Notas
Cuarto aniversario de la desprotección animal en Chile
Publicado por: Alejandra Cassino
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Este mes se cumple un nuevo aniversario de la publicaci√≥n en El Diario Oficial de la Ley N¬į 20.380 sobre Protecci√≥n de los Animales. Si bien algunos la consideran un hito en mejorar el trato hacia los animales no humanos, en menos de un lustro el texto legal ha demostrado tener escasa aplicabilidad. ¬ŅLos animalistas debemos celebrar?

La respuesta no es sencilla pues de la alegr√≠a se pasa a la frustraci√≥n sin tregua. Indudablemente contar con una Ley que proteja a los animales fue y es un buen motivo para celebrar, sobre todo si en ella se plasman anhelos del movimiento animalista, como el reconocer a los animales como seres vivos, prohibir la vivisecci√≥n en los niveles b√°sico y medio de la ense√Īanza e indicar a la autoridad que, en vez de sacrificar, debe centrar esfuerzos en educar.

Pero la celebraci√≥n culmina al iniciarse. La letra chica de los avances se contradice con el supuesto rol de protecci√≥n de la norma. Reconocer a los animales como ‚Äúseres vivos‚ÄĚ es una perogrullada en tanto y cuanto el C√≥digo Civil los siga considerando como objetos. La vivisecci√≥n se autoriza siempre y cuando √©sta se realice bajo la direcci√≥n de personal calificado que reduzca al m√≠nimo el sufrimiento del animal. En el ac√°pite educativo, nada se puede hacer sin tener claridad de cu√°l es la autoridad competente y sin asignar recursos del erario nacional para modificar la malla curricular, capacitar a los profesores y desarrollar material para los escolares.

Los optimistas dir√°n ‚Äúno importa, igual tenemos ley y eso es un avance‚ÄĚ. Puede ser, pero un avance con zancadilla, acompa√Īado por una bofetada al reconocimiento de los derechos animales y una pu√Īalada al sistema jur√≠dico.

El traspi√© lo proporcionan algunos senadores y diputados y sus asesores que vestidos de ‚Äúanimalistas‚ÄĚ confunden protecci√≥n con bienestarismo y resguardan los intereses propios o de terceros al legislar. Los mismos tambi√©n plantan la cachetada de forma certera al validar la existencia de circos con animales y; clavan, con precisi√≥n quir√ļrgica, el estoque al ordenamiento jur√≠dico al romper el principio de igualdad ante la ley y dejar fuera del impero del derecho a los deportes federados en los que participan animales.

Así el esperado cuerpo legal, publicado en el Diario Oficial el 3 de octubre de 2009, se transforma en el vehículo de la frustración del movimiento animalista. Las organizaciones no pueden querellarse, no hay obligación de denuncia por parte de los veterinarios y los jueces son obligados por ley a rebajar la pena en uno o más grados al concurrir atenuantes como intachable conducta anterior o el simple reconocimiento de los hechos imputados.

Al no existir penas accesorias o castigarse la reincidencia para quienes abandonan, trafican o explotan animales en espect√°culos, deportes, ferias y plantas faenadoras, enfrentar una causa de estas no pasa de ser una an√©cdota. Tal vez por esto, de los 651.400 casos recibidos por el Ministerio Publico entre enero y junio de este a√Īo, s√≥lo uno corresponda a maltrato animal.

Alg√ļn esperanzado podr√° preguntar ‚Äú¬ŅPero los reglamentos en algo suplir√°n las falencias de la Ley?‚ÄĚ. De los tres que contempla la norma, dos fueron redactados este a√Īo por el Servici√≥ Agr√≠cola y Ganadero (SAG), el de sacrificio y el de transporte de animales destinados a la producci√≥n. Estos, intentan disminuir el maltrato y el estr√©s de los animales que van al matadero. Queda pendiente el que debe ser dictado por el Ministerio de Salud y que definir√° las distintas categor√≠as de animales dom√©sticos y silvestres, seg√ļn especie. Pero de protecci√≥n, nada.

Es de esperar que la bendición a los animales que los franciscanos entregan el día de San Francisco de Asís, obtenga mejores resultados y que, de paso, ilumine a quienes sean electos en noviembre próximo para que avancemos en la real protección de los animales no humanos en nuestro país.

Alejandra Cassino Marcel es periodista y Directora Ejecutiva de la Fundación CEFU, abocada a la protección y defensa de los derechos de los animales.

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