Un cacique de la etnia Tupinambá que iba a viajar con los principales jerarcas de la Iglesia Católica brasileña al Vaticano, para encontrarse con el papa Francisco y denunciar la situación de su pueblo y de los indígenas, fue detenido este jueves en Brasilia.

Rosivaldo Ferreira da Silva, conocido como cacique Babau, “fue invitado por la Conferencia Episcopal de Brasil (CNBB) para participar de la misa de acción de gracias por la canonización del padre José de Anchieta”, celebrada este jueves en Roma, e iba a presentar al Papa “documentos sobre las violaciones de los derechos indígenas en Brasil, sobre todo al pueblo Tupinambá”, expresaron los obispos en una nota de apoyo al detenido, proveniente del estado de Bahia (noreste).

La CNBB lamentó “la imposibilidad del viaje al Vaticano” del indígena, que ha sido acusado de ordenar en febrero el asesinato de un pequeño agricultor, en medio de un conflicto de reclamo de tierras en Bahía que afecta a su etnia, informó un portavoz del Consejo Indigenista.

El cacique, que está en el programa del gobierno de protección a defensores de los derechos humanos por las amenazas de muerte recibidas, niega la acusación.

El Consejo Indigenista, vinculado a la Iglesia católica, informó que la investigación genera dudas, ya que el cacique no fue interrogado por la policía y los testigos que lo acusan estarían implicados en un fraude denunciado por el propio indígena. La policía federal confirmó la detención del indígena, quien se entregó tras participar de una sesión en el Congreso.

El padre Anchieta, declarado santo por el papa, fue un jesuita español conocido como el “apóstol de Brasil” por su labor evangelizadora de indígenas en el siglo XVI.