaciones o recreen fantas√≠as sexuales” es lo que sostiene la experta a la revista femenina S Moda.

Del mismo modo, indica que “en la consulta trabaja mucho con las fantas√≠as y hemos constatado que cuando a una persona le cuesta tenerlas es que hay un problema detr√°s‚ÄĚ.

Del mismo modo explica que los mayores casos de anorgasmia son porque la cabeza nos juega una mala pasada y muchas veces está cargada de preocupaciones en donde la mente no logra imaginar ese placer que tanto nos gusta. Pese a que nuestro cuerpo puede responder a los estímulos físicos, no llega a establecerse esa conexión cuerpo-mente.

‚ÄúGeneralmente esto ocurre en las personas que controlan demasiado y que les cuesta dejarse llevar‚ÄĚ, comenta Molero. Y es en este mismo plano que uno debe preguntarse ¬Ņqu√© grado de implicaci√≥n mental es necesario y cu√°l es excesivo para llegar al placer m√°ximo? ‚ÄúUna respuesta podr√≠a ser: pensamientos er√≥ticos s√≠, preocupaciones no. Jugar s√≠, pensar no. Fantasear o recrear s√≠, racionalizar no‚ÄĚ, afirma esta sex√≥loga.

Quien además sostiene que las mujeres que les resulta mucho más rápido llegar al orgasmo mental son aquellas que tenían una gran facilidad para tener pensamientos eróticos; mientras que las que les costaba experimentar el clímax, fantaseaban menos o utilizaban su mente en otras cosas como preocupaciones, tareas que debían hacer después, trabajo, etc.

Razones suficientes para olvidarse de los problemas y sucumbir antes tales pensamientos un tanto subidos de tonos, donde el placer, la lujuria y el goce se transforman en los ingredientes perfectos para disfrutar del neurosexo.

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